¿Hasta dónde llegará la “audacia” económica de la UE frente a la crisis?

Trabajadores sanitarios realizan test a los conductores para la detección del Coronavirus en el centro de salud ASL Roma 3, en Ostia (Roma), el 7 de abril de 2020. EFE/ANGELO CARCONI

Bruselas/Madrid/Fráncfort (Alemania) (EuroEFE).- Antes de empezar la reunión, el presidente del Eurogrupo, Mário Centeno, afirmaba este martes que los ministros de Economía y Finanzas europeos iban a debatir, en respuesta a la crisis del coronavirus, el paquete de apoyo “más ambicioso y grande” que jamás ha preparado el órgano que reúne a los titulares económicos de la eurozona.

Pero las diferencias sobre el uso del fondo de rescate y la posible emisión de deuda mutualizada, los “coronabonos”, para financiar la recuperación, ha prolongado las negociaciones horas y horas en una cita por videoconferencia en la que también participan los ministros de los países que no han adoptado el euro.

De la reunión debe salir un pacto con la respuesta a una crisis que llevará al bloque a la recesión, disparará los niveles de paro y amenaza con ampliar las divergencias entre las economías de la Unión.

El resultado, con o sin acuerdo, se dará a conocer en una rueda de prensa a las 10.00 horas (08.00 GMT) del martes.

Centeno: “el paquete más grande y ambicioso jamás preparado por el Eurogrupo”

“Convoco a los ministros de Finanzas de la UE para acordar una respuesta audaz ante la pandemia del coronavirus. Es posiblemente el paquete más grande y ambicioso jamás preparado por el Eurogrupo”, declaraba Centeno en un vídeo publicado antes del inicio de la reunión de este martes.

Un plan para “garantizar que el mercado único sale sin daños de esta crisis”

Tras las medidas aprobadas por los Gobiernos nacionales y el Banco Central Europeo (BCE), incluido su programa de compras de emergencia frente a la pandemia de coronavirus, el político portugués aseguró que ahora se necesita “un plan europeo para ayudar a proteger a los más afectados y garantizar que el mercado único sale sin daños de esta crisis”.

Así, los ministros deben de dar luz verde a un plan con tres pilares, que incluye la creación de un fondo europeo contra el paro con 100.000 millones de euros disponibles para préstamos. Centeno calificó esta propuesta de la Comisión Europea de una “red de seguridad para los trabajadores”.

En segundo lugar, considera una “red de seguridad para las empresas” la movilización de 200.000 millones de euros en inversiones por parte del Banco Europeo de Inversiones.

En tercer lugar, Centeno dijo que es una “red de seguridad para los países” la apertura de una línea de crédito del Mecanismo Europeo de Estabilidad -el fondo de rescate de la eurozona- específica para la pandemia.

Así, el fondo de rescate podría prestar a los países que lo soliciten hasta el 2 % de su PIB, unos 28.000 millones en el caso de España, y cerca de 40.000 millones en el de Italia, los países más afectados.

Centeno afirmó que ese plan con tres pilares “protegerá” el tejido social y económico a medida que la UE entra en recesión, pero recalcó que no se puede dejar de lado la recuperación tras la pandemia.

“No se trata solo de sobrevivir al virus. Se trata de volver a poner en pie nuestras economías. Así que hoy también pediré a los ministros que hagan un claro compromiso a favor de un plan de recuperación coordinado y de gran tamaño”, constató.

El ministro de Finanzas luso destacó que estos no son tiempos para “la política de siempre” y agregó que se debe mostrar a los ciudadanos que “Europa les protege”.

Principal punto de fricción: “coronabonos”

El principal punto de fricción, sin embargo, es la posibilidad de emitir deuda mutualizada de la Unión Europea, ya sea con el nombre de “coronabonos”, “eurobonos” u otro, como demandan una decena de países, entre ellos España, Italia y Francia, para financiar la recuperación.

Francia ha propuesto la creación de un fondo temporal, fuera del marco presupuestario de la UE, con capacidad de emitir deuda respaldada con garantías de los Estados miembros que se reembolsaría después a través de contribuciones de los países o con un “impuesto de solidaridad” europeo.

La idea es rechazada de plano por Alemania, Holanda, Austria o Finlandia, que se oponen a una herramienta que implicaría que el conjunto de la UE asuma el riesgo de impago de la deuda de cualquiera de sus miembros.

La vicepresidenta tercera del Gobierno español, Nadia Calviño, defendió antes de la reunión que no pueden adoptarse solo medidas de liquidez a corto plazo, sino que la UE debe empezar a trabajar ya “en un mecanismo que permita la puesta en común de la deuda” para financiar las inversiones necesarias para la recuperación.

