Un futuro para la Unión Europea con los jóvenes a la vanguardia

Una joven fotografía uno de los carteles de las exposiciones enmarcadas dentro de la Semana Europea de la Juventud, en abril de 2019. [Aída Sánchez Alonso]

Madrid (EuroEFE).- Una vez reposado el júbilo inicial por el histórico pacto de la Unión Europea para el fondo de recuperación por la pandemia, queda por ver cómo se materializarán las ayudas y si finalmente se logrará recuperar la confianza de la población en el proyecto europeo.

Y sobre todo entre las generaciones más jóvenes, aquellos que han crecido en los años
más complicados y polémicos de la Unión Europea, quienes aprendieron muy pronto
qué era la ‘troika’ y la austeridad, que han sido testigos de cómo la precariedad laboral
se disparaba entre los jóvenes y las desigualdades socioeconómicas se acrecentaban, y
que han visto más de una vez como los países miembros no son capaces de dar respuestas unitarias en los momentos más transcendentales.

El coronavirus ha hecho tambalear los propios cimientos de la Unión Europea, dañados
ya tras una década en la que las crisis se han sucedido más que los aciertos, o así por lo
menos lo ha percibido parte de la población.

Un debate de las asociaciones europeas de jóvenes en los debates previosa las elecciones de 2019

La confianza hacia la UE se situaba solo en el 42%, según el Eurobarómetro de otoño
de 2018. Aunque suponía remontar aquellos catastróficos datos de años atrás en los que
la confianza se desplomaba hasta el 31%, queda lejos de las cifras registradas antes de la
crisis económica cuando más de la mitad de los europeos creían en el proyecto.

El fantasma del euroescepticismo lleva años recorriendo Europa: la crisis de 2008
alimentó la oleada, desigual entre países; la crisis de refugiados acentuó las heridas que
Bruselas seguía arrastrando y el ‘Brexit’ asestó el golpe definitivo para que se abriera el
debate de la propia supervivencia de la Unión.

Sin embargo, los datos de las últimas elecciones europeas daban cierto respiro: la
participación en los comicios aumentaba con respecto a 2014 y se disparaba entre los
más jóvenes, hasta 14 puntos porcentuales entre los menores de 25 años.

Pero a diferencia de quienes habían vivido la institucionalización y expansión de la
Unión Europea, en cuyo imaginario las ideas de progreso, democracia y unidad estaban
irremediablemente unidas a la organización, para la juventud esos ideales se diluían
entre el encadenamiento de crisis y el resurgir de la extrema derecha en el viejo
continente.

Y pese a todo ello, los datos reflejan un compromiso de los jóvenes con el proyecto
europeo, impulsado por ideales compartidos y el objetivo de transformar las
instituciones.

El acuerdo para una nueva generación: el fondo de reconstrucción

El fondo de reconstrucción es el acuerdo para una nueva generación, señala a Efe el
vicepresidente ejecutivo de la Fundación Alternativas, Diego López Garrido, quien
califica el pacto del Consejo Europeo como el “acontecimiento de la historia de Europa
que más va a condicionar la vida de los jóvenes”.

Un acuerdo que llega en un momento de gran reticencia por parte de algunos
ciudadanos hacia las organizaciones europeas: el 67% de los españoles reconocían
sentirse “no muy satisfechos” o “insatisfechos” con la solidaridad de los Estados
miembros mostrada durante la pandemia, según el último informe del Eurobarómetro.

El presidente del Parlamento Europeo, David Sassoli, tras el Consejo Europeo en el que se acordó el Fondo de Reconstrucción. EFE/EPA/FRANCOIS LENOIR / POOL

La insatisfacción fue todavía mayor en países como Luxemburgo (79 %), Italia (77 %) y
Grecia (68 %).

Por ello, construir y afianzar puentes de confianza entre la Unión Europea y los jóvenes
es esencial para seguir trazando los caminos del proyecto europeo. “La gente más mayor
tiene una idea hecha de la Unión. La gente más joven tiene una idea por hacer y por eso
es absolutamente oportuno”, considera López Garrido.

