La UE, aún dividida, deja para julio el acuerdo sobre el plan de recuperación

El presidente del Consejo Europeo (arriba) durante la videoconferencia de líderes de la UE. [EFE/EPA/OLIVIER HOSLET / POOL]

Bruselas (EuroEFE).- Los líderes de la Unión Europea (UE) celebrarán una nueva cumbre a mediados de julio para intentar cerrar un acuerdo sobre el billonario plan de recuperación económica tras la pandemia de coronavirus, después de que el primer debate de ayer, viernes haya servido para constatar las diferencias sobre los detalles.

“Saludo la disposición (de los países de la UE) a comprometerse. Estoy totalmente comprometido a comenzar inmediatamente las auténticas negociaciones con los Estados miembros y espero tener una cumbre física en torno a mediados de julio en Bruselas”, dijo el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, tras una cumbre de líderes comunitarios por teleconferencia que duró apenas cuatro horas.

Michel recordó que la cita de era una “primera ocasión para negociar” y afirmó que ha servido para “observar que hay un consenso emergente, lo que es muy positivo”, pero al mismo tiempo instó a “no infravalorar las dificultades” puesto que hay diferentes puntos de vista en ciertos temas por lo que la negociación tendrá que continuar.

Sobre la mesa de negociación está la propuesta de la Comisión Europea (CE) de un plan de recuperación billonario para relanzar la economía que cuenta con dos elementos clave: un fondo de recuperación con 750.000 millones de euros financiado con la emisión de deuda común y un presupuesto comunitario para el periodo 2021-2027 de 1,1 billones de euros.

“La primera discusión ha sido muy positiva”, destacó por su parte la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, quien aseguró que los líderes están de acuerdo en la necesidad de una respuesta ambiciosa, “que combine solidaridad, inversiones y reformas”, y muchos subrayaron que “hay que hacer todo lo posible para lograr un acuerdo antes del parón del verano”.

No obstante, la presidenta de la Comisión reconoció que hay también diferencias en asuntos como el tamaño global del futuro presupuesto, el equilibrio entre los préstamos y las subvenciones del fondo de recuperación, los nuevos recursos, los criterios para repartir el dinero del fondo y los descuentos del presupuesto.

En la misma línea, Michel añadió a la lista de dificultades las condiciones para el desembolso de las ayudas, pero señaló que la reunión sirvió también para constatar que todos los países están de acuerdo en que se necesita “una respuesta excepcional” centrada en los sectores y regiones más afectados por la crisis.

“Será difícil, no infravaloro la tarea, pero siento que hay una fuerte voluntad política de comprometerse, lo que es muy positivo”, recalcó el político belga, quien insistió en que intentará “acelerar” las negociaciones de aquí a la próxima cumbre para que esta sea “útil y eficiente”.

El presidente del Parlamento Europeo, David Sassoli, en la pantalla que tiene el presidente francés,Emmanuel Macron, para seguir el Consejo Europeo. [EFE/EPA/ELIOT BLONDET/]

España pide que el plan entre en vigor en 2021

“Cuanto más tiempo perdamos, más profunda será la recesión”, subrayó el jefe del Ejecutivo español, Pedro Sánchez, en la reunión del Consejo Europeo.

Sánchez respalda la propuesta de la Comisión, así como el hecho de que el Fondo de Recuperación esté ligado a los próximos presupuestos comunitarios y se centre en los sectores y áreas geográficas más perjudicados por el coronavirus.

A su juicio, el paquete de medidas planteado por Bruselas presenta una oportunidad para transformar y reformar las economías europeas, acelerando su digitalización y reforzando la llamada “green economy (economía verde)”.

El jefe del Ejecutivo español pidió a sus socios de la UE “superar” las diferencias y tratar de encontrar un terreno común que envíe una señal en la misma dirección.

“Lo que está en juego aquí es el futuro del proyecto europeo”, según Sánchez, quien subrayó que “sin un acuerdo todos perderemos”.

