Transporte y turismo en la UE: mascarillas, distancia y protocolos de seguridad

Una playa de las islas Canarias, vacía. [EFE/Quique Curbelo]

Bruselas (EuroEFE).- La Comisión Europea Bruselas recomienda que se utilicen mascarillas en todos los medios de transporte y respetar la distancia de seguridad, así como habilitar “protocolos adecuados en caso de pasajeros que presenten síntomas de coronavirus”. En cuanto a los aviones, Brusela no exige asientos libres, sólo que se use mascarilla.

Además, Bruselas ha aconsejado a los ciudadanos aceptar cupones como compensación por paquetes vacacionales cancelados por la pandemia, pero mantiene que es sólo una recomendación y expedientará a los países que no faciliten los reembolsos en efectivo como exige la normativa europea.

La CE presentó este miércoles sus recomendaciones para reabrir gradualmente las fronteras internas de la Unión Europea (UE), con una desescalada en tres fases y corredores seguros entre países con situaciones similares en cuanto a contención de la pandemia.

El objetivo de la Comisión es que ese proceso, de cara a la temporada alta de verano en la UE, donde la industria del turismo representa en torno al 10 % del PIB, se haga “de forma coordinada, concertada y no discriminatoria” y atendiendo a criterios de “proporcionalidad”.

Protocolos sanitarios para hoteles

A los establecimientos hoteleros se les ha recomendado medidas de seguridad, como garantizar la distancia física y un uso limitado de las zonas comunes o solicitar cooperación de los contactos en caso de detectar un positivo.

Para la CE, la condición para retomar cualquier actividad turística es que la incidencia de la COVID-19 haya disminuido a “niveles bajos” y que el sistema sanitario local cuente con suficiente capacidad.

Considera que la salud y la seguridad de los huéspedes y trabajadores debe ser la prioridad, y que los establecimientos deben contar con un plan de acción en caso de infección que cubra el periodo desde la decisión de reabrir hasta 14 días después de que los clientes hayan abandonado el hotel.

Los trabajadores deben estar familiarizados con los síntomas de la COVID-19 y con medidas básicas de prevención y control de las infecciones, mientras que a los huéspedes se les debe ir informando desde antes de su llegada sobre las directrices de las autoridades sanitarias locales, según la CE.

Los hoteles deben además garantizar la distancia física de seguridad de entre 1,5 y 2 metros entre los clientes -a excepción de los que compartan habitación o viajen juntos- en las áreas comunes, en las que suelen reunirse durante más de 15 minutos, como en la recepción o el bar.

En los restaurantes o las piscinas se deberá limitar la afluencia de público y dar preferencia al servicio en mesas sobre el bufé libre, así como dejar una distancia de dos metros entre mesas o tumbonas.

Por lo que se refiere a los protocolos de desinfección, deben incluir la facilitación de pañuelos de papel y jabón o gel hidroalcohólico para la limpieza de manos, el uso de mascarillas como medida complementaria, incrementar la ventilación -se recomienda ventilar cada habitación durante al menos una hora tras la partida del huésped- y limpiar a menudo las superficies.

Si se da un caso sospechoso de COVID-19, se deben seguir las recomendaciones sanitarias locales y los pasos del plan de acción del establecimiento y proceder al aislamiento de la persona potencialmente infectada, la notificación a los servicios médicos y a las autoridades o la desinfección de la zona ocupada.

Además, se deberá solicitar la cooperación de quienes hayan estado en contacto con el supuesto caso desde dos días antes hasta 14 días después de la aparición de los síntomas.

La CE no exige asientos libres en aviones, sólo pide que se use mascarilla

Bruselas recomienda a los países de la Unión Europea que hagan obligatorio el uso de mascarillas y el respeto a la distancia de seguridad en todos los medios de transporte, pero eximió a las aerolíneas de dejar asientos libres en los aviones.

En el caso específico de los aviones, y teniendo en cuenta que en los últimos días ha habido vuelos casi llenos que han generado polémica, desde Bruselas reconocen que hay sitios donde es difícil guardar las distancias de precaución.

Por ello, la CE no exige expresamente a las aerolíneas, que se encuentran en una situación financiera extremadamente delicada, que dejen asientos libres para que haya al menos 1,5 metros de distancia entre cada persona.

Se limitan a pedir a las capitales que tanto los pasajeros como el personal de vuelo lleven mascarillas de protección en los aviones.

