La “Groko” de Merkel se reactiva ante el coronavirus y la crisis turco-griega

Merkel

Merkel, en una imagen de archivo. [EFE-EPA]

Berlín (EuroEFE).- La gran coalición de la canciller alemana, Angela Merkel, busca reactivarse frente a quienes la tachan de letárgica con medidas especiales contra dos grandes crisis, el coronavirus y los refugiados atrapados entre Grecia y Turquía.

“Orden y humanidad”, es la consigna con la que la Unión Cristianodemócrata (CDU) de la canciller pretende responder a la nueva crisis humanitaria que se desarrolla en la frontera greco-turca.

Tras insistir en que no puede repetirse lo ocurrido en 2015, cuando Merkel decidió mantener abiertas sus fronteras mientras otros las cerraban, la “Groko” -la gran coalición- acordó admitir “un número limitado” de los menores precariamente refugiados en Grecia.

No ha concretado cuántos ni cuándo. El comunicado difundido tras la reunión de la “Groko”, el domingo, insiste en la voluntad de dar “una solución humanitaria”, compartida por una “coalición de voluntarios” entre países de la Unión Europea.

Se menciona la cifra de entre 1.000 y 1.500 niños en situación de especial vulnerabilidad. Niños enfermos, menores no acompañados de hasta 14 años y preferentemente niñas.

EL RETO DEL ORDEN ANTE UNA REALIDAD DESBORDADA

“El orden y la humanidad deben ir de la mano”, apunta el comunicado. Con ello se adopta el término “orden”, usado por el ministro del Interior, Horst Seehofer, de la Unión Socialcristiana de Baviera (CSU) en relación a la situación en la frontera greco-turca.

Seehofer fue la voz interna más crítica con Merkel en la crisis migratoria de 2015, cuando Alemania recibió a un millón de refugiados. Sus exigencias pusieron en jaque aquella “Groko” (2013-2017). Sólo se calmaron con la lenta, pero persistente caída de llegadas de refugiados, tras el acuerdo UE-Turquía y el cierre de la ruta de los Balcanes.

Alemania sigue recibiendo unas 400 solicitudes de asilo diarias -o 10.000 al mes, según cifras de Interior-, lo que para Seehofer significa que ya cumple con creces el deber humanitario. La ultraderecha, tercera fuerza en el Parlamento (Bundestag), sigue alimentando su discurso xenófobo con estas llegadas.

“La decisión de acoger a esos niños ha sido vergonzosamente lenta”, afirmó la líder del Partido Socialdemócrata (SPD), Saskia Esken, al comentar los acuerdos consensuados la noche pasada con sus socios conservadores.

El SPD venía apremiando por una solución para esos menores. Si embargo, la semana pasada votó en contra de una propuesta de Los Verdes para acoger a 5.000 niños de los campos de refugiados griegos.

“El Gobierno alemán es muy consciente de los esfuerzos que hace Grecia para proteger las fronteras exteriores de la UE”, afirmó el portavoz del Gobierno, Steffen Seibert. Atenas merece “toda nuestra solidaridad y apoyo”, añadió.

Berlín es consciente de que no puede esperar un acuerdo a escala de los 27. Pero confía ganarse a esa “coalición de voluntarios”, la misma fórmula con la que Alemania y otros socios acogieron estos años a rescatados en el Mediterráneo.

CORTAFUEGOS ECONÓMICO A LA EPIDEMIA

De la reunión de la coalición surgieron otras medidas especiales, en este caso referidas al coronavirus, el gran foco de preocupación actual para el ciudadano.

El cómputo de contagios superó este lunes en Alemania a los 1.110 casos. Hasta ahora solo había una víctima mortal alemana, un turista de 60 años que se encontraba en Egipto.

Pero las consecuencias económicas de la epidemia preocupan a un país que en 2019 sorteó, por poco, la recesión. A diario se cancelan grandes o pequeños eventos y compañías como la aerolínea Lufthansa anuncian una reducción del 50 % de su capacidad, en medio de la caída de demanda.

La “Groko” ha puesto en marcha un plan de choque, que empezará a concretarse en el próximo Consejo de Ministros, el miércoles, para entrar en vigor a finales de este mes o principios de abril.

Se trata de articular mecanismos compensatorios para la aplicación del trabajo en jornada reducida. “No queremos ni que las empresas caigan en la insolvencia ni que haya despidos”, aseguró Seibert.

Entre las medidas de aplicación rápida se plantea que la Oficina Federal de Empleo asuma un 60 % del sueldo neto que dejen de percibir los empleados de las empresas que deban recurrir a la reducción de la jornada laboral. Este régimen de jornada reducida se podrá implantar en cuanto afecte a un 10 % de la plantilla.

Mañana está prevista una reunión entre el ministro de Economía, Peter Altmaier, y sus colegas de los 16 estados federados para abordar nuevas medidas, desde incentivos fiscales hasta otros mecanismos.

Ambos acuerdos, en materia de refugiados y ante el coronavirus, dan algo de aire a la “Groko”, persistentemente amenazada de disenso y ahora aquejada por la sensación premonitoria de vacío de poder.

Merkel ya no lleva las riendas de la CDU y a más tardar en 2021 dejará el poder. La línea futura del bloque conservador depende de la elección de su nueva presidencia, por la que pugnan dos exrivales de Merkel -Friedrich Merz y Norbert Röttgen- y un único afín a su línea, Armin Laschet.