Merkel afirma que se necesita un acuerdo rápido

La canciller alemana, Angela Merkel, advirtió este viernes que se necesita un acuerdo rápido. . “Está claro que necesitamos un acuerdo rápido. La presidenta del BCE, Christine Lagarde, nos ha recordado que estamos ante la crisis económica más grande de la historia de la UE y hay que actuar pronto”, dijo la canciller en una comparecencia ante la prensa.

La canciller alemana, Angela Merkel, durante el Consejo Europeo. EFE/EPA/SANDRA STEINS / GERMAN GOVERNMENT

Merkel aseguró que no hay disenso sobre la construcción jurídica del plan, en el que la Comisión acudiría a los mercados para financiar el paquete de 750.000 millones de euros, pero si en cuanto al monto y la estructura de las ayudas.

“Algunos quisieran que se otorgaran solo créditos y no ayudas a fondo perdido, otros preferían menos créditos y más ayudas”, explicó Merkel.

“Sin embargo, creo que estamos en una situación en la que podemos empezar a negociar. Las distintas posiciones no se han hecho más radicales”, agregó.

Merkel dijo que ella había expresado que el criterio para repartir las ayudas no debe ser solo la forma en que cada país haya sido afectado por la pandemia sino también por cómo han sido las repercusiones económicas, aunque admitió que de momento esto todavía es difícil de precisar.

Italia urge a cerrar un pacto en julio

El primer ministro italiano, Giuseppe Conte, instó a pactar un acuerdo en julio, aunque reconoció que está prosperando un “clima justo” en la negociación.

“Hoy hemos dado un paso adelante. Aún hay una diferencia de posiciones, no estamos unánimemente orientados hacia la solución final, pero está madurando el clima justo” entre los socios, dijo en rueda de prensa.

Conte se dirigió a los conocidos como “países frugales” y les dijo que “Europa es una” y que “deben estar a la altura” de los acontecimientos.

En este sentido, elogió las respuestas durante la emergencia sanitaria de algunas instituciones, como el Banco Central Europeo y la CE.

Asimismo, insistió en defender la propuesta del Ejecutivo comunitario. La ve “ambiciosa” y “equilibrada”, pero también como “una línea roja” en las negociaciones: “Bajar de esas cifras no es aceptable para Italia ni para otros países que comparten nuestra visión desde el principio”, indicó.

“No habrá países ganadores o perdedores, vencerá Europa porque habrá confeccionado una respuesta coordinada a la altura de esta gran recesión de la que todos empezamos a notar las consecuencias. Es un hecho mundial, no europeo”, recalcó.

Sassoli: la propuesta es un punto de partida

El presidente del Parlamento Europeo (PE), David Sassoli, incidió el viernes ante los líderes de la UE en que el paquete de recuperación es un punto de partida, y que la Eurocamará no aceptaría “cualquier rebaja” a las cifras iniciales.

En su intervención ante la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno, Sassoli recalcó que la propuesta de la Comisión Europea, que suma 1,85 billones de euros entre el plan de recuperación y el presupuesto multianual comunitario, es “ambiciosa” pero solo “araña la superficie de lo que hay que hacer”.

“No aceptaremos ninguna concesión ni rebaja de la posición inicial. Ésta debe ser nuestro punto de partida, el objetivo es mejorarla, para asegurar que las importantes decisiones que tomamos ahora benefician a todos”, dijo el presidente de la Eurocámara.

El plan inicial de la Comisión Europea, ahora en manos de los países, consiste en un marco financiero plurianual (2021-2027) de 1,1 billones de euros y un plan de recuperación de 750.000 millones (500.000 millones en transferencias a fondo perdido y 250.000 en préstamos que deben devolverse).

