Von der Leyen plantea ambiciosa reducción de emisiones, mantener apoyos a la economía y reforzar la agenda con EEUU

La presidenta de la Comisión Europea (CE), Ursula von der Leyen, pronuncia su primer discurso del Estado de la UE en el Parlamento Europeo en Bruselas. EFE/EPA/OLIVIER HOSLET

Bruselas (EuroEFE).- La presidenta de la Comisión Europea (CE), Ursula von der Leyen, ha planteado este miércoles en su primer discurso sobre el Estado de la UE una ambiciosa propuesta de reducción de emisiones contaminantes, así como no retirar los apoyos políticos a la economía mientras la pandemia persista y reforzar la agenda con EEUU pase lo que pase en las elecciones de noviembre.

Su primer discurso del Estado de la Unión, el décimo de la historia comunitaria desde que José Manuel Durao Barroso pronunciara el primero en 2010, se centró en las consecuencias de la pandemia y la necesidad de impulsar una recuperación que permita pasar página.

 

Es hora de debatir si dar a la UE competencias en Sanidad

Von der Leyen dijo que ha llegado la hora de discutir si dotar a la Unión Europea (UE) de competencias en materia de Sanidad, para poder abordar amenazas como la pandemia actual, ante la cual alabó la fortaleza mostrada por los europeos.

“Debemos crear una Unión Europea de la salud más fuerte”, subrayó la presidenta de la Comisión.

En ese contexto, mencionó la necesidad de crear una reserva estratégica para evitar la dependencia de la UE de terceros países, en particular en relación con los medicamentos, y propuso la creación de una nueva agencia para abordar las amenazas y emergencias sanitarias.

También dijo que Bruselas propondrá reforzar y dar más poder a la Agencia Europea del Medicamento y al Centro Europeo de Prevención y Control de las enfermedades.

Además, explicó que tiene previsto convocar una cumbre mundial de salud para tratar de extraer lecciones de la pandemia.

“Debido a que fue una crisis global, necesitamos aprender las lecciones globales. Por eso, junto con el primer ministro (Giuseppe) Conte y la presidencia italiana del G20 el próximo año, convocaré una cumbre mundial de salud en Italia el próximo año “, dijo.

Subrayó que los ciudadanos europeos han mostrado “fuerza de espíritu” durante los meses de la pandemia, y rindió un homenaje a los trabajadores esenciales, sanitarios y en primera línea de la lucha contra el virus.

No es momento de retirar apoyos a la economía

Por otro lado, Von der Leyen alertó de que “no es momento” de retirar los apoyos políticos a la economía mientras el coronavirus persista, y pidió equilibrar el respaldo financiero y la sostenibilidad fiscal.

“Podemos esperar que nuestras economías empiecen a moverse de nuevo tras una caída del 12 % del Producto Interior Bruto en el segundo trimestre, pero mientras el virus esté merodeando también lo estará la incertidumbre en Europa y en todo el mundo, así que definitivamente no es el momento de retirar apoyos”.

La política alemana dejó claro que “nuestras economías necesitan un apoyo político continuado y debemos lograr un delicado equilibrio entre proporcionar respaldo financiero y garantizar sostenibilidad fiscal”.

A largo plazo, consideró que “no hay mejor manera” de afianzar la estabilidad y la competitividad que por medio de una unión económica y monetaria.

“La confianza en el euro nunca ha sido tan fuerte (…) Debemos ahora utilizar esta oportunidad para hacer reformas estructurales en nuestras economías y completar la unión del mercado de capitales y la unión bancaria”, subrayó.

 

Recordó también que, a causa de la pandemia, la CE actuó rápidamente para flexibilizar sus normas de ayudas estatales y autorizó más de 3 billones de euros para apoyar a la industria y las empresas, mientras que el Banco Central Europeo tomó “acciones decisivas”.

Dijo que un “tiempo récord” la UE ha aplicado sus propias herramientas comunes para completar los estabilizadores fiscales nacionales.
Las pymes son “el motor de nuestra economía y lo serán de nuestra recuperación”, y que cerca de 40 millones de personas han solicitado apoyo a través de esquemas como los ERTE.

Apuntó que 16 Estados miembros, “de Lituania a España”, recibirán “pronto” cerca de 90.000 millones (en el caso español, la CE ha propuesto una ayuda de 21.300 millones de euros) del programa comunitario de mitigación de los riesgos de desempleo, llamado SURE, que “protegerá millones de empleos”.

Reducir un 55 % las emisiones contaminantes en la UE para 2030

Para avanzar en la transición ecológica, Von der Leyen anunció una nueva propuesta para la reducción de emisiones de gases contaminantes en la UE para el año 2030, que será de “al menos el 55 %” en lugar del 40 % fijado hasta ahora, en relación a los niveles de 1990.

