Los conservadores bávaros instan a un rápida decisión en la sucesión de Merkel

Merkel

Merkel, en el Parlamento alemán, el 20 de enero de 2020. [EFE-EPA]

Berlín (EuroEFE).- La Unión Socialcristiana de Baviera (CSU), partido hermanado con la Unión Cristianodemócrata (CDU) de la canciller alemana Angela Merkel, instó este martes a un rápido esclarecimiento de la sucesión de la canciller alemana, Angela Merkel, tras la renuncia de la líder conservadora Annegret Kramp-Karrenbauer a luchar por la Cancillería.

La cuestión sucesoria debe resolverse “en un plazo rápido”, apuntó el líder de la CSU y primer ministro de Baviera, Markus Söder. “No es momento para juegos”, añadió”, sino de tomar decisiones, en bien de la “estabilidad de Alemania”.

Kramp-Karrenbauer, llamada AKK por sus compatriotas, anunció el pasado lunes que renuncia a ser la próxima candidata del bloque conservador en las generales previstas para 2021. Al mismo tiempo comunicó que dejará la presidencia de la CDU, ya que considera que ambos puestos – el liderazgo del partido y la candidatura – deben corresponder a una misma persona.

AKK, actual ministra de Defensa, llevaba al frente de la CDU desde diciembre de 2018. Su elección entonces siguió a la decisión de Merkel de no optar a otro mandato como canciller, una vez agotada la actual legislatura, y a su retirada también del liderazgo del partido, que dirigía desde el año 2000.

La sucesora de Merkel, afín a su línea, no ha logrado en ese tiempo consolidar su liderazgo. Los sondeos la situaban ya entonces en niveles de popularidad muy por debajo de los de Merkel, a lo que siguieron sucesivos traspiés tanto en su cometido al frente de la CDU como del departamento de Defensa.

A esa situación se sumó ahora su mala gestión en la crisis precipitada por la elección en el “Land” de Turingia de un liberal, Thomas Kemmerich, con los votos de la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) y de la CDU. Con esta votación se rompió la norma del bloque conservador de no cooperar, directa ni indirectamente, con la extrema derecha ni buscar mayorías parlamentarias apuntaladas en su apoyo.

La propia Merkel calificó lo ocurrido de imperdonable y llamó a revertir esa situación. AKK, en cambio, no logró dar una respuesta contundente en medio de la tormenta política desatada.

LOS PLANES DE AKK PARA UN RELEVO ORDENADO

El propósito de AKK es que se defina en los próximos meses quién será el candidato del bloque conservado a la cancillería y someter, ya en diciembre, esa decisión y su ratificación como nuevo presidente del partido al congreso federal de la CDU.

Entre los nombres que suenan como posibles aspirantes a la candidatura conservadora y a la presidencia del partido están el de Friedrich Merz, enemigo interno histórico de Merkel, quien ya luchó por asumir el liderazgo del partido en 2018. Entonces fue derrotado por un estrecho margen por AKK.

Merz representa al ala más derechista de la CDU, lo mismo que quien fue entonces el tercer aspirante en liza, el ministro de Sanidad, Jens Spahn.

A estos dos posibles aspirantes se sumaría, según los medios alemanes, el primer ministro de Renania del Norte-Westfalia, Armin Laschet, considerado más cercano a la línea de la Merkel.

LA APUESTA BÁVARA

Al propio Söder se le atribuyen aspiraciones a ser el candidato conjunto del bloque conservador en la lucha por la cancillería. La CDU y la CSU concurren desde hace décadas con una candidatura conjunta, de acuerdo a la norma entre estas formaciones hermanadas de no competir entre sí en las urnas.

En general el candidato a las elecciones nacionales suele corresponder al partido matriz. Sin embargo, en 2002, siendo Merkel ya presidenta de la CDU, pero con muchas reticencias a su capacidad de liderazgo, el candidato del bloque conservador acabó siendo el bávaro Edmund Stoiber, quien cayó derrotado por escaso margen por el entonces canciller socialdemócrata Gerhard Schröder.