Bruselas propone un fondo de 750.000 millones de euros para la recuperación europea

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen. [EFE/EPA/PATRICK SEEGER]

Bruselas (EuroEFE).- La Comisión Europea (CE) presentó este miércoles un plan para relanzar la economía de la Unión Europea (UE) tras la pandemia de coronavirus, que se basa en un Fondo de Recuperación con 750.000 millones de euros financiado con la emisión de deuda común y del que España será una de las principales beneficiarias.

De esta cantidad, 500.000 millones se desembolsarán en forma de subvenciones a fondo perdido y 250.000 como préstamos reembolsables, de los que España podría recibir 77.324 millones y 63.122 millones, respectivamente, según la estimación de la CE.

El Fondo estará anclado en un nuevo presupuesto para el periodo 2021-2027 de 1,1 billones de euros, lo que eleva a 1,85 billones el plan de recuperación presentado este miércoles en la Eurocámara por la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, para hacer frente a una crisis sin precedentes.

“Afrontamos nuestro momento determinante. Los bienes comunes que hemos construido juntos se están dañando, lo que dábamos por sentado se pone en cuestión. La igualdad de condiciones y las libertades deben recuperarse de nuevo. Nada de esto puede ser arreglado por un único país”, dijo Von der Leyen ante la Eurocámara.

El plan prevé que la CE emita deuda temporalmente en los mercados con el respaldo del presupuesto comunitario, algo que ya se ha hecho pero nunca con este volumen, y canalice después la financiación a través de los programas del presupuesto.

Bruselas ha recogido la petición de Alemania y Francia de tener medio billón de euros en subvenciones, así como la de Holanda, Austria, Dinamarca y Suecia de que haya préstamos, pero queda por delante una ardua negociación para que el plan pueda ser aprobado por los países.

Von der Leyen recordó que desembolsar fondos europeos en forma de subvenciones, el formato que adoptará buena parte del Fondo de Recuperación y que apoya España, “siempre ha funcionado” en el presupuesto comunitario y “no es nada nuevo”.

Además, reconoció que esta crisis plantea “cuestiones complejas sobre soberanía y compartir cargas”, y alertó de que la elección es entre “dejar atrás a algunos países, regiones y personas” o “dar un salto todos juntos”.

“Sabemos que las medidas más atrevidas son la opción más segura para el futuro”, afirmó Von der Leyen, que tildó la propuesta del paquete de “una necesidad urgente y excepcional para una crisis urgente y excepcional” que mira también a una Europa más “verde, digital y resiliente”.

 

Necesidad de seguir las recomendaciones económicas de la Comisión Europea

Para recibir el dinero, los Gobiernos tendrán que presentar planes de recuperación que muestren que lo gastarán en línea con las recomendaciones económicas que les hace la Comisión y las prioridades europeas, en particular la transición ecológica y digital.

La mayor parte del dinero, 405.000 millones, se desembolsará en forma de subvenciones a fondo perdido, tal y como venían reclamando España o Italia, los países más afectados, pero también Francia o Alemania.

La dotación en subvenciones se ha preasignado ya por países, de modo que Italia sería la primera beneficiaria, con 81.807 millones, seguida de España, con 77.324 millones, Francia (38.772 millones), Polonia (37.693 millones) y Alemania (28.806 millones).

Los restantes 250.000 millones de este pilar se concederán en forma de préstamos que tendrán que ser devueltos por el país beneficiario. La Comisión ha estimado qué parte estaría disponible para cada uno en función de la renta nacional bruta de los Estados en los que este indicador está por debajo de la media.

Aquí, Italia sería de nuevo la primera beneficiaria, con 90.938 millones, seguida de España (63.122 millones) y Polonia (26.146 millones), en tanto que Bélgica, Dinamarca, Alemania, Irlanda, Francia, Luxemburgo, Holanda, Austria, Finlandia y Suecia no podrían recibirlos, según esta estimación.

El primer ministro italiano, Giuseppe Conte, a su llegada al Senado. [EFE/EPA/FABIO FRUSTACI]

El resto del Fondo de Recuperación, 95.000 millones de euros, se repartirían entre el segundo pilar del mismo, destinado a movilizar la inversión privada y en sectores clave, y un tercer bloque para reforzar programas que la pandemia ha revelado vitales, como la nueva reserva de equipamiento sanitario europea, según ha venido anticipando la Comisión en los últimos días.

