Michel propone una conferencia con Turquía ante la tensión en el Mediterráneo

Michel

Charles Michel, en una imagen de archivo. [EFE-EPA]

Bruselas (EuroEFE).- El presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, propondrá iniciar una conferencia multilateral sobre el Mediterráneo oriental con los países de la Unión Europea, Turquía y otros socios de la región para intentar rebajar la tensión en la zona, dónde han aumentado los incidentes entre Ankara y Atenas.

En una entrevista con Efe y otras cinco agencias de noticias, Michel explicó que sus prioridades en este inicio de curso político son el refuerzo del papel de la UE en el mundo, empezando por la relación con Turquía, y la puesta en marcha del plan de recuperación económica tras la pandemia acordado en julio por los líderes comunitarios.

Mediterráneo oriental

En el frente internacional apremia la situación en el Mediterráneo oriental, convertido en las últimas semanas en escenario de una escalada de la tensión entre Turquía, de un lado, y Grecia y Chipre de otro, a causa de las prospecciones de gas llevadas a cabo por Ankara, incluso con el despliegue de equipamiento militar por ambas partes en la zona.Los jefes de Estado y de Gobierno de los Veintisiete abordarán la situación en una cumbre extraordinaria el 24 y 25 de septiembre, en la que se pondrá sobre la mesa la relación entre la UE y Turquía, en la que Michel aboga por utilizar el “enfoque del palo y la zanahoria”.

Por un lado, se trata de mostrar la “total solidaridad con la soberanía de Grecia y Chipre”: “No aceptamos comportamientos unilaterales de Turquía que incumplan la ley internacional”, y que la UE está “lista para reaccionar” con las herramientas -económicas, comerciales u otras- de que dispone si siente que Turquía “no respeta” a sus Estados, según Michel.

Y por otro, de abrir una vía de diálogo con Ankara. Para ello, plantea iniciar una conferencia multilateral que siente a la mesa a los países implicados en las disputas por las delimitaciones marítimas, por cuestiones energéticas, migratorias o de seguridad en la región para avanzar hacia una desescalada.

“Lo primero es la desescalada y esta conferencia puede ser la mejor herramienta para abrir un canal para desarrollar una solución creíble en la región”, dijo Michel.

El ex primer ministro belga ha tanteado informalmente la posibilidad de poner en marcha esta conferencia tanto con países de la UE como de fuera de ella, incluida la propia Turquía, y con el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, y dijo: si bien “no tenemos claridad todavía, no hemos tenido una reacción negativa” al respecto.

Si se acepta el principio de esta conferencia, después habría que acordar el formato, la fecha, a los participantes y el objetivo concreto de la misma, explicó Michel, para quien lo mejor sería celebrarla “lo antes posible”, aunque la organización, admitió, podría llevar tiempo.

Plan de recuperación

Michel confió, por otra parte, en que en los próximos meses quede ratificado el acuerdo sobre el presupuesto de 1,074 billones de euros y el fondo de recuperación de 750.000 millones de euros para reflotar la economía europea, cuyos últimos detalles tienen que ser negociados entre los países y la Eurocámara.”El diablo está en los detalles y no podemos excluir que algunos temas se hagan más sensibles en el proceso de ratificación, por eso soy cauto (…), pero creo que el interés común por tener éxito es mucho más fuerte que las diferencias entre instituciones o entre Estados miembros”, dijo.

Michel reconoció que hay “dificultad” en cuanto al mecanismo propuesto para condicionar el desembolso de fondos comunitarios al respeto al Estado de Derecho, lo que “no es nuevo”, aunque consideró que “se encontrará una solución” al respecto.

El acuerdo de julio fijaba unos principios generales sobre este sistema, pero los detalles prácticos aún tienen que ser pactados. Y mientras la Eurocámara pide un vínculo estricto entre ayudas y valores, países como Hungría y Polonia quieren que sea lo más ligero posible y podrían vetar la ratificación del plan en sus parlamentos si no están de acuerdo con lo ideado.

Brexit

Los últimos meses del año marcarán además la recta final de la negociación para intentar cerrar un acuerdo entre la UE y el Reino Unido que defina su nueva relación tras el Brexit, tratado que, según los cálculos de Bruselas, debería quedar cerrado en octubre si se quiere que esté en vigor al término del periodo transitorio, el 31 de diciembre.

Michel dijo que la UE “está lista” para negociar y buscar “el mejor acuerdo posible”, pero rehusó “hacer predicciones” sobre si será posible lograrlo.

“Cuando negociamos nunca estamos seguros de que tendremos un acuerdo (…). Estamos comprometidos con la negociación y al final espero que logremos un acuerdo, porque es mejor para la certeza y la estabilidad, pero no un acuerdo a cualquier precio”, dijo.

El presidente del Consejo Europeo insistió en que el Reino Unido “debería clarificar qué quiere” y, reiteró que “no es posible dejar el club y mantener todas las ventajas de su membresía”, de ahí que para la UE sea fundamental la cuestión de la igualdad de condiciones tras el Brexit.

“Si alguien sueña que se puede salir sin afrontar consecuencias, no es realista”, dijo.

Londres y Bruselas intensificaron sus negociaciones durante el verano pero estas siguen estancadas, principalmente en lo relativo a garantizar una competencia justa a partir de 2021, algo que la UE achaca a la falta de nuevas propuestas por parte del Reino Unido.

Rusia

También en clave exterior, Michel reiteró la condena de la UE al “intento de asesinato” del opositor ruso Alexéi Navalni, que fue envenenado con el agente tóxico de origen soviético Novichock, según ha denunciado el Gobierno de Alemania, dónde está recibiendo tratamiento Navalni.”Tendremos que ver cuáles son las consecuencias de esta situación, quizá a nivel de líderes o de ministros de Exteriores”, dijo.

Michel rehusó pronunciarse hoy sobre la posibilidad de imponer sanciones a Rusia o paralizar el tendido del gasoducto Nordstream 2 -que llevará gas ruso a Alemania a través del Báltico- en respuesta al envenenamiento, a la espera de abordar la cuestión con los 27 Estados miembros.