Los líderes de la UE debatirán el 19 de junio el plan para la reconstrucción económica

El presidente del Consejo Europeo Charles Michel. EFE/EPA/FRANCISCO SECO/ARCHIVO

Bruselas (EuroEFE).- Los jefes de Estado y de Gobierno de la UE abordarán por primera vez en su cumbre del próximo 19 de junio el plan de reconstrucción de la economía tras la pandemia de coronavirus propuesto este miércoles por la Comisión Europea. Los eurodiputados han acogido la propuesta de Bruselas con satisfacción, al igual que la patronal y los sindicatos europeos.

“Trataremos este tema en el Consejo Europeo ordinario del próximo 19 de junio. Deberíamos hacer todo lo posible para llegar a un acuerdo antes del parón veraniego”, anunció este miércoles el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel.

 

El plan de la Comisión para relanzar la economía de la Unión Europea tras la pandemia se basa en un fondo de recuperación con 750.000 millones de euros financiado con la emisión de deuda común, con 500.000 millones de euros de subvenciones a fondo perdido, y en un presupuesto comunitario para 2021-2027 de 1,1 billones de euros, lo que eleva el total a 1,85 billones.

Las cifras finales deberán ser negociadas y aprobadas por los Estados miembros y por la Eurocámara.

“Un acuerdo en el fondo de recuperación y el marco financiero plurianual allanará el camino para la recuperación económica de Europa e impulsará las transiciones verde y digital”, señaló el Consejo.

Michel instó además a los Estados miembros a “examinar la propuesta de la Comisión rápidamente y trabajar de forma constructiva en aras de un compromiso en el mejor interés de la UE”.

Fuentes del Consejo explicaron que aún no se ha decidido si esta cumbre tendrá lugar de manera telemática o presencial, después de tres meses sin encuentros a nivel de jefes de Estado y de Gobierno en persona debido a los riesgos asociados a la pandemia de coronavirus.

La última cumbre presencial tuvo lugar el 22 de febrero de este año y se centró precisamente en la negociación presupuestaria para el periodo entre 2021 y 2027, basándose entonces en propuestas que han quedado obsoletas tras el impacto de la pandemia.

Como entonces, los Estados miembros arrancan este debate divididos sobre las bases de la propuesta, con un grupo de países austeros (Holanda, Austria, Suecia y Dinamarca) que rechazan que las ayudas del fondo se desembolsen en forma de subvenciones a fondo perdido y quieren únicamente préstamos que tengan que devolverse después.

Frente a ellos, Francia y Alemania plantean crear un fondo de recuperación con 500.000 millones de euros, financiado con la emisión de deuda por parte de la Comisión Europea y distribuido exclusivamente en forma de transferencias presupuestarias, una propuesta que también acogen positivamente España e Italia.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, defendió este miércoles que su plan de recuperación da respuesta a las demandas de los países austeros, a pesar de que las ayudas serán sobre todo subvenciones.

Asimismo, negó que el futuro fondo de recuperación sea el primer paso para constituir un Tesoro de la Unión Europea, ya que es algo “excepcional” y limitado temporalmente por la pandemia, según dijo en una rueda de prensa tras presentar su plan en la Eurocámara.

Von der Leyen argumentó que, aunque se concederán subvenciones, estas estarán ligadas al Semestre Europeo -el ciclo de vigilancia económica de la Comisión-, y a condición de que los planes de recuperación de los Estados sean aprobados por el Ejecutivo comunitario y el resto de socios.

“Esto da confianza en que lo que podremos poner en marcha con las inversiones y reformas son nuestras políticas comunes (…). Se trata de una tarea común para invertir en el futuro”, dijo Von der Leyen.

Los eurodiputados, satisfechos con el plan

Por su parte, el presidente del Parlamento Europeo, David Sassoli, confió en que la cifra del plan de recuperación tras la pandemia y para el presupuesto comunitario que le llegue a la Eurocámara, una vez pase por las manos de los países, no sea “menos ambiciosa” que las propuestas por la CE.

“Creo que del Consejo no deberíamos recibir una propuesta menos ambiciosa que la que se ha presentado hoy en el Parlamento”, afirmó Sassoli en una rueda de prensa tras el pleno extraordinario, en el que se han presentado las cifras del paquete de recuperación tras el COVID-19.

El Parlamento comenzará el próximo martes su análisis en profundidad de las cifras propuestas hoy por la Comisión, aunque los seis diputados que conforman el equipo negociador de la Eurocámara avanzaron en un comunicado que consideran las propuestas “un paso importante” pese a la reducción de la dotación del marco plurianual.

“Cuando superemos la fase de recuperación, esto podría dejarnos con un presupuesto debilitado que no permita a la UE invertir en su futuro común, como en la transformación climática y digital, y le deje más vulnerable a futuras crisis”, advirtieron

Mientras, los principales partidos políticos del Parlamento Europeo (PE) manifestaron su satisfacción con el plan de la CE y pidieron a Holanda, Suecia, Austria y Dinamarca que reconsideren su postura ante la gravedad de la crisis.