El ex Secretario de Estado para la Unión Europea apunta a que las líneas generales del
fondo de recuperación (la ecológica, la digitalización y la salud) que condicionaran los
proyectos futuros están estrechamente ligados “a las preocupaciones de los jóvenes”.

Algo fundamental, a su juicio, “para que se una a la cultura europea todas las
generaciones jóvenes porque son los que en definitiva van a liderar los próximos años”.

“Creo que hay todas las razones del mundo para que los jóvenes confíen en el proyecto
europeo, se movilicen, y estén en vanguardia”, sentencia.

La Europa de todos

“Las generaciones más jóvenes pensaban que si volvíamos a encadenar otra crisis en la
que prima la austeridad, aquí no habría nada que hacer”, opina Arturo Collins, joven
representante político europeo en el Comité de las Regiones. Para él, el último acuerdo
alcanzado en el Consejo Europeo es ejemplo de la Europa solidaria, “la que cree
realmente en Europa”, frente a los países frugales y del “dumping fiscal”.

Su convicción por los valores europeos lo llevó hace un par de años a trabajar como
becario en la delegación socialista española en el Parlamento Europeo, un lugar “donde
se toman decisiones de calado en el día a día del ciudadano”. “Te das cuenta de que no
es todo como te lo pintan de hombres de negro y hombres de gris y troika, que hay
muchas voces y muchos intereses contrapuestos dentro de lo que viene siendo la esfera
europea”, dice a Efe

Collins aboga por desarticular ese mantra de que la Unión Europa es algo lejano y lleno
de “alemanes rubios que viajan por Bélgica y Holanda”. Porque Europa, en definitiva
“somos todos”. “Europa es Castilla La Mancha, Andalucía, Canarias”.

En este momento crucial para la Unión Europea, es necesario que los jóvenes sepan “de
dónde viene Europa”. “La Unión Europea realmente se construye sobre las cenizas de
Europa y hay que tener eso muy presente para a la hora de seguir construyendo y seguir,
seguir ahondando en ese sentimiento de pertenencia europea”, subraya.

Hacia una Europa para los jóvenes

Para Francesc Mainzer, presidente de Jóvenes Europeístas de España, es fundamental
que la UE cuente con los jóvenes porque “al fin y al cabo las políticas que se llevan a
cabo hoy en día en quien va a repercutir en la gente que hoy en día es joven”.

“La UE en general ha tenido una política de juventud bastante buena, es decir, lo que
invierte la Comisión Europea en juventud eso lo ha hecho difícilmente ningún estado
miembro de la UE por sí mismo”, apunta en una entrevista a Efe.

Dos jóvenes leen el programa de la Semana Europea de la Juventud, en abril de 2019. EFE/Aída Sánchez Alonso

Lograr una Unión Europea más democrática, alcanzar un green new deal y un aumento
las partidas del presupuesto dedicadas a juventud son las vías a seguir en los próximos
años, opina Mainzer.

Europa se enfrenta un momento crucial para su propia supervivencia. La materialización
de los fondos y la capacidad de respuesta para los próximos retos de la pandemia hará
rebrotar el proyecto europeo o, por lo contrario, provocará fisuras internas difíciles de
reparar.

El fondo acordado es indicio de que el nuevo rumbo que la Unión Europea está decidido
a tomar. Pero la mirada no debe quedarse solo en los problemas derivados de la crisis
del coronavirus.

La extrema derecha, el euroescepticismo, la creciente llegada de refugiados, el cambio
climático, la brecha social y económica entre los países del norte y el sur… La realidad
que deberá afrontar Europa es de las más complejas desde el final de la Segunda Guerra
Mundial. Solo un proyecto solvente y afianzado podrá dar respuestas a las
incertidumbres que vienen y asegurar certezas para que las nuevas generaciones sigan
apostando por la Unión Europea.