España, dijo, defenderá que las conclusiones del Eurogrupo reflejen “un claro compromiso” de trasladar a los jefes de Estado y de Gobierno que hay que trabajar “desde ya” en este mecanismo.

No se prevé que de la reunión salga un acuerdo sobre el plan de recuperación, pero la clave está precisamente en qué contribución se haga de cara a la próxima cumbre de líderes comunitarios sobre cómo acometer y financiar esta fase post-pandemia.

Segundo escollo

El segundo escollo principal es la condicionalidad asociada a la línea de crédito para la pandemia que pondría en marcha el MEDE, que podría prestar hasta 240.000 millones de euros a los países que lo soliciten, unos 28.000 millones en el caso de España, según las cifras difundidas por Alemania.

Holanda encabeza la oposición a suavizar las condiciones de acceso a los créditos del MEDE, pese a que el consenso general es que deben ser más ligeras que en los rescates gestionados por la crisis financiera, donde se exigió a los beneficiarios adoptar medidas de austeridad o aplicar reformas estructurales.

España rechaza que se apliquen condiciones específicas caso por caso para los países que soliciten liquidez por la pandemia y defiende, en línea con la postura de la Comisión Europea, que se limiten a usar los fondos para la respuesta al coronavirus y a cumplir las normas de disciplina fiscal comunitaria.

Italia, sin embargo, es más reacia al MEDE, un instrumento que en el país se asocia muy estrechamente al estigma de los rescates y el Gobierno considera “inadecuado”, y apuesta con más ahínco por los “coronabonos”.

España pide mutualizar deuda para financiar la recuperación a medio plazo

Por su parte, España defiende la mutualización de deuda europea como instrumento para financiar la recuperación económica de la Unión Europea tras la pandemia y pide al Eurogrupo el compromiso de empezar a trabajar ya en esta medida como solución a medio plazo, aunque no quede pactada en su reunión de este martes.

Además España apoya que se active una línea de crédito preventiva frente a la pandemia por parte del Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE), pero no tiene necesidad de solicitar esta ayuda y rechaza que se impongan condiciones específicas a los países que accedan a ella, según la vicepresidenta tercera del Gobierno, Nadia Calviño.

En declaraciones a la prensa antes de la reunión por videoconferencia de ministros de Economía y Finanzas comunitarios, Calviño indicó que España es partidaria de trabajar “tanto en el corto como en el medio plazo”, por lo que valora “positivamente” el paquete de medidas para proporcionar liquidez en el que ha trabajo el Eurogrupo.

Pero insistió en que esta acción a corto plazo “no sustituye” la necesidad de “dar en paralelo una repuesta a medio plazo, y por lo tanto trabajar en un mecanismo que permita la puesta en común de la deuda” para financiar conjuntamente los costes derivados de la respuesta a la pandemia y las inversiones necesarias para la recuperación posterior.

En este sentido, España espera que esta tarde, además de cerrarse el acuerdo sobre las medidas a corto plazo, haya también “un claro compromiso” para trasladar a los líderes comunitarios que hay que “trabajar desde ya en los instrumentos a medio plazo que permitan poner en común nuestra deuda”.

En cuanto a la forma que debería tomar esta deuda mutualizada, España se muestra abierta a que sea un instrumento ya existente o uno de nueva creación o a que esté dentro o fuera del presupuesto comunitario.

Calviño consideró que lo importante no es la “etiqueta”, sino que sea “efectivo”, tenga capacidad “suficiente” y su impacto sobre el déficit y la deuda.

Asimismo, la ministra se mostró a favor de la creación de una línea de crédito para la pandemia del MEDE, que podría proporcionar hasta 240.000 millones, para “ampliar al máximo las posibilidades” de acceso a la liquidez, si bien recalcó que “España no tiene necesidad en este momento de ningún mecanismo especial de acceso a liquidez”.

“En este momento no es una cuestión que esté en el horizonte para España”, insistió.

España considera, que las condiciones para acceder a estos préstamos deben estar ligadas a usarlos para financiar la repuesta a la crisis del coronavirus y el cumplimiento de las reglas fiscales europeas, pero rechaza condiciones específicas para cada país como las aplicadas en los rescates tradicionales.

“No creo que haya que contemplar ningún tipo de condicionalidad específica para cada país ni ningún tipo de reformas, incluso si estuviesen relacionadas con el ámbito sanitario. No he oído ninguna sugerencia en este sentido”, dijo.

