Eslovaquia: ganan los conservadores, que no descartan aliarse con la ultraderecha

El líder de OLANO, Igor Matovic, vencedor de las elecciones en Eslovaquia. [EFE/EPA/MARTIN DIVISEK]

Praga (EuroEFE).- La formación de un nuevo Gobierno en Eslovaquia se presenta como un complicado rompecabezas tras las legislativas del sábado, en las que el claro ganador, el opositor partido conservador OLaNO, no descarta aupar al poder a la formación ultraderechista Sme Rodina (“Somos una Familia”).

Ese partido eslovaco liderado por Boris Koller fue el último en sumarse al “Movimiento por una Europa de Naciones y Libertades”, alianza de eurodiputados a la que pertenecen la ultranacionalista Liga italiana de Matteo Salvini y la francesa Agrupación Nacional de Marine Le Pen, entre otras formaciones de extrema derecha.

“Voy a dirigirme en primer lugar a Boris Kollar para que vaya con nosotros (al Gobierno). Hay una petición de la ciudadanía para que hagamos una limpieza en Eslovaquia”, afirmó esta madrugada el líder de OLaNO (“Gente Corriente y Personalidades Independientes”), Igor Matovic, un empresario de medios de comunicación de 46 años.

Seis partidos entran en el Parlamento

Según el escrutinio del 100 % de las papeletas, divulgado este domingo por la Comisión Electoral, con el 25,02 % del voto (14 puntos más que en 2016) OLaNO se convirtió de lejos en la primera fuerza del Consejo Nacional (Parlamento unicameral), donde contará con 53 de los 150 escaños.

Entre las otras cinco formaciones que lograron entrar en el hemiciclo, “Somos una Familia” está en tercer lugar (8,24 % y 17 diputados, seis más que hasta ahora), por detrás del socialdemócrata SMER, que pasaría a la oposición tras dominar la escena política en los últimos 15 años y perder ayer 10 puntos, hasta el 18,29 %.

Voto conservador y derechista

Un 65,8 % de los 4,4 millones de eslovacos convocados acudieron ayer a las urnas, donde optaron claramente por el cambio y un futuro dominado por tendencias que van desde el conservadurismo centrista al populismo y la derecha más extremista.

La formación neonazi Nuestra Eslovaquia (LSNS) de Marian Kotleba, contraria a la OTAN, eurófoba y considerada aún más radical que Smer Rodina, ha subido de 14 a 17 diputados a pesar de bajar ligeramente el porcentaje de votos obtenido (7,97 %)

En cambio, los liberales del SaS apenas lograrán superar el 6 % y se quedan con trece diputados en lugar de 21, en penúltima posición, solo por delante y del nuevo partido centrista “Por la Gente”, del expresidente Andrej Kiska (5,77 % y 12 mandatos).

Y la alianza también liberal Eslovaquia Progresiva-Unidos, donde militó la actual jefa del Estado, Zuzana Caputova, fracasó por tan solo 0,4 puntos porcentuales en su primer intento de entrar en el Parlamento.

La promesa de acabara con la corrupción

El éxito de Matovic superó todas las expectativas y revela que ha convencido al electorado con una campaña centrada en la lucha contra la corrupción y de ataque directo al líder del SMER, el ex primer ministro Robert Fico.

Su mensaje encontró suelo fértil en un ambiente de indignación y conmoción ciudadana causado por el doble asesinato hace dos años del periodista Jan Kuciak y su novia, ambos de 27 años, cuando investigaba una trama de vínculos de la mafia calabresa y hampa eslovaco con altas esferas del poder.

La apertura del juicio del caso el pasado mes, con cuatro sospechosos en el banquillo de los acusados, ha reavivado esos sentimientos pocas semanas antes de las elecciones.

Aunque las matemáticas le permitirían forjar una alianza sin la extrema derecha, si bien con una muy ajustada mayoría simple, Matovic aspira a gobernar con una mayoría parlamentaria cualificada de 90 escaños, necesaria para aprobar leyes de rango constitucional.

En un país donde la independencia de la Justicia está cuestionada “es necesario introducir reformas constitucionales en Eslovaquia”, subrayó tras vencer en las urnas.

“Queremos cambiar la justicia para que la gente tenga la seguridad que vale por igual para todos (…) Podríamos formar Ejecutivo sin Boris Kollar, pero lo quiero en el Gobierno”, afirmó también Matovic sobre el empresario y político ultra.

Habrá que ver cómo sus posturas euroescépticas se conjugan con las de los liberales del SaS, cuyo líder, Richard Sulik, prometió ser un “apoyo firme de OLaNO” en la nueva legislatura.

Debacle para el gobernante Smer

El voto de protesta castigó con fuerza al socialdemócrata SMER, que perdió diez puntos y 11 diputados, con lo que aspira a ser líder de la oposición y conseguir puestos de control en comisiones del Parlamento, según reconoció hoy su cabeza de lista, el primer ministro en funciones Peter Pellegrini, en declaraciones a la emisora TA3.

Mientras que los socialdemócratas se lamen las heridas y resignan a un nuevo papel tras 15 años de hegemonía en las urnas, ya han surgido voces escépticas en algunos partidos susceptibles de entrar en una coalición de poder, como la del democristiano Frantisek Miklosko, de “Por la gente”, para quien Matovic “no es una alternativa de Gobierno para Eslovaquia”.