Un presupuesto de 1,1 billones de euros para el periodo 2021-2027

Además del fondo de recuperación, la Comisión propone un nuevo presupuesto para el periodo 2021-2027 de 1,1 billones de euros vinculado al mismo.

En cuanto a la financiación del fondo, la Comisión prevé emitir deuda en el mercado con el respaldo del presupuesto comunitario aprovechando que su calificación triple A asegura bajos tipos de interés.

Para ello quiere aumentar el techo de recursos propios del presupuesto comunitario, lo que en la práctica ampliará su margen para emitir sin que los países tengan que elevar ahora su contribución a las arcas comunitarias.

El reembolso del principal y los intereses de esta deuda empezaría a partir de 2028 y para costearlo la Comisión propone introducir nuevas fuentes de ingresos para el presupuesto, como un tasa al carbono en frontera, una ampliación del sistema europeo de comercio de emisiones, una tasa digital o a la operación de grandes empresas en la UE.

El plan tendrá ahora que ser negociado y aprobado por todos los Estados miembros y el Parlamento Europeo para entrar en vigor.

España valora la propuesta de la CE y confía en un acuerdo

El Gobierno español ha valorado la propuesta que ha presentado ante el Parlamento Europeo la presidenta de la Comisión Europea y confía en que los líderes de la UE puedan lograr un acuerdo lo antes posible.

En un comunicado, Moncloa señala que el Gobierno acoge “positivamente” el paquete financiero presentado por la comisaria, que “recoge muchas de las demandas que se han planteado desde España”.

Considera que la creación de un Fondo de Recuperación de 750.000 millones, financiado con deuda europea, de los cuales 500.000 millones serían transferencias, es una base para la negociación.

El Ejecutivo confía en que el presidente del Consejo, Charles Michel, inicie consultas con los líderes para convocar una reunión del Consejo Europeo “en las próximas semanas, que permita alcanzar un acuerdo lo antes posible”.

Italia acoge con satisfacción la iniciativa

El primer ministro italiano, Giuseppe Conte, celebró la propuesta de la Comisión Europea (CE) de crear un fondo de recuperación económica de 750.000 millones de euros para ayudar a los países afectados por la pandemia del coronavirus y pidió agilizar los trámites para poder utilizar los recursos pronto.

El Gobierno que preside Conte había expresado en los últimos días su voluntad de que este fondo estuviera dotado de al menos 1,5 billones de euros y fuera entregado a los países más castigados por el impacto de la crisis del coronavirus en forma de transferencias, para no incrementar su deuda pública, que en el caso de Italia supera el 135 % del producto interior bruto (PIB).

A pesar de que el monto propuesto por la Comisión es muy inferior, Roma se ha mostrado satisfecha.

“Excelente señal de Bruselas, va exactamente en la dirección indicada por Italia. (…) 500.000 millones de euros a fondo perdido y 250.000 millones en préstamos son una cifra adecuada. Ahora aceleremos la negociación y liberemos los recursos pronto”, ha escrito Conte en las redes sociales.

Merkel dice que Alemania se esforzará en lograr un acuerdo

Por su parte, la canciller alemana, Angela Merkel, prometió este miércoles en Berlín que bajo la presidencia de turno alemana de la UE, desde el 1 de julio, su país se esforzará en alcanzar un acuerdo sobre la propuesta de relanzamiento de la Comisión.

“Nos esforzaremos en el Consejo para que haya un acuerdo por unanimidad”, dijo la canciller.

“No me extraña”, agregó Merkel acerca de que el plan de Von der Leyen tenga elementos que trascienden a la propuesta que formularon conjuntamente Francia y Alemania, que respaldaron la creación de un Fondo de 500.000 millones de euros en aportaciones a fondo perdido.

“Contiene elementos que han mencionado otros Estados miembros” en relación con la existencia de “créditos y garantías”, agregó la canciller, en alusión a las exigencias de los países que rechazan un plan basado únicamente en transferencias sin exigencia de devolución.

