Virginijus Sinkevicius, comisario designado de Medioambiente, promete “tolerancia cero” con aire contaminado

Virginijus Sinkevicius

Virginijus Sinkevicius, comisario europeo designado para el Medio Ambiente y los Océanos, asiste a su audiencia ante el Parlamento Europeo en Bruselas, el 3 de octubre de 2019. EFE / EPA / OLIVIER HOSLET

Bruselas (EuroEFE).- El candidato designado como futuro eurocomisario de Medioambiente y Océanos, el lituano Virginijus Sinkevicius, avanzó este jueves que propondrá un “plan de acción” actualizado para combatir la contaminación del aire con “tolerancia cero” para quienes no respeten la normativa comunitaria.

“Voy a presentar al colegio un plan de acción de aire limpio (…) con tolerancia cero para el incumplimiento con respecto a la normativa en vigor sobre la calidad del aire”, dijo Sinkevicius, de 28 años y miembro del partido Unión de los Campesinos y Verdes Lituanos.

El aspirante a comisario se expresó de esa manera ante la comisión del Parlamento Europeo de Medioambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria y de Pesca, que examina a cada candidato antes de que el pleno del Parlamento rechace o respalde al conjunto del nuevo Ejecutivo comunitario.

Unas 400.000 muertes prematuras en el conjunto de la Unión Europea cada año

En lo relativo a la contaminación del aire, que según datos de la Comisión Europea causa cada año unas 400.000 muertes prematuras en el conjunto de la Unión Europea, Sinkevicius añadió que propondrá actualizar las normas comunitarias en base “a las últimas recomendaciones”, pues actualmente se rigen por baremos establecidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en 2006.

“Sobre las zonas libres de tráfico y el aire limpio en las ciudades, las autoridades locales pueden introducir zonas sin contaminación”, añadió el político lituano.

Sinkevicius, cuyo partido se alinea con la bancada ecologista del Parlamento Europeo, dijo que quiere que la política medioambiental será un eje transversal de la política de la UE y de sus Estados miembros, así como fomentar la economía circular.

“Como padre, como ciudadano, quiero que la contaminación sea algo del pasado, que Europa tenga una agua limpia, un aire limpio y que no haya productos químicos dañinos”, dijo.

Alertó de que el planeta está inmerso en una “sexta extinción de masas”

El candidato lituano destacó también la importancia de la Red Natura 2000, no tanto en su extensión como en la aplicación de las normas, defendió la protección de los bosques y alertó de que el planeta está inmerso en una “sexta extinción de masas” en términos de biodiversidad.

Varios eurodiputados afearon a Sinkevicius que la mención a la pesca, materia sobre la que también tiene competencias, haya desaparecido de su título de comisario de Medioambiente y Océanos respecto a su antecesor, el comisario europeo de Medioambiente, Asuntos Marítimos y Pesca, Karmenu Vella.

“Lo importante no es el título, tenemos que concentrar todas nuestras energías en lo que están necesitando nuestros pescadores y pescadoras y resolver sus problemas”, dijo el aspirante lituano.

En cuanto al desarrollo de su acción, Sinkevicius fijó como una de sus prioridades la lucha contra las captura ilegal no reglementada, porque, además de dañar al medioambiente, supone una desventaja competitiva para quienes sí cumplen las reglas de “una profesión noble” que emplea a 3,5 millones de personas, es decir, más que los 2,8 millones de habitantes de su Lituania natal.

“Los pescadores artesanales tienen problemas por la pesca ilegal”, no solo porque se reduzcan las poblaciones de peces, sino también porque no se pagan impuestos ni se garantiza la seguridad laboral, por lo que “tenemos que luchar adecuadamente contra ese fenómeno”, dijo.

Respecto al relevo generacional en ese sector, el comisario designado dijo apostar por ofrecer “seguridad de cara al futuro” en combinación con “un equilibrio entre la sostenibilidad, las cuestiones sociales y económicas” que, teniendo en cuenta que “cada cuenca es única”, permita “ayudar a nuestros pescadores y pescadoras”.

Editado por Catalina Guerrero