La pandemia ha sido un “catalizador” de la integración europea, según Borrell

El exministro español de Exteriores y alto representante de la UE para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Josep Borrell, imparte la conferencia "El papel de la UE en un mundo postcoronavirus" en San Lorenzo del Escorial en Madrid este lunes. EFE/Chema Moya

San Lorenzo del Escorial (Madrid) (EuroEFE).- La pandemia de la COVID-19 ha actuado como un “catalizador” de la integración en la UE, que a partir de ahora va a tener mayor capacidad de “asignar recursos, redistribuir rentas y estabilizar la economía”, según el alto representante comunitario para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Josep Borrell.

Con el histórico plan billonario acordado la semana pasada para sacar a la economía europea de la profunda recesión en que la ha sumido el coronavirus, la UE “va a ser más un Estado sin serlo”, ha dicho Borrell durante una conferencia organizada por la Universidad Complutense de Madrid (UCM) dentro de los cursos de verano de San Lorenzo del Escorial.

En la conferencia, titulada “El papel de la UE en un mundo poscoronavirus”, Borrell ha hablado de las nuevas “responsabilidades” que, a su juicio, debe asumir el bloque comunitario.

La UE tiene primero que seguir trabajando para “controlar” al virus “en casa” y “ayudar a los países del Sur”, fundamentalmente a África, porque hacerlo es “invertir en nuestra propia seguridad”, ha argumentado el vicepresidente de la Comisión Europea (CE).

“En ausencia del liderazgo de Estados Unidos”, en la UE recae también la responsabilidad de “hacer converger las posiciones de los países democráticos”, al igual que la “obligación de reforzar y modernizar el multilateralismo” para adecuarlo a la nueva geopolítica y al peso creciente de la demografía, de acuerdo con Borrell.

“Es un momento decisivo para la Unión, hemos roto algunos de los grandes tabúes”, como el de “ir todos juntos al mercado a pedir deuda”, ha destacado.

Para financiar el fondo de recuperación acordado en el último Consejo Europeo, que contará con 750.000 millones de euros para conceder ayudas a los Veintisiete entre 2021 y 2023, la CE emitirá deuda en los mercados con el respaldo del presupuesto comunitario.

Borrell considera que ese fondo, histórico por la envergadura de la emisión conjunta y por suponer un paso adelante en la integración de los Veintisiete, “viene a completar la arquitectura defectuosa del euro”.

“Siempre hemos dicho que (al euro) le faltaba un instrumento de acción fiscal para responder a la crisis” y “ahora lo hemos construido”, ha comentado al anticipar que es posible que la moneda única salga reforzada frente al dólar.

De los 750.000 millones de euros, 390.000 millones se distribuirán en subvenciones a fondo perdido y 360.000 millones como préstamos.

Al respecto, Borrell ha subrayado la novedad de que no hay “condiciones macroeconómicas” para recibir esas subvenciones y, por tanto, ha quedado atrás la época de la “troika”, los ajustes y “los hombres de negro”.

No obstante, los Estados miembros tendrán que orientar sus programas de gasto a los “ejes” prioritarios marcados por Bruselas, que son la lucha contra el cambio climático – el llamado Pacto Verde- y la digitalización.

Borrell ha advertido de que eso puede suponer un obstáculo para dar respuesta a las necesidades a corto plazo, que son de “mantenimiento de rentas” y de “suministro de capital” a las empresas.

En cualquier caso, el plan para la recuperación económica de la UE, que incluye un presupuesto plurianual para el periodo 2021-2027 de 1,074 billones de euros, se enfrenta ahora a un “largo camino de aprobación en la jungla institucional europea”.

“No está del todo claro que llegue a buen puerto. Espero que sí, pero está difícil”, ha reconocido Borrell.

Edición: Catalina Guerrero