El griego Schinas defiende su polémica cartera, orientada a proteger el estilo de vida europeo

El griego Margaritis Schinas, candidato a vicepresidente para la Protección del estilo de vida europeo en la Comisión Europea (CE), sonríe en su audiencia ante el Parlamento Europeo en Bruselas el 3 de octubre de 2019. EFE/EPA/OLIVIER HOSLET

Bruselas (EuroEFE).- El griego Margaritis Schinas, candidato a vicepresidente para la Protección del estilo de vida europeo en la Comisión Europea (CE), rehusó aclarar este jueves si cambiará el nombre de su cartera, criticada por los eurodiputados socialistas y liberales, e insistió en que el título no debe verse como algo “negativo”.

Schinas, que sabía que la Comisión de Libertades Civiles del Parlamento Europeo insistiría en ese punto, defendió durante su “examen” el controvertido título, explicando que la protección del estilo de vida europeo no implica un “nosotros frente a ellos”, sino una defensa de los valores que nos unen y de los que debemos estar “orgullosos”.

La UE significa “una luz en un mundo cada vez más oscuro y debemos utilizar sus atributos en positivo”, dijo el hasta hace poco portavoz jefe de la Comisión Europea, que insistió en que, de ser confirmado en su puesto, trabajará por “una UE más segura, más igualitaria y sin exclusiones”,

“Nuestra Unión debe ser una unión de personas, donde nadie se debe sentir marginado (…) De ciudadanos que vivan en sociedades cohesionadas y tolerantes”, dijo Schinas, incidiendo en su cartera, que abarca la supervisión y coordinación de ámbitos tan amplios como la inmigración, la seguridad, los derechos sociales, la educación, cultura y juventud, la igualdad y la salud.

“Ciertos populismos tratan de instrumentalizar nuestros valores. Los populistas deberían sentirse amenazados por nuestros valores”, dijo Schinas.

 

El aspirante a presidente de la CE habló sobre todo de la política migratoria europea y dijo que su objetivo es partir de los avances ya logrados pero “empezar de nuevo” en aquellos ámbitos donde hay bloqueo, en relación con la reforma de las normas sobre el régimen de asilo.

La UE como “tierra de asilo”

El aspirante a comisario hizo hincapié en que la política migratoria europea es “inclusiva” y “se basa en la premisa de que la UE seguirá siendo tierra de asilo”.

Indicó en ese contexto que la Comisión trabajará en un nuevo pacto sobre inmigración y asilo, y que lo primero que hará será iniciar un diálogo con los Estados miembros y con la Eurocámara, para identificar los aspectos en los que hay más posibilidades de entendimiento y a partir de ahí presentar propuestas.

Hasta que ese sistema pueda estar funcionando, consideró que Bruselas debe ayudar a los Estados miembros en los “acuerdos temporales” que permitan resolver la situación de los inmigrantes, para lo que consideró necesario el diálogo con ONG, que insistió en que “deben ser parte de la solución”.

Según Schinas, hay que dar un nuevo impulso a los retornos de los inmigrantes que no tienen derecho a obtener el asilo en la UE, algo que hasta ahora “no ha funcionado”, y apostó por completar las normas y concluir nuevos acuerdos de readmisión con los países de origen y tránsito de la migración.

También subrayó que hay que trabajar en la elaboración de nuevas vías de entrada legales a la UE.

En ese contexto, explicó que hay “tres razones” para impulsar esos accesos: los problemas demográficos que afronta la UE, la necesidad de combatir el negocio de traficantes y la falta de personal que se da en algunos ámbitos laborales.

Por otra parte, Schinas dejó claro que su objetivo es hacer que el espacio Schengen (de libre circulación de personas) sea plenamente operativo y poner fin a los controles en las fronteras que en la actualidad aplican algunos países.

Por otra parte, el candidato a vicepresidente comunitario mencionó la necesidad de incidir en la igualdad tanto para el acceso a los sistemas sanitarios como para promover la integración.

Sobre la base de las audiencias parlamentarias, el pleno de la Eurocámara decidirá el próximo día 23 si aprueba al conjunto del equipo de Von der Leyen.

Editado por Miriam Burgués