Hidalgo, Dati y Buzyn, tres mujeres al asalto de París

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París (EuroEFE).- La socialista Anne Hidalgo, al frente de la Alcaldía de París desde 2014, aspira a un segundo mandato en unas elecciones en las que se enfrentará a dos exministras, la conservadora Rachida Dati, implicada en la vida municipal desde 2008, y la macronista Agnès Buzyn, que hace poco más de un mes abandonó la cartera de Sanidad en plena crisis del coronavirus.

Estos son los retratos de las tres aspirantes que, salvo sorpresa mayúscula, harán que el Ayuntamiento parisino siga en manos de una mujer:

HIDALGO, UN ANIMAL POLÍTICO QUE PERMITE SOÑAR A LA IZQUIERDA

En las horas más funestas del socialismo francés, la hispanofrancesa Anne Hidalgo (San Fernando, Cádiz, 1959) ya ha demostrado que es peligroso infravalorarla. Dada por muerta hace un año, ha remontado en las encuestas hasta situarse como la principal favorita para renovar su mandato.

Sus iniciativas arriesgadas en la capital francesa le han valido la enemistad de muchos conciudadanos, pero también el aprecio de aquellos que valoran su apuesta verde y social.

Hidalgo fue una de las primeras en identificar los nuevos ejes en los que se mueve la socialdemocracia, el ecologismo y el feminismo. Sobre ellos ha cimentado una gestión en la que peatonalizó las orillas del Sena, lideró el frente global de ciudades por el clima y consiguió los Juegos Olímpicos de 2024 para su ciudad.

Cercana al presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, de quien admira su tenacidad y resistencia, esta hija de españoles que llegó a Francia con solo dos años es un puro animal político, curtido a la sombra de dos figuras totémicas del Partido Socialista francés como Martine Aubry y Bertrand Delanoë, su predecesor en el cargo.

El 5 de abril de 2014 se convirtió en la primera alcaldesa de París, tras el triunfo en segunda vuelta de la lista que encabezaba, y ahora aspira a revalidar un cargo que la dejaría como líder indiscutible de la maltrecha izquierda gala.

 

 

RACHIDA DATI, LA FIEL “SARKOZISTA” QUE BUSCA RESUCITAR EN PARÍS

Rachida Dati tuvo su momento de gloria en la campaña de las presidenciales de 2007, cuando emergió como la acerada portavoz del conservador Nicolas Sarkozy, que la recompensó, a sus 41 años con un flamante Ministerio del Interior y la convirtió en el símbolo de la integración en su gabinete.

Segunda hija de una familia de once hermanos formada por un albañil marroquí y su esposa argelina, Dati (1965) trabajó para pagarse sus estudios de Derecho y en 2001 ingresó en la Fiscalía, donde entró en contacto con Sarkozy, entonces ministro del Interior, junto a quien construyó su carrera por diferentes gabinetes, hasta convertirse en la primera ministra de Justicia de origen inmigrante.

Popular y polémica, Dati se granjeó enemigos dentro y fuera de su partido, lo que le llevó a abandonar el Gobierno apenas año y medio después de su nombramiento y dedicarse a la vida municipal de París, como alcaldesa del distrito VII, uno de los más señoriales de la capital.

También diputada europea, Dati se ha mantenido al margen de las diferentes corrientes de su partido tras la caída de Sarkozy, con un tesón que le permitió emerger como la más seria baza para recuperar la capital para la derecha tras 19 años de alcaldes socialistas.

Los sondeos le sitúan codo a codo con Hidalgo, pero su esperanza es aglutinar todo el descontento que desprende la actual regidora para dar la sorpresa en la segunda vuelta.

AGNÈS BUZYN, LA CANDIDATA INESPERADA

Agnès Buzyn, hematóloga parisina de 58 años, era ministra de Sanidad en el gobierno del presidente, Emmanuel Macron, hasta que la dimisión en febrero del candidato Benjamin Griveaux por la filtración de vídeos de contenido sexual la lanzó a la recta final de una campaña en la que aparece según los sondeos en tercer puesto.

El grueso de su trayectoria profesional se había desarrollado antes de su llegada a la política en 2017 como profesora universitaria y al frente de organismos como el Consejo de Administración del Instituto de Radioprotección y Seguridad Nuclear (IRSN) o el del Instituto Nacional del Cáncer (INCA).

Madre de tres hijos y casada en segundas nupcias con el también médico Yves Lévy, Buzyn se ha esforzado en proyectar una imagen de cercanía, calma y eficacia.

“Empezaré por limpiar la ciudad, que se ha vuelto muy sucia. Mejoraré la seguridad de parisinos y turistas creando una policía municipal, preservaré la vegetación en París y lucharé contra la polución y el cambio climático”, ha explicado en entrevista con Efe sobre su eventual actuación al frente de la Alcaldía.

Aunque protagoniza con Dati e Hidalgo el combate por el poder en París, rechaza hacer una lectura feminista de esta circunstancia: “En el siglo XXI no se debe recalcar el género de las personas, sino interesarse solo en sus competencias y personalidad”, concluye Buzyn, que como ministra gestionó el inicio de la crisis por el coronavirus en Francia.

Editado por Miriam Burgués