Pero subrayan que se pueden “aplicar protocolos de salud adicionales” en los que Bruselas está trabajando con los Estados miembros y las agencias y organismos concernidos. Se publicarán orientaciones “un par de días después” de la recomendación general.

Cupones de viaje en vez de devolver el dinero

También en lo referente a las aerolíneas, la CE recomienda que los pasajeros acepten que se les devuelva en cupones y no en efectivo el dinero abonado por vuelos cancelados por la pandemia.

Pide a las asociaciones de consumidores que hagan pedagogía en ese sentido, a los Estados que se hagan garantes de esos bonos en caso de quiebra y a las aerolíneas que hagan atractivos los cupones para los pasajeros.

Pero la Comisión Europea subraya que el pasajero tiene la última palabra y que puede reclamar el dinero en efectivo, como contempla la legislación comunitaria y que los países donde no se cumpla podrían ser sancionados, extremo que no ha gustado a las compañías aéreas que a través de la asociación Airlines For Europe (A4E), han criticado la falta de “liderazgo” de Bruselas en ese sentido

“Estamos ayudando al turismo europeo a recuperar el rumbo mientras sea saludable y seguro. Hoy proponemos un enfoque europeo común para gestionar lo que seguirá siendo una difícil temporada de verano 2020, mientras nos preparamos para un ecosistema de turismo más sostenible y digital en el futuro”, resumió el comisario de Mercado Interior, Thierry Breton.

El sector del turismo y del transporte, especialmente las líneas aéreas, sufren importantes problemas de liquidez y han solicitado que se permita ofrecer a los clientes bonos o cupones en lugar del reembolso en efectivo en los casos de cancelaciones por razón de las limitaciones impuestas por la pandemia de coronavirus.

Varios países de la Unión Europea han respaldado esa medida y han pedido una enmienda temporal de la legislación vigente relativa a los derechos de los pasajeros, que por ahora no ha sido modificada y mantiene el derecho a pedir el dinero de los billetes en efectivo.

Bruselas sugiere que los Estados ejerzan de garantes de esos cupones, que caso de que las compañías pudieran quebrar antes de su canje, y recomienda a las empresas que hagan las ofertas de bonos más atractivas que el pago en efectivo.

Expedientes a los países que no permitan reembolsos turísticos en efectivo

“Lo primero que hacemos siempre es mandar una carta para decir que no es acorde a la legislación europea y, por supuesto, esperamos que los estados miembros lo corrijan inmediatamente. Si no, se tomarán los siguientes pasos” en el procedimiento de sanción, explicó en una rueda de prensa la comisaria europea de Competencia, Margrethe Vestager.

La comisaria respondió así a la pregunta específica en rueda de prensa sobre cartas ya enviadas a los países de la Unión Europea (UE), una lista de capitales que dijo que no tenía consigo pero que facilitaría a la prensa.

Los procedimientos de infracción comunitarios, en cualquier caso, siempre van dirigidos hacia los Estados miembros, como responsables de hacer cumplir la normativa comunitaria dentro de sus fronteras.

Pese a que la comisaria de Competencia relacionó expresamente las cartas enviadas con procesos de infracción, en una comparecencia posterior, la responsable comunitaria de Transporte, Adina Valean, precisó que se van a enviar cartas a todos los estados miembros, no como un primer paso en el procedimiento de infracción, sino para “clarificar” la situación.

“Primero será mi carta”, en la que se indicará a las capitales “cómo hacer los bonos más atractivos y recordando la obligación de las compañías de reembolsar si los clientes o pasajeros quieren su dinero de vuelta”.

“Por supuesto somos los guardianes de los tratados y vigilamos cómo los países implementan la legislación” y la CE tomará medidas si se infringe la normativa, pero esta será “una carta diferente (…) a la que voy a enviar mañana”, precisó la comisaria Valean.

La IATA critica “falta de liderazgo” en UE para aliviar crisis sector aéreo

La Comisión Europea ha mostrado “falta de liderazgo” al aprobar medidas de apoyo al sector aéreo “poco claras y no vinculantes”, lamentó hoy la Asociación Internacional del Transporte Aéreo (IATA) en un comunicado.

Las medidas “no aliviarán e incluso podrían contribuir a los apuros financieros de las aerolíneas en particular y el sector turístico en particular”, destacó la organización que reúne a casi 300 de las principales líneas aéreas del mundo.