“Reconozco que este aumento del 40 % al 55 % es demasiado para algunos y no suficiente para otros. Pero nuestro estudio de impacto claramente muestra que nuestra economía e industria pueden trabajar con ello. Y así lo desean”, dijo.

La alemana señaló que las evaluaciones de esta meta que ha elaborado la Comisión apuntan a que “pondrá a la UE en el camino firme para ser un continente climáticamente neutro en 2050”, esto es, para que la UE emita solo el CO2 que sea capaz de absorber en su territorio.

También permitirá al continente europeo cumplir con los compromisos que exige el Acuerdo de París, añadió Von der Leyen, que dijo también que si otros países siguen este camino “el mundo logrará mantener el aumento de la temperatura media global por debajo de los 1,5 grados centígrados”.

“Estoy al tanto de que muchos de nuestros socios están lejos de este punto, pero tenemos que liderar con el ejemplo. El objetivo es ambicioso, realizable y beneficioso para Europa. Podemos hacerlo”, insistió la alemana.

La presidenta de la CE subrayó que el Pacto Verde Europeo es “el mapa para lograr esa transformación” e incidió en que en su núcleo está “la misión de ser el primer territorio climáticamente neutro en 2050”.

“No llegaremos a ese punto si mantenemos el ‘statu quo'”, advirtió al avanzar que la Comisión revisará toda la legislación comunitaria en materia de clima y energía antes del próximo verano.

En este sentido, anunció que el objetivo es que un 37 % de las inversiones del plan de recuperación europeo tras el coronavirus, dotado con 750.000 millones de euros, se gaste de forma directa en los objetivos del Pacto Verde.

También aseguró que se fijará un objetivo para que el 30 % de los fondos del plan de recuperación, que se financiará al completo a través de la emisión de deuda, sean “a través de bonos verdes”

Reforzar la agenda con Estados Unidos

En el repaso a la política internacional, la presidenta de la CE aseguró que la UE quiere renovar su “agenda transatlántica” para reforzar las relaciones con Estados Unidos “pase lo que pase” en las elecciones presidenciales de noviembre de este año en ese país.

“Pase lo que pase más tarde este año, estamos preparados para construir una nueva agenda transatlántica, para reforzar nuestra asociación multilateral, en comercio o en fiscalidad, y trabajar juntos reformando el sistema internacional que hemos construido juntos”, dijo.

En el capítulo del papel de la UE en el mundo, señaló que debe “profundizar y refinar” sus relaciones con amigos y aliados, y señaló que “esto pasa por revitalizar las más duraderas”.

“Puede que no siempre estemos de acuerdo con decisiones recientes de la Casa Blanca, pero siempre apreciaremos la alianza transatlántica basada en historia y valores compartidos, y el vínculo irrompible entre nuestros pueblos”, comentó.

“En interés del bien común, necesitamos nuevos comienzos con viejos amigos a ambos lados del Atlántico y del Canal de la Mancha”, añadió, en referencia también a la salida británica de la Unión Europea.

Más allá de la relación con Estados Unidos, puso sobre la mesa los vínculos con China, con quien la Unión Europea mantuvo una cumbre por videoconferencia esta semana y a quien tildó de “socio negociador, competidor económico y rival sistémico”

“La relación entre la UE y China es a la vez una de las más importantes estratégicamente y una de las que más retos nos plantean”, dijo la presidenta de la CE, que no obstante admitió que ambos países “promueven sistemas muy diferentes de sociedad”.

“Creemos en el valor universal de la democracia y los derechos del individuo. Europa no es perfecta, pero la crítica y la oposición no solo están aceptadas, sino también protegidas legalmente. Así que debemos hablar de abusos de derechos humanos donde sea que tengan lugar, sea con los uigures o en Hong Kong”, explicó.

“Pero, ¿qué nos frena? ¿Por qué simples declaraciones sobre valores europeos acaban saliendo con retraso o siendo débiles?”, se preguntó la alemana.

En este sentido, lanzó una crítica a los Estados miembros de la Unión y les pidió que sean “valientes” y permitan que la toma de ciertas decisiones europeas en materia de exteriores sea por mayoría cualificada en vez de unanimidad, que frena en muchas ocasiones una posición conjunta.

También anunció que la Comisión presentará una propuesta para un régimen general de sanciones para casos de violación de derechos humanos, emulando a la Ley Magnitsky estadounidense, que además persigue a extranjeros acusados de corrupción.

Sobre otros asuntos de actualidad en la escena internacional, la presidenta de la CE se dirigió “a los que piden reforzar vínculos con Rusia” y advirtió de que el envenenamiento del opositor ruso Alexei Navalni es parte de una tendencia que ya han visto en Ucrania, Georgia o en manipulación de elecciones en el resto del mundo.

También hizo una breve referencia al conflicto territorial entre Turquía, Grecia y Chipre en el Mediterráneo oriental y, aunque reconoció que Ankara “siempre será un socio importante” y está “en una región complicada”, advirtió que “nada justifica los intentos de intimidar a sus vecinos”.

