El día después

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El Ayuntamiento de Santander señaliza pasos de cebra y regula semáforos para garantizar la distancia social entre peatones, este miércoles. EFE/ Román G.aguilera

Estos tiempos sin precedentes exigen medidas insólitas. Durante meses hemos estado viviendo, trabajando, sobreviviendo en circunstancias extraordinarias que no podíamos prever a principios de este año. Nuestra forma de vida ha cambiado, nuestros hábitos han cambiado, nuestra rutina diaria también, pero una cosa es cierta: nuestras prioridades siguen intactas.

Por la gente. Este ha sido siempre el modelo de nuestro trabajo como legisladores europeos y ahora, más que nunca, necesitamos poner de nuevo a los ciudadanos en el centro de nuestra batalla. Y el instrumento más fuerte que tenemos en este momento para reparar los daños sociales y económicos de la pandemia es el presupuesto europeo de los próximos siete años.

Lo decimos alto y claro: presidenta Von der Leyen, presidente Michel, este será el presupuesto que reconstruya Europa o el presupuesto que la destroce irreparablemente. ¡La pelota está en su campo!

El próximo presupuesto de la UE jugará un papel crucial en el plan de recuperación social y económico post-COVID19. Para que esto suceda, debe ser un presupuesto fuerte, capaz y completo. Debe responder inicialmente a la necesidad de recuperación tras de la pandemia, y, en una segunda fase, tiene que abordar las prioridades políticas de nuestra Unión.

Es cierto que nuestro principal objetivo ahora es luchar contra el virus y sus efectos. Pero llegará el momento en que se encuentre una vacuna. Debemos asegurarnos de que al día siguiente estaremos plenamente preparados con un instrumento adecuado para hacer frente a la emergencia climática, el desempleo, la pobreza, la transición industrial, la cohesión, la digitalización, al tiempo que fortalecemos una economía y unos Estados convalecientes.

Y el presupuesto de la UE puede ayudar.

Más dinero, para una mejor respuesta de la UE a la crisis

La propuesta actual que está sobre la mesa está muy lejos de lo que realmente necesitamos. Tal como está planteada ahora, este presupuesto es incapaz de hacer frente a los desafíos de la UE, por no mencionar que no está preparado para afrontar la crisis de la COVID-19.

En consecuencia, pedimos una propuesta revisada del Marco Financiero Plurianual (MFP) en la que se reevalúen las prioridades frente a la pandemia y se asignen importantes recursos para crear una economía resistente, integradora y neutra desde el punto de vista climático.

Debería crearse un nuevo fondo para la recuperación anclado al MFP. Un fondo de recuperación que la Comisión tome prestado de los mercados de capitales, que se canalizará a los Estados miembros a través del presupuesto de la UE, mediante subvenciones. Hablamos de billones de euros.

La Comisión Europea presentará el 29 de abril una propuesta revisada del presupuesto de la UE para 2021-2027, considerando las consecuencias sociales y económicas de la pandemia.

Esta propuesta debe ser ambiciosa y flexible. Debería ser un presupuesto incrementado, en línea con los objetivos de la Unión, el impacto previsto de la crisis en las economías de la UE y las expectativas de los ciudadanos sobre el valor añadido europeo.

Repensar los recursos propios

Volviendo de nuevo al día después (a la llegada de la vacuna), necesitamos tener una decisión urgente sobre la importante cuestión de ganar recursos de este presupuesto.

La actual mezcla de ingresos que financian el presupuesto de la UE, donde las contribuciones de la Renta Nacional Bruta (RNB) llegan hasta el 70%, ha llevado a una situación en la que el propio proyecto europeo carece de su propia legitimidad operativa y depende en gran medida de las decisiones presupuestarias adoptadas por los Estados miembros.

Por tanto, afirmamos que hay que introducir nuevos impuestos, impuestos que no afecten al presupuesto de los ciudadanos sino que se conviertan en un dinero del que se puedan beneficiar todos los europeos, dinero que también debería utilizarse para financiar un Plan de Recuperación europeo.

Sin embargo, como las economías europeas no son lo que eran hace un par de meses, debemos reflexionar seriamente sobre el camino a seguir en este tema. ¿Cuáles son nuestros nuevos recursos propios después de la crisis?

Como socialistas y demócratas, tenemos una lista de propuestas, ya debatidas con los especialistas, y estamos dispuestos a llevar este conocimiento a la mesa de negociaciones. Los ingresos que no se pudieron recaudar a nivel nacional deben ahora recaudarse a nivel de la UE, mediante recursos propios.

Plan de contingencia

Si hay algo que hemos visto en los últimos meses, es que no hay que pasar por alto los peores escenarios.

Tenemos fe en la visión de la Comisión Europea y el Consejo para el futuro presupuesto de la UE. Sin embargo, si las negociaciones no dan los resultados que los ciudadanos necesitan, debemos tener un plan de contingencia. No podemos permitirnos una interrupción crítica de los fondos, más aún en este escenario de pandemia, cuando la gente confía en una respuesta de la UE.

Además, reiteramos la necesidad de un Fondo de Recuperación extrapresupuestario de al menos 1,5 billones de euros, financiado con dinero adicional, nuevo y suficiente como para tener un impacto microeconómico, para ayudar a los Estados miembros a invertir en el sector público, impulsar la inversión y para ayudar a las cuentas públicas y la deuda pública.

Este Fondo de Recuperación debe introducirse en el presupuesto de la UE, proporcionando un instrumento financiero innovador, que puede utilizarse para pedir dinero prestado a los mercados y emitir deuda común, con el respaldo del presupuesto comunitario.

¿Los medios para pagarlo? Nuevos recursos propios en el futuro. Por supuesto, no hace falta decir que este nuevo instrumento de recuperación debería ajustarse a los principios del Pacto Verde Europeo.

El próximo MFP definitivamente no será un presupuesto del tipo “business as usual”. Tampoco será una herramienta para que los regímenes autoritarios se beneficien. Tendrá condiciones sobre el cumplimiento de las normas del Estado de Derecho, porque si queremos que la UE siga siendo exactamente eso – una unión – debemos estar dispuestos a pensar más allá de los intereses nacionales y las afinidades regionales.

No olvidaremos que el presupuesto de la UE es ante todo un instrumento de solidaridad entre los Estados miembros. Y lucharemos con todas nuestras fuerzas para asegurarnos de que disponemos del presupuesto necesario para que Europa salga de esta crisis más fuerte y más unida que nunca.

Sobre las autoras: 

Eider Gardiazabal Rubial es la portavoz del Grupo de los Socialistas y Demócratas (S&D)en la Comisión de Presupuestos. Margarida Marques es la negociadora del S&D para el Marco Financiero Plurianual 2021 – 2027