CILIFO: la apuesta por la innovación en la lucha contra incendios forestales

Incendios

Un avión lleva a cabo labores de extinción en un incendio en Carreira do Mato, Abrantes, en el centro de Portugal, el 10 de agosto de 2017. EFE/Miguel A. Lopes

Cádiz (EuroEFE).- La eurorregión Andalucía-Algarve-Alentejo se ha puesto manos a la obra para afrontar el aumento de riesgo de grandes incendios forestales que lleva aparejado el calentamiento climático y el abandono del mundo rural, y para ello impulsa la creación de un centro que apuesta por la innovación y la formación.

El proyecto, denominado Centro Ibérico para la Investigación y Lucha contra Incendios Forestales (CILIFO), financiado con fondos Feder a través del Programa de Cooperación Transfronteriza España-Portugal (POCTEP), pretende convertirse en una referencia internacional en la materia, desde una zona europea que, por sus similares características forestales y climáticas, acumula una larga experiencia en la lucha contra los fuegos forestales.

Un proyecto dotado con más de 24 millones de euros

En 2017 dos devastadores incendios, el registrado en el municipio portugués de Pedrógão Grande, donde el fuego mató a 66 personas, y el que arrasó 8.500 hectáreas del Parque Natural de Doñana, pusieron sobre la mesa la necesidad de aunar esfuerzos para afrontar la voracidad de una nueva tipología de incendios que han crecido con el aumento de las temperaturas y el abandono del mundo rural y que exigen nuevas tácticas y herramientas.

“Andalucía lleva a la vanguardia de los operativos en la lucha contra incendios mucho tiempo. Nuestra región tiene todo tipo de montes, somos un banco de pruebas de lo que puede pasar en muchos países”, explica a EFE Juan Sánchez, director del Centro Operativo Regional del Infoca y responsable técnico del proyecto “CILIFO”.

Una quincena de centros académicos y organismos pertenecientes a la Eurorregión Andalucía-Algarve-Alentejo se han sumado a este proyecto, entre ellos la Universidad de Cádiz, Huelva, Córdoba y Évora, la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible de la Junta de Andalucía y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).

El proyecto es uno de los que se desarrolla en el marco del Programa de Cooperación Interregional España-Portugal (POCTEP) 2014-2020 y dispone de un presupuesto de 24,6 millones de euros, cofinanciados en un 75 % con fondos FEDER.

El centro no tiene aún una sede física. “Construir una sede no es una prioridad, la prioridad es ver las funciones que podemos llevar a cabo” a lo largo de estos tres primeros años, según explica Juan Antonio Ruso, coordinador del proyecto en funciones.

,El proyecto pone el acento en constituir un plan de formación y capacitación a nivel europeo

Al margen de impulsar ciertas infraestructuras en las regiones, el proyecto pone el acento en constituir un plan de formación y capacitación a nivel europeo, especialmente para los mandos que afrontan los operativos de lucha contra incendios forestales.

“Se trata de tener un lenguaje común de formación y acreditación. Ahí podemos avanzar mucho. Los criterios de capacitación de mandos distan mucho entre unas comunidades y otras, pero los sistemas de emergencias tienen cada vez mayor vocación internacional”, explica Juan Sánchez.

 Fomentar la innovación y la aplicación de las nuevas tecnologías en la guerra contra los incendios

Otra de las claves del proyecto es fomentar la innovación y la aplicación de las nuevas tecnologías en la guerra contra los incendios, un ámbito en el que las instituciones que se han sumado al proyecto han propuesto 78 iniciativas.

Las nuevas tecnologías son todo un campo en exploración que pueden tener aplicaciones directas en la prevención y la lucha contra los incendios forestales y en los procesos de restauración de las superficies devastadas por el fuego.

Entre ellas, los drones. Luis Barbero, experto en drones de La Universidad de Cádiz, se encargará en este proyecto de formar a los operativos de la lucha contra incendios en el manejo de estos dispositivos.

Los drones, explica, pueden ayudar mucho. “El 80 por ciento de los incendios son conatos que si se apagan rápido no progresan”, cuenta, mientras explica que estos dispositivos pueden ser muy útiles para la localización de estos focos.

Durante el día, cuando hay aviones y helicópteros trabajando en la extinción de los fuegos los drones no pueden volar (“sería un suicidio”, señala), pero por la noche, cuando estas unidades no operan, sí.

Con cámaras térmicas incorporadas, entre otros instrumentos, pueden ayudar a cartografiar las zonas del incendio, buscar sus puntos calientes o localizar zonas peligrosas, elementos que pueden resultar de gran utilidad para los operativos que trabajan en la extinción.

La innovación, junto a la revisión de los protocolos de cooperación transfronteriza y la sensibilización social serán tres aspectos en los que el Centro Ibérico para la Investigación y Lucha contra Incendios Forestales pretende convertir a la eurorregión Andalucía-Algarve-Alentejo en un referente internacional en la cooperación, la formación y la eficiencia en la lucha contra los fuegos forestales.

Por Isabel Laguna (edición: Catalina Guerrero)

Esta crónica forma parte de la serie “Historias Ibéricas de cohesión europea”#HistoriasIbéricas, Un proyecto pionero de colaboración entre Efe y la agencia portuguesa Lusa financiado por la Dirección de Política Regional de la Comisión Europea.

Para saber más:

► CILIFO. Centro Ibérico para la Investigación y Lucha contra Incendios Forestales

 Política Regional de la Comisión Europea en España 

► Programa Interrreg V-A España-Portugal (POCTEP) 2014-2020