El pasado 15 de mayo, el Parlamento Europeo aprobó una resolución en la que reclamaba que el plan de recuperación y el presupuesto a largo plazo llegaran a 2 billones de euros.

“El plan va en la buena dirección”, declaró el líder del Partido Popular Europeo en la Eurocámara, Manfred Weber, durante un debate en el que se abordó el paquete de recuperación del Ejecutivo comunitario.

 

El conservador alemán celebró que la solidaridad europea esté “de vuelta” y añadió que ante la mayor crisis económica desde la II Guerra Mundial “no hay otra alternativa sino invertir ahora”.

Recordó a Suecia, Holanda, Dinamarca y Austria que sus empresas “no pueden ser exitosas sin un mercado único exitoso”, pero subrayó que si los Estados miembros piden a sus vecinos ayuda es “simplemente justo hacer tus deberes” a través de reformas.

La presidenta del grupo socialdemócrata, la española Iratxe García Pérez, declaró que el plan de la Comisión es “ambicioso” y “europeísta”, y puso en valor que la CE vaya a emitir deuda para financiar el fondo de recuperación de 750.000 millones de euros, lo que permite a los Estados financiarse “de manera justa” ante la crisis.

“No se trata ya solo de solidaridad, sino también de la supervivencia del euro y del mercado único, y, por ende, la supervivencia del proyecto europeo”, subrayó.

 

Además del fondo de recuperación, el paquete de Bruselas incluye una nueva propuesta del presupuesto plurianual para el periodo 2021-2027.

En ese sentido, García Pérez defendió que para aprobar las cuentas no sea necesaria la unanimidad de los veintisiete Estados miembros, sino la mayoría cualificada, de forma que los cuatro países partidarios de la austeridad no impidan su adopción.

El presidente del grupo liberal Renovar Europa, Dacian Ciolos, dijo que el paquete de Bruselas es “para todos los Estados miembros” y recalcó que todos lo necesitan con independencia del impacto de la pandemia en su territorio.

La copresidenta del grupo de Los Verdes, Ska Keller, indicó que el paquete de la CE es “un gran paso adelante”, si bien advirtió de que el volumen total “puede no ser suficiente en el tiempo” y pidió “no repetir los grandes errores del pasado” y no volver a las políticas de austeridad.

“Algunos gobiernos creen que lo pueden hacer todo solos, pero deberían pensarlo de nuevo. Se han beneficiado tanto como otros o incluso más que otros Estados miembros del mercado único, de la libertad de movimiento y algunos, desafortunadamente, también de unas normas fiscales un poco demasiado laxas”, apuntó.

Más crítico fue el vicepresidente del grupo de extrema derecha Identidad y Democracia, Jörg Meuthen, quien lamentó que el fondo de recuperación incluya subsidios a fondo perdido y calificó esa idea de “sinsentido”.

Sindicatos y patronal europeos también a favor

Por su parte, la Confederación Europea de Sindicatos (ETUC, por sus siglas en inglés) y la patronal comunitaria Business Europet también apoyan el plan de Bruselas.

El secretario general de ETUC, Luca Visentini, aseguró en un comunicado que “la recuperación no debería volver a ser como antes” y puntualizó que “la austeridad, los recortes y las condiciones fiscales insoportables nunca deben volver a ocurrir”.

“Esperamos que la estrategia de recuperación se centre en reforzar las industrias y los sectores económicos de la UE, en defender los empleos en Europa, en repensar nuestras normas de competencia y en hacer que nuestra política comercial sea más sostenible”, añadió.

El presidente de BusinessEurope, Pierre Gattaz, aseguró que este plan “puede garantizar que Europa desempeñe su papel completo en proporcionar una respuesta financiera sólida y adecuada a la crisis actual”.

No obstante, la patronal advirtió de que “el apoyo financiero debe ir acompañado del marco político adecuado” y defendió que “no pueden aumentarse significativamente los costos para las empresas”, ya que esto “sería particularmente perjudicial”.

Eurochambres, la organización que representa a las cámaras de comercio europeas, también acogió “con beneplácito” este plan.

El presidente de la organización, Christoph Leitl, instó a los Estados miembros y al Parlamento Europeo a alcanzar rápidamente un acuerdo sobre el paquete y permitir que la UE avance rápidamente con una estrategia de recuperación coordinada.

Frente a estas opiniones positivas, la organización ecologista Greenpeace consideró que el plan de Bruselas “es contradictorio en el mejor de los casos y dañino en el peor”.

En un comunicado, los ecologistas explican que “el plan no resuelve el problema del apoyo existente para el gas, el petróleo, el carbón y la agricultura industrial”, y critican que “no se establecen condiciones sociales o ecológicas estrictas para el acceso a la financiación de los grandes contaminadores”, entre los que cita a las aerolíneas y a los fabricantes de automóviles.

Editado por Miriam Burgués