“No olvidemos que prestar apoyo únicamente en forma de préstamos tendría un impacto asimétrico en el endeudamiento de cada uno de los Estados miembros y sería más costoso para la Unión en su conjunto. Tenemos ahora la oportunidad de remodelar Europa y hacerla más justa, más ecológica y más previsora”, subrayó Sassoli a los líderes.

Otro criterio que vigilará el Parlamento antes de aprobar las cuentas y el plan de recuperación serán las nuevas fuentes de recursos propios para el presupuesto, esto es, nuevos impuestos recaudados a nivel europeo para alimentar las arcas comunitarias.

En una carta a los líderes de los países, los jefes de filas de cinco grupos políticos de la Eurocámara advirtieron de que la propuesta para nuevos recursos propios deberá ir acompañada de provisiones legales vinculantes y un calendario de cuándo se irán introduciendo estas nuevas tasas en los próximos siete años.

Advertencia de Lagarde

La presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, advirtió a los líderes de la Unión Europea (UE) de que no aprobar rápido un plan de recuperación tras la pandemia podría dar al traste con el incipiente repunte de la economía generado por las medidas aprobadas hasta el momento.

“La acción decidida y efectiva de los Gobiernos nacionales y los actores europeos ha probado su valor: han allanado el camino para un rebote hacia el final de año y ayudado a ganar algo de tiempo. Esto se refleja en el sentimiento del mercado, pero un fracaso podría llevar a un cambio en ese sentimiento”, dijo Lagarde en su intervención, según fuentes europeas.

La presidenta del BCE advirtió de que cuanto antes se acuerde el plan de recuperación mejor le irá a la economía europea y subrayó que este paquete debería ser amplio, rápido, flexible y estar “firmemente anclado en reformas económicas”.

Lagarde recordó a los líderes que las últimas previsiones del emisor de la eurozona apuntan a una caída trimestral del PIB comunitario del 13 % en el segundo trimestre del año y una contracción del 8,7 % al final del ejercicio.

Asimismo advirtió de que el peor impacto sobre los mercados laborales está aún por llegar y la tasa de paro en la UE podría subir al 10 %, lo que podría afectar particularmente a los jóvenes.

Lagarde llamó a “dar forma a una visión positiva” para la economía europea y pidió “determinación común y unidad” para “demostrar que la UE ha vuelto”.

Cómo es la propuesta

La propuesta de la Comisión, presentada en mayo, se basa en un presupuesto comunitario para el periodo 2021-2027 dotado con 1,1 billones de euros, que serviría de respaldo para emitir deuda en los mercados de cara a financiar un fondo de recuperación.

Este fondo tendría 750.000 millones de euros que se distribuirían a su vez a los Estados a través de los programas del presupuesto hasta 2024, de los que 500.000 millones se canalizarían en forma de subvenciones a fondo perdido y 250.000 millones en forma de préstamos.

El objetivo es cerrar el pacto en julio para que después la Eurocámara dé su visto bueno y se concluyan los procesos de ratificación nacionales este mismo año.

Los Estados miembros están de acuerdo en que se necesita un plan de recuperación tras la pandemia, pero existen diferencias sobre varios detalles, como la proporción de préstamos y subvenciones o los criterios para repartir el dinero.

Además, no hay unanimidad sobre el tamaño y la duración del plan, ni sobre la condicionalidad y la aplicación de reformas a cambio de los fondos.

Claves del plan billonario para reflotar la economía europea

Bruselas (EuroEFE).- Los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea (UE) empezarán a negociar el 19 de junio un billonario plan de recuperación financiado con la emisión de deuda conjunta, una estrategia ambiciosa sin precedentes para sacar …

En cuanto al presupuesto plurianual, hay distintas perspectivas entre los Gobiernos sobre su tamaño, contenido y financiación, incluidos los recursos propios y los descuentos que tienen países como Holanda, Dinamarca o Suecia en su contribución a las cuentas por aportar mucho más de lo que reciben.

Holanda, Austria, Dinamarca y Suecia, partidarios de la austeridad, son los más críticos con el fondo de recuperación de la CE.