La IATA reacciona así a la decisión por parte de la Comisión Europea de mantener los pagos de indemnizaciones a los pasajeros por la cancelación de vuelos, en un momento en el que debido a la crisis de la COVID-19 un 90 por ciento de la flota aérea mundial se ha visto obligada a permanecer en tierra.

Según la IATA, 16 miembros de la Unión Europea expresaron su apoyo a desestimar el habitual derecho a indemnización en siete días por cancelación de vuelos en favor de los vales de viaje, tal y como ya se ha aprobado en mercados como el canadiense.

“En un momento en el que las aerolíneas enfrentan la mayor crisis de su historia, nos decepciona y sorprende que la Comisión ignore la peticiones de la mayoría de sus Estados miembros”, señaló el comunicado, advirtiendo que “millones de empleos están en peligro si las líneas aéreas colapsan”.

En lugar de atender las peticiones, la Comisión Europea ha emitido unas recomendaciones que la IATA considera “decepcionantes y confusas tanto para las líneas aéreas como para los pasajeros” ya que no son vinculantes y podrían beneficiar a algunas aerolíneas sobre otras.

Además, abren la posibilidad de que unos países las apliquen y otros no, “creando el riesgo de un mercado distorsionado”, subrayó el comunicado de la asociación.

Las líneas aéreas europeas afectadas subrayan que enfrentan el pago de hasta 9.200 millones de dólares (8.400 millones de euros) en indemnizaciones “por una regulación nunca pensada para afrontar cancelaciones masivas causadas por una pandemia global” y por ello presionan desde marzo a la CE que introduzca cambios.

Desconfinamiento en tres fases

Las recomendaciones de Bruselas se presentan después de que varios países hayan ido anunciando sus propias medidas. Francia y el Reino Unido han alcanzado un pacto bilateral para no exigir cuarentenas a quienes transiten entre ambos países, y España aplicará a partir del 15 de mayo una cuarentena de 14 días a los viajeros que lleguen de otros países.

La “caja de herramientas” que propone Bruselas divide las situaciones de los países en tres fases, en función de la libertad de movimientos que permita su situación epidemiológica y contempla aplicar criterios regionales y no sólo nacionales, aunque no cuarentenas.

Bruselas recomienda la reapertura gradual de fronteras interiores y Merkel apuesta por un Schengen sin controles a partir del 15 de junio

Bruselas/Berlín (EuroEFE).- La Comisión Europea (CE) recomendó este miércoles la reapertura gradual, en tres fases, de las fronteras entre los países de la UE, para tratar de salvar, aunque sea en parte, las próximas vacaciones de verano. Por su parte, …

Las “restricciones generales” a la libre circulación “deberían reemplazarse por medidas más específicas”, según Bruselas, que subraya que esos cortafuegos, en cualquier caso, deberían de ser flexibles e incluir “la posibilidad de reintroducir ciertas medidas si la situación epidemiológica lo requiere”.

“Lo que recomendamos es que cuando tomen decisiones, lo hagan en función de unos ciertos criterios, por ejemplo, la capacidad sanitaria” de forma que los países sean capaces de asumir nuevos casos, señala Bruselas.

La CE pide también que esos criterios se actualicen a través de la “vigilancia y el seguimiento” y de la evolución de la situación en cada país y la “capacidad de rastreo” de los contagios, aunque sugiere que las aplicaciones informáticas de rastreo sean “voluntarias” y no obligatorias, al tiempo que destaca la importancia de la coordinación entre éstas.

En la primera fase, la movilidad estaría restringida en los niveles actuales. El cambio de fase para entrar en los estadios que permitirían moverse entre países con situaciones similares. Bruselas confía en la información que aporten los Estados miembros sobre su propia realidad, pese a que no hay una armonización de criterios para medir el impacto de la pandemia y cada país utiliza su propia metodología.

Será la Agencia para el Control de Enfermedades de Europa (ECDC) la que, en función de la información aportada por los Estados, elabore la lista de países y fases.

En el segundo peldaño, entre los países que se encuentren en la misma fase, la movilidad debería estar garantizada, si bien los medios de transporte jugarán un papel clave.

Si las conexiones fueran entre Alemania y Grecia, ponen como ejemplo fuentes europeas, los desplazamientos deberían de hacerse en avión para evitar cruzar países que no estuvieran alineados entre sí.

La tercera fase supondría restaurar la normalidad del espacio Schengen

Edición: Luis Alonso y Catalina Guerrero