La UE acuerda un “histórico” plan de recuperación tras la pandemia de COVID-19

El presidente del Consejo Europeo, Charles Michel. EFE/EPA/STEPHANIE LECOCQ/POOL

Bruselas (EuroEFE).- Los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea (UE) alcanzaron este martes de madrugada un acuerdo para un plan de recuperación de casi dos billones de euros para relanzar su economía tras la pandemia de coronavirus, calificado por muchos líderes de “histórico”.

Tras cuatro días de intensas negociaciones, los Veintisiete acordaron poner en marcha un fondo de recuperación de 750.000 millones de euros financiado con la emisión de deuda común y un presupuesto de 1,074 billones de euros para el periodo 2021-2027.

Se trata de un paquete económico de envergadura sin precedentes en la UE para paliar la mayor recesión en un siglo.

“Es un buen acuerdo, es un acuerdo fuerte y es el acuerdo adecuado para Europa en este momento”, dijo el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, en una rueda de prensa al término de la cumbre que comenzó el viernes por la mañana y culminó este martes a las 5.30 horas (3.30 GMT) con un pacto.

“Hoy hemos dado un paso histórico del que podemos estar todos orgullosos”, dijo por su parte la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, subrayando que la UE ha mostrado su capacidad de actuar ante una de las “crisis más difíciles” económica y sanitaria.

UN FONDO CON 390.000 MILLONES EN SUBVENCIONES

El acuerdo prevé que de los 750.000 millones del fondo de recuperación, 390.000 millones se desembolsen en subvenciones a fondo perdido y 360.000 millones en préstamos, lo que supone un recorte de las primeras y un aumento de los segundos frente a la propuesta inicial de la Comisión de otorgar 500.000 millones en ayudas directas y 250.000 en créditos.

Es el resultado de las concesiones que la mayoría de socios han tenido que hacer para conseguir luz verde de los autodenominados “frugales” -Holanda, Austria, Dinamarca y Suecia-, a los que se sumó Finlandia, que han conseguido recortar el volumen de ayudas, tener mayor control sobre las mismas y mantener sus descuentos en la contribución al presupuesto.

Estos fueron los puntos más controvertidos, junto a la propuesta para vincular la recepción de fondos del presupuesto al respeto al Estado de derecho, de una negociación que por momentos se tornó muy tensa.

Los grandes países, Alemania, Francia, Italia y España, como la mayoría, querían como mínimo 400.000 millones de euros en subvenciones, mientras que los frugales pedían 350.000 millones.

El compromiso se queda más cerca de la primera cifra, pero el recorte en subvenciones se ha traducido en rebajas en programas financiados por el fondo: el de ciencia Horizonte Europa pasa de 13.500 a 5.000 millones; el de inversiones Invest EU, de 30.300 millones a 5.600, o el Fondo de Transición Justa para el clima, de 30.000 a 10.000 millones, entre otros.

Por el contrario, el Instrumento para la Recuperación y la Resiliencia, la partida más relevante, destinada a financiar reformas e inversiones, aumenta su dotación a 672.500 millones.

A España le corresponderían 140.000 millones de euros del fondo, de los que 72.700 millones se darán en ayudas directas, según dijo el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, tras el encuentro.

MÁS CONTROL DE LAS AYUDAS

Por otro lado, el acuerdo final refuerza el control sobre la concesión de ayudas directas para contentar a Holanda, que reclamaba que los países pudiesen vetar los planes de reformas e inversiones de sus socios, mientras que la Comisión planteaba que se pronunciasen solo a nivel técnico.

Los países remitirán sus planes a la Comisión, y estos tendrán que ser aprobados también por una mayoría cualificada de los Veintisiete.

Después, a la hora de autorizar el desembolso de cada tramo de ayuda, si un país o varios tienen dudas, podrán elevar la cuestión a una cumbre de líderes, con lo que el pago se paralizará hasta que lo hayan abordado.