Merkel consideró que lo importante es que exista la propuesta, dijo que “habrá que negociarla” y subrayó que será esencial que el plan pueda estar en vigor en enero de 2021, previa evaluación tanto por parte del Parlamento Europeo como por parte de los Parlamentos nacionales.

Insistió la canciller en que la propuesta que presentó conjuntamente con el presidente francés, Emmanuel Macron, es la “base” para el acuerdo entre los miembros de la UE.

Macron habla de un “día esencial para Europa”

Mientras, Macron calificó este miércoles de “día esencial para Europa” por el anuncio del Plan de Recuperación y reclamó un acuerdo “rápido y ambicioso”.

“Día esencial para Europa: @vonderleyen propone un plan de relanzamiento inédito de 750.000 millones de euros para las regiones y sectores en dificultades”, escribió Macron en un mensaje en Twitter.

Para el mandatario, fue el acuerdo previo entre Francia y Alemania -que proponía un fondo de 500.000 millones para la recuperación- lo que “ha permitido este avance”.

“Debemos ir rápido y adoptar un acuerdo ambicioso con todos nuestros socios europeos”, señaló en su mensaje.

Bélgica califica el plan de “revolución copernicana”

El ministro de Finanzas del Gobierno belga, Alexander De Croo, celebró la propuesta para impulsar un Fondo de Recuperación dotado con 750.000 millones de euros, al que calificó de “revolución copernicana”, ya que logra aunar “con el equilibrio adecuado la solidaridad y la responsabilidad”.

Para el ministro, la iniciativa puesta sobre la mesa por el Ejecutivo de Von der Leyen “aboga por una mezcla de préstamos y subsidios, vinculados a condiciones y reformas, que resulta la única manera de que Europa salga fortalecida de esta crisis”, según subrayó a través de un comunicado en su página web personal.

El hecho de que se abra la puerta a emitir deuda mutualizada por los Estados miembros es, añadió, una oportunidad interesante para que la UE pueda “recaudar dinero por sí misma” de los mercados financieros.

“(La deuda de) Europa tiene una clasificación triple A. No está ahí para ser vista como un trofeo, sino para ser usado en tiempos de crisis. Es una cuestión de proporción: permite una financiación eficiente a un tipo de interés más barato, ayudando a los Estados a recuperar el aliento por un tiempo”, apuntó.

Respecto a la división interna surgida entre los socios europeos por el impulso de esta deuda compartida, De Croo concluyó que resulta necesario “alejarnos de la batalla de las posiciones estériles” por el bien de la UE.

Austria insiste en priorizar créditos

El Gobierno austríaco ha calificado de “punto de partida para la negociación” la propuesta de la CE de crear un fondo de 750.000 millones de euros para superar la crisis de la COVID, y ha insistido en defender la fórmula de los préstamos a devolver antes que las subvenciones a fondo perdido.

“Es positivo destacar que los pagos del Fondo de Recuperación deben estar limitados temporalmente y que se asegure que no haya una entrada en una unión de deuda permanente”, ha asegurado el canciller austríaco, el conservador Sebastian Kurz.

Kurz ha indicado que aún queda por negociar el importe y la relación que habrá entre las ayudas a fondo perdido y los préstamos a devolver.

Asimismo, ha dicho que “es lógico que los países del sur soliciten tanto como sea posible” y que también los de Europa del Este pidan que les llegue dinero, según la agencia APA.

“Pero, igualmente, hay países que tienen que pagar, como Holanda, Suecia, Dinamarca y nosotros. Por responsabilidad hacia nuestros contribuyentes nos pronunciamos claramente en favor de los créditos”, ha señalado el canciller.

Suecia rechaza el fondo por incluir subvenciones

El Gobierno sueco rechaza el plan. “Creemos que no es razonable que la UE se endeude para desembolsar cantidades de dinero tan grandes como éstas de las que estamos tratando”, señaló en declaraciones a la emisora pública Radio de Suecia el ministro de Asuntos Europeos, Hans Dahlgren.

Dahlgren defendió que, en vez de emitir deuda, todas las ayudas deberían tener la forma de préstamos a largo plazo e interés bajo.

“No hay nada equivocado en pedir que este préstamo sea devuelto en su totalidad”, afirmó el socialdemócrata Dahlgren.

Edición: Luis Alonso y Miriam Burgués