Respaldaban la creación de un fondo limitado en el tiempo, hasta finales de 2022, y destinado a apoyar a los países más afectados por la pandemia, pero piden que se base en préstamos que han de ser devueltos, ya que creen que “no hay dinero nuevo, fresco”, y toda la ayuda deberá ser costeada por los contribuyentes.

Francia, España, Italia, Portugal y en general los países del Sur son los más conformes con la propuesta de Bruselas, que recoge sus demandas de emitir deuda común y dar prioridad a las subvenciones para evitar que su deuda pública se dispare al tomar préstamos.

Austria augura largas negociaciones y pide créditos limitados

El Gobierno austríaco aseguró que la cumbre del viernes es sólo “el comienzo de una larga negociación” e insistió en pedir que el plan se base en créditos, y no subvenciones, claramente limitados en el tiempo.

“Tenemos una responsabilidad hacia nuestros contribuyentes y, por eso, rechazamos que se cree por la puerta de atrás una unión de deuda”, afirmó el canciller federal austríaco, el conservador Sebastian Kurz.

Austria, es junto a Holanda, Dinamarca y Suecia, uno de los socios comunitarios más críticos con el fondo de recuperación propuesto por la Comisión Europea para ayudar a superar la crisis generada por la COVID-19, especialmente en países como Italia y España.

El canciller dijo que hay muchos temas por discutir, como por ejemplo que los plazos del programa de recuperación estén mejor definidos.

En ese sentido, insistió en defender un sistema de créditos, que los Estados beneficiarios deben devolver, antes que un mecanismo de ayudas a fondo perdido.

El canciller austriaco, Sebastian Kurz. EFE/EPA/FLORIAN WIESER

Holanda, escéptica sobre alcanzar un acuerdo este verano

El primer ministro holandés, Mark Rutte, se mostró escéptico sobre la posibilidad de alcanzar este verano un acuerdo.

El jefe del Gobierno holandés consideró que “tampoco sería devastador” que no se alcance un acuerdo en el Consejo Europeo previsto el próximo mes de julio.

Rutte subrayó que “había buen ambiente” en la cita virtual entre los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea de este viernes y recordó que “no estaba previsto” llegar el viernes a un acuerdo.

“No estoy seguro de que vayamos a alcanzar un acuerdo antes del receso de verano. Nadie quiere que nos tome mucho tiempo. Darse prisa podría ayudar, pero en este debate, (acordar) el contenido es fundamental…. Tampoco creo que sea devastador si no hay acuerdo a mediados de julio”, subrayó Rutte.

El jefe del Gobierno holandés subrayó que ya hay un paquete de 540.000 millones de euros aprobado por el Eurogrupo para la respuesta inmediata a la crisis que “sigue intacto” porque nadie ha recurrido a él.

Y añadió que “cree que los países que utilicen el fondo de recuperación” tendrán que poner las cosas en orden en sus economías internas, para “no tener que volver a usarlo en caso de una crisis futura”.

Optimismo en Portugal

Por su parte, el primer ministro luso, António Costa, es optimista tras la voluntad política mostrada en la cumbre y aseguró que “ya nadie cuestiona la emisión de deuda común” para crear un fondo que permita la recuperación económica tras la Covid.

El mandatario portugués, que ofreció una rueda de prensa en Lisboa tras el encuentro, calificó de “inteligente” la propuesta de la Comisión Europea, ya que “cada Estado miembro diseñará su propio plan de recuperación”, por lo que “no se tratará de un cheque en blanco ni de una nueva troika”.

Costa aseguró que ha habido una evolución en el acuerdo entre las posturas de los países miembros.

De esta manera, ya no se pone en entredicho que haya subvenciones directas a los países miembros, sino que se discute si el porcentaje de subvenciones será de en torno a dos tercios y el de créditos de un tercio, explicó.

Edición: Luis Alonso y Miriam Burgués