Al rendirse ante la autocracia en la lucha contra el COVID-19, Hungría envenena los ideales europeos

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Orbán

Viktor Orbán, en una imagen de archivo. [EFE-EPA]

La Unión Europea (UE) debe proponer y aprobar rápidamente sanciones contra el último ataque del gobierno de Hungría a la democracia, aseguran en una carta abierta numerosos líderes políticos europeos y destacadas figuras de la sociedad y los medios de comunicación del Viejo Continente, entre ellos el expresidente de la Comisión Europea Jean-Claude Juncker, los filósofos Bernard-Henri Lévy y Fernando Savater, el escritor Roberto Saviano o el exprimer ministro de Suecia Carl Bildt.

Nosotros, europeos, tenemos que combatir a la vez, y con la misma energía, a dos virus: el COVID-19 que ataca nuestros cuerpos, y otra infección que apunta contra nuestros ideales y democracias.

El pasado 30 de marzo (de 2020), el Parlamento húngaro aprobó un texto que permite al gobierno suspender la aplicación de algunas leyes, apartarse de las disposiciones consagradas en las ya existentes y aplicar medidas adicionales extraordinarias por decreto durante un período de tiempo casi ilimitado, con nuevas restricciones a los medios y a la información.

Una alarmante concentración de poder

Tal concentración de poder no tiene precedentes en la Unión Europea. No sirve para luchar contra el coronavirus ni contra sus consecuencias económicas; por el contrario abre la puerta a todo tipo de abusos, tanto con recursos públicos como privados, ahora a merced de un ejecutivo que es casi imposible de fiscalizar. Supone la culminación de una década de deriva de Hungría hacia el autoritarismo, y es peligroso.

Con profunda preocupación hemos visto cómo en estos diez últimos años el primer ministro Viktor Orbán conduce a su país por un sendero que se aparta de las normas y valores europeos. Esta acumulación de poder como respuesta al Covid-19 sólo representa un nuevo y alarmante capítulo en un largo proceso de retroceso democrático.

La oposición política, el diálogo social y la libertad de expresión se han silenciado paulatinamente, con varias universidades, centros culturales, grupos de empresas y organizaciones de la sociedad civil que soportan la carga del régimen autoritario del señor Orbán.

Gobernar por decreto de manera ilimitada, una violación de los Tratados

El Parlamento Europeo ha analizado y condenado en dos ocasiones esa deriva antidemocrática, con los informes Tavares y Sargentini, en 2013 y 2018 respectivamente.

Para quienes creen en los valores del Estado de derecho y en el gobierno democrático, la inacción no es una opción.

La UE corre el riesgo de desacreditar todos sus esfuerzos para impulsar los procesos democráticos, el Estado de derecho, la transparencia, la solidaridad, y el diálogo social, no sólo en los Estados miembros sino también entre los candidatos a la adhesión.

Para confrontar esta pandemia, que define a toda una generación, todos los países de la UE tienen que aprobar medidas difíciles que, hasta cierto punto, limitan los derechos civiles de los ciudadanos. No obstante, esas medidas tendrían que ser proporcionadas, justificadas, y temporales.

Permitir gobernar por decreto durante un período de tiempo casi ilimitado es una grave violación de los Tratados de la UE, de la Carta de Derechos Fundamentales, y de la Convención Europea de Derechos Humanos.

Es por eso que denunciar y castigar los ataques del señor Orbán contra la democracia es ahora más importante que nunca.

Sanciones urgentes contra Hungría

Por ello, hacemos un llamamiento a todas las partes interesadas –instituciones de la UE, instituciones nacionales y gobiernos, ciudadanos, sociedad civil y los medios – para que presten la máxima atención. Es tiempo de una amplia movilización y de la acción colectiva.

Pedimos a los medios nacionales que informen en sus noticias sobre la situación de Hungría, a diario si es preciso. También les solicitamos que concedan a los ciudadanos húngaros, en tanto que ciudadanos europeos, libre acceso a sus contenidos, como fuente de información plural e independiente.

Solicitamos a la Comisión Europea, guardiana de los Tratados, que reaccione urgentemente y proponga sanciones proporcionales a la gravedad de esa inaceptable violación de las normas y valores europeos.

El Parlamento Europeo y el Consejo deberían aprobar esas sanciones sin dilación.

Una amenaza directa al interés común de la UE

El Covid-19 debe -y será- doblegado gracias a procedimientos democráticos, a una acción transparente, y a la información plural. Es defendiendo esos valores que movilizaremos a la población europea en general y garantizaremos que nuestra senda común hacia la recuperación obtenga amplio respaldo.

Por ultimo pedimos a todos los ciudadanos europeos que consideren lo que está pasando en Hungría no como algo ajeno, sino como una amenaza directa a nuestro interés común.

Ha llegado el momento de que todos nos unamos en este combate. Lo que está en juego no es solamente nuestra salud, sino nuestros ideales compartidos y la supervivencia de nuestra Unión y de nuestras democracias.