DESCUENTOS PARA LOS FRUGALES

Los frugales han logrado además su objetivo no solo de mantener, sino de engrosar, los descuentos que tienen en su contribución al presupuesto por aportar más de lo que reciben, pese a que estaban destinados a desaparecer.

El de Holanda será de 1.921 millones de euros frente a 1.576 millones en la propuesta inicial, el de Dinamarca pasará de 197 a 377 millones, el de Austria de 237 a 565 millones y el de Suecia, de 798 a 1.069 millones.

Alemania, que también tiene un descuento, simplemente lo mantiene (en 3.671 millones anuales).

NUEVAS CONDICIONES

Por otro lado, se introduce por primera vez la condicionalidad ligada al Estado de derecho, a la que se oponían Polonia y Hungría (que tienen procedimientos abiertos en la UE en ese sentido), aunque el texto quedó aguado respecto a versiones anteriores.

El acuerdo apunta a la introducción de un “régimen de condicionalidad” para “proteger” el presupuesto y el fondo, para lo que la Comisión “propondrá medidas en caso de infracciones” del Estado de derecho para que las adopte el Consejo por mayoría cualificada.

También se fija por primera vez el objetivo de que el 30 % del gasto del presupuesto y el fondo apoye objetivos climáticos.

Para que el acuerdo entre en vigor aún es necesario el visto bueno de la Eurocámara y de varios parlamentos nacionales.

MERKEL: “NO FUE FÁCIL, PERO AL FINAL NOS ENCONTRAMOS”

La canciller alemana, Angela Merkel, admitió las dificultades aparecidas hasta lograrse un acuerdo y recalcó que ésta es la respuesta “de la Europa unida” ante una situación que requería “respuestas extraordinarias”.

“No fue fácil, pero al final nos encontramos”, afirmó la canciller, para destacar a continuación que “el multilateralismo está en estos momentos muy presionado” y que “Europa ha demostrado en esta situación ser capaz de actuar”.

MACRON: EL ACUERDO ES UN CAMBIO HISTÓRICO

El presidente francés, Emmanuel Macron, afirmó que el acuerdo “es un cambio histórico de nuestra Europa y de la zona euro”, al poner en común una capacidad presupuestaria y abrir la perspectiva a recursos propios.

Macron, que compareció en conferencia de prensa junto a Merkel al término de la cumbre, dijo que más allá de su duración, una de las más largas de la historia, lo importante es que sus “conclusiones son verdaderamente históricas”.

Destacó, en particular, el hecho de que se haya logrado que los Veintisiete acepten por unanimidad la emisión de deuda en común y un plan de recuperación de 750.000 millones de euros.

Aunque el peso de las subvenciones en esos 750.000 millones ha quedado reducido a 390.000 millones, cuando la propuesta franco-alemana inicial era de 500.000 millones, consideró que es una cifra “consecuente”.

A ese respecto, hizo notar “el camino recorrido en dos meses” porque hace solo unos días algunos países, en alusión a los llamados “frugales”, estaban contra la idea de un endeudamiento en común y ahora lo han aceptado.

“Es para mí el avance más estructurante y más histórico de este acuerdo”, subrayó.

ITALIA ESTÁ “SATISFECHA”

El primer ministro italiano, Giuseppe Conte, afirmó que su Gobierno está “satisfecho” por el “ambicioso” fondo de recuperación aprobado.

“Es un momento histórico para Europa y para Italia (…). Estamos satisfechos: hemos aprobado un ambicioso plan de recuperación apropiado para la crisis que estamos viviendo”, señaló Conte a los medios italianos en Bruselas.

“Nunca habría otorgado a ningún país el derecho de veto o de interferir con la implementación de un plan nacional de recuperación. Es cierto que existe un sistema de controles en relación con el progreso de los proyectos, pero era un reclamo inaceptable que un solo país pudiera vetar el desembolso de fondos y ejercer poderes de intrusión. Nunca lo habría permitido, no lo he permitido y estoy satisfecho”, apuntó Conte.