La vicepresidenta tercera y ministra de Asuntos Económicos y Transformación Digital, Nadia Calviño, durante una rueda de prensa ofrecida en el Palacio de La Moncloa. EFE/MONCLOA/Borja Puig de la Bellacasa

 

En el mismo sentido se ha expresado la ministra de Exteriores, Arancha González Laya, ha asegurado este martes que, “si de verdad somos una unión europea”, la “montaña de deuda” que se va a producir en la lucha contra el coronavirus tiene que estar “mutualizada” entre todos.

“Si realmente somos una unión europea, la deuda debe estar mutualizada, que es la única estrategia que garantiza una mejor salida de la deuda y envía una señal muy clara de que somos una unión, y eso es muy importante”, ha subrayado González Laya en declaraciones a Onda Cero al ser preguntada por la reticencia de algunos países de la UE a afrontar de manera solidaria los efectos económicos de la pandemia.

Para la ministra, el debate abierto en Europa sobre si debería crearse un fondo específico, coronabonos, un plan Marshall o un plan de choque no es importante: “Lo importante no es el cómo, sino que se haga”, ha asegurado tras subrayar que apuesta por “ser flexibles sobre qué instrumento se utiliza, pero inflexibles sobre la mutualización de la deuda”.

En opinión de González Laya, la respuesta que dé la UE a este problema de todos los socios será fundamental, ya que, “en un mundo con gigantes cada vez más grandes, la respuesta siempre será mejor estando juntos y unidos”.

Ni rastro de eurobonos

Pese a las peticiones de España e Italia de poner en marcha “eurobonos”, la oposición de Holanda, Alemania o Austria los ha abortado.

El ex primer ministro italiano y expresidente de la Comisión Europea Romano Prodi lamentó este lunes que Europa no esté aprovechando una “oportunidad única” para ofrecer una respuesta conjunta a la crisis del coronavirus, lo que puede causar una vuelta los nacionalismos.

En la misma línea, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, afirmaba este sábado que España “nunca va a renunciar a los eurobonos” porque, explicaba, “eso es la solidaridad y eso es Europa”, al tiempo de que consideraba que “Europa no puede fallar esta vez”.

España "nunca va a renunciar a los eurobonos"

Madrid (EuroEFE).- El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha afirmado este sábado que España “nunca va a renunciar a los eurobonos” porque, ha explicado, “eso es la solidaridad y eso es Europa”, al tiempo de que ha considerado que “Europa …

El BCE acepta de forma temporal más activos como garantía

El Banco Central Europeo (BCE) va a aceptar de forma temporal más activos como garantía en sus operaciones de refinanciación para evitar que suban los tipos de interés en la zona del euro y garantizar que los bancos prestan a las empresas y hogares.

El BCE informó hoy de que el Eurosistema incrementa de forma temporal la tolerancia al riesgo para apoyar el crédito a la economía real.

La entidad monetaria relaja las condiciones para usar créditos como garantía y reduce los recortes de valor que hacía a algunos activos que se ofrecen como garantía para conseguir préstamos.

Los bancos centrales nacionales de cada país del euro podrán aceptar como garantía créditos con una calidad crediticia más baja, préstamos a otros tipos de deudores, que normalmente el BCE no acepta, y préstamos en divisa extranjera.

Ahora el BCE va a aceptar como garantía préstamos a empresas, pymes y autónomos que tengan garantías estatales para proporcionar liquidez.

También va a aceptar otros sistemas de calificaciones de crédito para prestar.

El BCE adjudica a 99 bancos 19.507 millones de euros a 77 días

Por otra parte, el BCE prestó este martes a 99 bancos de la zona del euro casi 19.507 millones de euros a 77 días, en la cuarta de sus nuevas operaciones de refinanciación temporales adicionales.

La demanda de liquidez ha bajado respecto a la semana pasada, cuando 107 bancos pidieron 43.713 a 84 días (79.673,79 millones de euros a 91 días dos semanas antes).

El BCE va a llevar a cabo semanalmente hasta finales de junio operaciones de financiación a plazo más largo adicionales, de forma temporal, para proporcionar un apoyo de liquidez inmediato al sistema financiero de la zona del euro.

Estas operaciones se efectuarán mediante un procedimiento de subasta a tipo de interés fijo con adjudicación plena, con un tipo de interés igual al tipo medio aplicable a la facilidad de depósito, que está ahora en el -0,50 %.

El interés del préstamo se calcula y se paga al vencimiento, por lo que podría ser del -0,50 % si el BCE no baja la facilidad de depósito.

Todas estas operaciones adicionales de liquidez en condiciones favorables vencen el 24 de junio, cuando el BCE acomete una operación de liquidez a muy largo plazo de su tercera serie.

Edición: Catalina Guerrero