España y otros seis países proponen a la UE celebrar una conferencia con vecinos del sur sobre solidaridad europea

El Ayuntamiento de Alicante y la compañía Aguas de Alicante presentan un sistema de videocontrol pionero en España para informar sobre la ocupación de una playa, concretamente la del Postiguet.EFE/ Morell

Madrid (EuroEFE).- España, Francia, Italia, Grecia, Portugal, Chipre y Malta han pedido una salida a la crisis de la Covid-19 basada en un “plan de recuperación ambicioso y en la solidaridad europea”, sí como en la necesidad de que se potencia las relaciones de la UE “con la vecindad sur”.

En un comunicado, el Ministerio de Asuntos Exteriores ha indicado este jueves que los siete países han adoptado una declaración que respalda, entre otras cuestiones, la celebración de una “Conferencia Ministerial con los países de la ribera sur del Mediterráneo este mismo año”.

La necesaria coordinación

“Los siete países también han coincidido en que la coordinación del levantamiento de medidas de confinamiento y restricciones en frontera es esencial para luchar contra la pandemia y reactivar las economías europeas”, destaca Exteriores en la nota.

El Secretario de Estado para la Unión Europea, Juan González-Barba, ha participado en una reunión, celebrada por videoconferencia, con sus homólogos de Francia, Italia, Grecia, Portugal, Chipre y Malta en la que se ha puesto de manifiesto la necesidad de “una refundación política sobre bases más ambiciosas” en la relación de los países del sur del Mediterráneo con el resto de socios europeos, al tiempo que se ha abogado por un plan de largo alcance.

Todos los países han valorado la reciente propuesta para la recuperación económica presentada en la Comisión europea el pasado 27 de mayo y han señalado que apuestan por “una negociación rápida de este paquete económico”, así como por “un plan de recuperación basado en el Pacto Verde Europeo, la transformación digital y la agenda social”.

En materia de migración y asilo, los representantes de los países del sur de Europa han reclamado un nuevo pacto basado en la solidaridad y la responsabilidad.

 

Almunia advierte que la generosidad UE requiere de presupuestos y coordinación

Por su parte, el exvicepresidente de la Comisión Europea y exministro Joaquín Almunia ha advertido este viernes de que la UE ha diseñado paquetes de ayuda “muy generosos”, pero que para beneficiarse de ellos es preciso tener presupuestos generales aceptados y buena coordinación nacional y autonómica.

“El dinero que nos va a llegar hay que ponerlo en el contexto de los presupuestos, por lo que hay que tener presupuestos y que estos encajen y sean compatibles con los paquetes de ayuda de la UE”, ha señalado en su comparecencia ante el grupo de trabajo sobre la Unión Europea de la comisión de Reconstrucción.

Además, ha advertido sobre la tentación de confiarse ante la suspensión del Pacto de Estabilidad europeo y ha recordado que “las reglas están suspendidas pero no la vigilancia” por lo que los gobiernos “no deben caer en la tentación de acumular una deuda que sea inasumible” cuando se reactive el pacto y suban los tipos de interés.

Los gobiernos no deben, por el momento, “preocuparse del deficit nominal, pero no dejar de elaborar por ello una estrategia creíble de consolidación fiscal a medio y largo plazo”, ha aconsejado.

“Nadie puede vivir tranquilo que tenga unos niveles de deuda que se puedan convertir en insostenibles el día en que suban los tipos de interés; eso es algo que hay que tener presente, no pensemos que la suspenión del pacto de estabilidad significa que se ha eliminado cualquier tipo de restricción para cualquier nivel de deuda que se pueda tener”, ha señalado.

Tras hacer un repaso de los diferentes paquetes de ayuda diseñados por la UE y de la importancia de la flexibilización de ciertas normas europeas como medidas para paliar los efectos de la crisis provocada por el coronavirus, Almunia ha planteado la importancia de diseñar una buena planificación y gestión de las ayudas que corresponderán a España.

El exdirigente socialista ha subrayado además que España no logra habitualmente gastar el monto total de los fondos estructurales que le corresponden, por lo que ha considerado “imprescindible” analizar la capacidad de gasto española para asegurarse de que “se gestiona hasta el último céntimo que nos corresponda”.

Como guía posible de áreas en las que incidir con los fondos europeos ha recordado las habituales debilidades de España: la dualidad del mercado de trabajo -entre trabajos fijos y precarios-, la fragmentación del mercado interior y el alto nivel de abandono escolar.

Otras áreas de debilidad en España son el bajo nivel de interconexión energético y de transporte con Europa, y la baja inversión tanto pública como privada en I+D+I.