El jefe del Gobierno italiano reconoció que los países de la UE han concedido “un ‘freno de emergencia'” para que un país pueda exponer si hay “un problema particular, delicado y complejo” ante el Consejo Europeo, pero en ningún caso se invadirán “las competencias de la Comisión en la fase de implementación del plan”.

RUTTE DICE QUE EL PLAN “HARÁ MÁS FUERTE” A LA UE

El primer ministro holandés, Mark Rutte, consideró que el plan de reconstrucción pospandemia acordado “hará más fuertes las relaciones” en la UE y subrayó que también los “intereses holandeses están bien protegidos” con las condiciones aplicadas a este paquete.

En declaraciones a la prensa en Bruselas tras alcanzarse el acuerdo esta madrugada, Rutte dijo estar “satisfecho” con el resultado porque se trata de “un paquete integral y bueno” para los más afectados por la Covid-19 y celebró que, al final, “en los casos más extremos, se podría apretar el freno de emergencia si esos países no han hecho lo suficiente”.

Después de casi cinco días de tensas negociaciones en Bruselas, el jefe del Gobierno holandés logró los compromisos que buscaba y ahora espera que las reformas se “concreten” porque eso hará que los Estados miembros “sean fuertes y haya un mercado interno fuerte”.

COSTA AFIRMA QUE EL ACUERDO DA “UNA SEÑAL DE CONFIANZA”

El primer ministro de Portugal, António Costa, celebró el acuerdo alcanzado en la cumbre del Consejo Europeo, que dijo supone “una señal importante de confianza para el esfuerzo de recuperación económica y social” frente a la crisis del coronavirus.

En declaraciones a la prensa portuguesa al término del encuentro, Costa destacó que Portugal tendrá disponibles “más de 45.000 millones de euros para los próximos siete años”.

Es “un aumento de cerca del 37 %, en relación al actual cuadro financiero”, completó.

De esos 45.000 millones de euros, 15.300 millones son en subvenciones a fondo perdido, explicó el primer ministro, que avanzó algunos de los destinos del total que puede recibir el país, como un “programa específico para la región del Algarve”, muy castigada por la caída del turismo.

HUNGRÍA Y POLONIA LOGRARON PROTEGER “SU ORGULLO NACIONAL”

Hungría y Polonia han logrado proteger su orgullo nacional en la cumbre, según el primer ministro húngaro, el nacionalista Viktor Orbán.

Al igual que su homólogo polaco, Mateusz Morawiecki, Orbán interpretó que no se logró vincular de forma directa la percepción de fondos comunitarios con el cumplimiento de los estándares del Estado de derecho, como exigía Holanda y el Parlamento Europeo, entre otros.

Los intentos de vincular la financiación de la UE con el Estado de derecho se han “frustrado con éxito”, aseguró Orbán en Bruselas, citado por los medios magiares.

Hungría y Polonia han demostrado “que es inaceptable por parte de las naciones que heredaron el Estado de derecho criticar y dar lecciones a las naciones que luchan por la libertad y que han pasado por momentos muy duros y han hecho mucho contra los regímenes comunistas”, destacó el jefe del Gobierno húngaro.

Además, se congratuló de que, al igual que Polonia, su país logró asegurarse “fondos (comunitarios) sustanciales”.

LAGARDE: “CUANDO MÁS SE NECESITA, LA UE DA UN PASO AL FRENTE”

La presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, ha valorado el acuerdo.

“El acuerdo del Consejo de la UE muestra que, cuando más se necesita, la UE da un paso al frente y se une para ayudar a la gente en Europa”, dijo Lagarde en su cuenta de Twitter.

La presidenta del BCE también ha agradecido su esfuerzo a los líderes europeos que han participado en la cumbre y ha afirmado: “gracias por su resistencia y su actuación determinante los últimos días”.

“Sólo podemos luchar contra las consecuencias económicas de la COVID-19 trabajando juntos”, añadió Lagarde en Twitter.

Editado por Miriam Burgués