“Nuestros Estados miembros, Grecia y Chipre, siempre pueden contar con la total solidaridad europea a la hora de proteger sus derechos legítimos de soberanía”, reiteró.

Londres debe respetar del acuerdo del Brexit

Asimismo, avisó al Reino Unido de que no puede “unilateralmente” cambiar o incumplir el acuerdo del Brexit, y recordó las palabras de la ex primera ministra británica Margaret Thatcher de que su país “no rompe tratados”.

“Este acuerdo ha sido ratificado por esta Cámara y la Cámara de los Comunes. No puede ser cambiado, ignorado o no aplicado unilateralmente. Es una cuestión de ley, confianza y buena voluntad”, declaró Von der Leyen.

Recordó que no lo dice ella solo, sino que Thatcher ya pronunció unas palabras similares, para lo que citó a la ex primera ministra (1979-1990): “Gran Bretaña no rompe tratados. Sería malo para Gran Bretaña, malo para sus relaciones con el resto del mundo y malo para cualquier futuro tratado comercial”.

“Era verdad entonces y es verdad hoy. La confianza es la base de una asociación fuerte”, añadió la presidenta de la CE.

Thatcher pronunció esas palabras antes de llegar a Downing Street en abril de 1975, en la presentación de la campaña del partido Conservador para mantener precisamente al Reino Unido dentro de la Unión Europea (UE).

Actualmente, el Gobierno del primer ministro británico, Boris Johnson, trabaja en un proyecto de ley que pretende revertir sus compromisos del acuerdo del Brexit respecto a la frontera irlandesa.

Von der Leyen indicó que el acuerdo de retirada del Reino Unido tardó tres años en ser negociado, “línea por línea, palabra por palabra”, y que el resultado garantiza los derechos de los ciudadanos, los intereses financieros y la integridad del mercado único europeo, además de ser “crucial” para el acuerdo del Viernes Santo, firmado en 1998 para terminar el conflicto en Irlanda del Norte.

“La UE y el Reino Unido acordamos de forma conjunta que era la mejor y única manera de garantizar la paz en la isla de Irlanda. Y nunca retrocederemos en eso”, recalcó.

Una Unión antirracista y sin zonas “libres de LGTBI”

Por otra parte, Von der Leyen dejó claro que las zonas “libres de LGTBI” no “tienen cabida en la Unión Europea” y anunció una próxima estrategia para reforzar los derechos de esa comunidad.

“Ser tú mismo no es tu ideología: es tu identidad, y nadie te lo puede arrebatar. Las zonas sin LGTBI son zonas sin humanidad y no tienen cabida en nuestra Unión”, dijo en clara referencia a Polonia.

“No descansaré hasta construir una Unión de igualdad en la que puedas ser quien eres y amar a quien quieras sin miedo ni recriminación”, añadió.

La presidenta de la CE hizo hincapié también en la necesidad de combatir el racismo y dijo en ese contexto que Bruselas pondrá en marcha un “plan de acción”, que propondrá extender la lista de “delitos de odio”, incluyendo a los motivados por la raza, la religión, el género o el sexo.

Anunció asimismo que Bruselas nombrará al primer coordinador antirracismo, para ayudar a poner ese problema en lo más alto de la agenda europea.

 

En su discurso, Von der Leyen subrayó también la necesidad de reforzar la protección del Estado de derecho en la UE e indicó que antes de final de mes Bruselas tiene previsto adoptar su primer informe en ese ámbito, que analizará la situación en cada país.

También dijo que Bruselas no va a tolerar violaciones del Estado de derecho y que se asegurará de que los fondos europeos “están protegidos frente a la corrupción o a conflictos de intereses”.

Sobre la gestión migratoria, recordó que es un ámbito que ha motivado divisiones entre los países miembros desde la crisis de 2015 y confió en que el plan sobre migración y asilo que la CE presentará el 23 de septiembre, que incluirá un “enfoque humano”, permita llegar a compromisos y encontrar soluciones.

“Salvar vidas en el mar no es opcional”, subrayó Von der Leyen, que hizo hincapié en la necesidad de solidaridad con los países en primera línea de llegadas.

 

Aunque no adelantó ningún elemento del plan, dejó claro que “hay que hacer una diferencia entre quienes tienen derecho a quedarse y quienes no” y subrayó la importancia de combatir el tráfico de personas, crear vías legales de entrada y de asegurarse de que quienes se queden en la UE sean integrados.

También mencionó la voluntad de la CE de ayudar a construir un nuevo campo de refugiados en Moria (Grecia) tras el incendio de la semana pasada.

Opinó que todos los países deben participar en los esfuerzos en el ámbito migratorio, algo que supone “un reto europeo”.

Editado por Miriam Burgués