Se aceleran contactos para formar Gobierno en España con Cataluña como factor clave

La presidenta del Congreso en funciones, Meritxell Batet (c), se dirige a los medios de comunicación a su llegada al Congreso el 26 de noviembre de 2019. EFE/Emilio Naranjo

Madrid (EuroEFE).- Los contactos y declaraciones para intentar formar una mayoría de Gobierno en España se aceleraron este martes a fin de intentar investir al líder socialista Pedro Sánchez como presidente del Ejecutivo, y la clave está por ahora en los partidos independentistas de la región de Cataluña.

Hoy se anunció que los portavoces parlamentarios del Partido Socialista (PSOE) y de ERC, un partido independentista catalán de izquierda, se reunirán el próximo jueves para acercar posturas, aunque por ahora ambas partes se esforzaron en mantener las distancias.

ERC pareció subir hoy su apuesta cuando su portavoz parlamentario, Gabriel Rufián, avanzó que votarán “no” a Sánchez si no hay un calendario de trabajo “en una mesa de negociación entre gobiernos”, el de España y el regional de Cataluña.

Varias líderes socialistas apelaron hoy a la “responsabilidad” de los demás partidos para que dejen de lado sus diferencias y permitan que se pueda formar un Gobierno antes de fin de año y terminar la inestabilidad política que sufre el país, con un Gobierno en funciones desde las elecciones de abril pasado.

Urgencia para formar Gobierno

Formar un Gobierno antes de Navidad es “necesario y urgente”, alertó hoy la ministra de Hacienda en funciones, María Jesús Montero, quien apeló “a la madurez y el sentido común” de los grupos políticos.

La presidenta del Congreso español en funciones, la socialista catalana Meritxell Batet, consideró que la “prioridad” del Parlamento debe ser investir un presidente para así formar un Gobierno, que “es lo que España necesita” y que sea “estable, fuerte, para toda una legislatura”.

El socialista Pedro Sánchez, jefe del Ejecutivo en funciones, y el líder de Unidas Podemos (izquierda), Pablo Iglesias, firmaron un acuerdo el 12 de noviembre pasado, solo dos días después de las recientes elecciones, para formar un Gobierno de coalición cuya composición están negociando las dos formaciones de manera muy discreta.

Pero ambos partidos solo suman 155 de los 350 diputados del Congreso, lejos de la mayoría absoluta de 176. Sánchez necesita pues el apoyo o la abstención de otras fuerzas parlamentarias para que la cámara legislativa le renueve la confianza en una sesión de investidura.

El conservador y opositor Partido Popular (89 diputados) reiteró hasta ahora que no facilitará de ninguna manera que el líder socialista siga al frente del Ejecutivo, ni tampoco el liberal Ciudadanos (10 diputados).

Eso deja a Sánchez sin otra opción que buscar acuerdos con pequeños partidos regionalistas, nacionalistas e independentistas que posibiliten su investidura, sea con votos negativos o con abstención.

La clave está en los independentistas catalanes

La clave actualmente está en los partidos independentistas catalanes JxCat (derecha) y ERC (izquierda), y este último es el que más disposición ha mostrado, aunque por ahora está poniendo el listón bastante elevado.

Rufián recalcó hoy que la mesa entre Gobiernos, que inicialmente iba a ser de partidos, debe tratar de resolver el “conflicto político”, usando la terminología propia de los independentistas catalanes.

 

 

A pesar de que los partidos independentistas mantienen verbalmente su inflexibilidad, numerosos analistas creen que pueden acabar favoreciendo que Sánchez continúe al frente del Gobierno, ya que la continuación de la inestabilidad política (cuatro elecciones en cuatro años y dos en 2019) está ayudando, entre otros factores, al ascenso de la extrema derecha de Vox.

Cataluña, la región del noreste español, está inmersa en un largo período de tensiones independentistas promovidas por el Ejecutivo autónomo, que exige que el Gobierno central autorice un “referéndum de autodeterminación”, algo que no admite la Constitución española.

El ministro de Interior en funciones, Fernando Grande Marlaska, dijo hoy que, si las peticiones que plantea ERC “tienen encaje constitucional”, será “factible” la negociación.

La legislatura comenzará el próximo martes 3 de diciembre con la constitución de las dos cámaras del Parlamento. El rey abrirá una ronda de consultas con los grupos políticos y propondrá al Congreso un candidato a presidente del Gobierno, que se sometería a una sesión de investiduras sin fechas fijas.

El calendario tentativo que manejan los socialistas actualmente en el Gobierno es que una posible sesión de investidura tenga lugar en la semana del 16 al 20 de diciembre.

¿Entrará Vox en el órgano de control del Congreso?

Mientras tanto, el PSOE está intentando que el ultraderechista Vox, la tercera fuerza en el Congreso con 52 diputados, quede fuera de la Mesa del Congreso, el órgano que dirige el funcionamiento de la cámara, establece el orden de los debates o el calendario de tramitación de las iniciativas legislativas.

Por ello, el papel de la Mesa es clave en el funcionamiento parlamentario, más aún en una cámara muy fragmentada y con un Gobierno que, con casi toda seguridad, estará en minoría.

El PSOE estuvo sondeando en los últimos a los demás partidos del Congreso para intentar trazar un “cordón sanitario” en torno a Vox y evitar que la formación ultraderechista entre en ese órgano.

La mayoría de los demás partidos se han mostrado abiertamente favorables o han indicado su disposición a estudiarlo, incluido el liberal Ciudadanos.

Sin embargo, el Partido Popular rechazó hoy que vaya a cooperar con los socialistas en esta idea. Su responsable de Comunicación, Pablo Montesinos, dijo en rueda de prensa que no participarán en “ningún cordón sanitario”, aunque tampoco avanzó cómo votarán sus diputados el próximo martes.

Editado por Miriam Burgués