Los bomberos no tienen frontera en La Raya

Los bomberos no tienen frontera en La Raya

Vista del simulacro de incendio forestal entre efectivos de España y Portugal, dentro del proyecto de cooperación hispanolusa ARIEM PLUS, celebrado este martes en el aeródromo de El Maíllo, en Salamanca. EFE/ Carlos García

Serradilla del Arroyo (Salamanca) (EuroEFE).- Francisco Comuñas lleva 25 años dirigiendo la extinción de incendios forestales a un lado y a otro de la frontera hispanolusa. Él y decenas de compañeros han estado al borde de la asfixia en más de una ocasión y tienen claro que, ante un fuego, no hay fronteras.

 

Recuerda cómo hace diez años en Mata de Lobos -zona del Douro Internacional portugués que limita con el Parque Natural Arribes del Duero español- el incendio cruzó la frontera y pasó al lado español de Hinojosa de Duero y La Fregeneda (Salamanca).

“El fuerte viento no daba tregua, se nos hizo de noche y nos quedamos sin medios aéreos, por lo que sólo teníamos la posibilidad de un ataque directo a las llamas”, donde los efectivos de España y Portugal formaban un solo equipo.

Entonces “no había tanta tecnología”, explica el agente medioambiental de Salamanca, por lo que fueron sus colegas de Portugal los que les ayudaron a salir de la zona, ya que la orientación nocturna fue muy complicada.

Conscientes de que las comunicaciones salvan vidas y ayudan a la rápida extinción de los incendios, españoles y portugueses comparten experiencias en simulacros, como el que han desarrollado recientemente en el Parque Natural de Las Batuecas, en España, para aunar esfuerzos.

Mucho peor fue la situación que él y un grupo de bomberos que dirigía tuvieron que soportar hace dos décadas para salvar el bosque milenario de tejos que hay en la localidad española de Tejeduelo de Requejo (Zamora), en la zona fronteriza con el Parque Natural portugués de Montesinhos, en Bragança.

“Cómo sería el momento tan crítico que vivimos, que nos tuvimos que tirar boca abajo al suelo para respirar mejor, ante la enorme nube de humo que nos asfixiaba”, aseguró.
El fuego tenía varios frentes de llamas a ambos lados de la frontera y efectivos de España y Portugal desplegaron una línea de defensa con numerosos bomberos para proteger el entorno único de tejos.

“Logramos apagarlo, aunque muchos de los bomberos acabaron evacuados al hospital”, recuerda Comuñas, mientras dirige el simulacro de incendio forestal desarrollado en la provincia española de Salamanca entre efectivos de España y Portugal para ser aún más eficientes en las comunicaciones internas ante un fuego.

Si el fuego aprieta, los bomberos no tienen frontera en La Raya

Vista del simulacro de incendio forestal entre efectivos de España y Portugal, dentro del proyecto de cooperación hispanolusa ARIEM PLUS, celebrado este martes en el aeródromo de El Maíllo, en Salamanca. EFE/ Carlos García

 

El enlace, una figura clave 

Desde el Puesto de Mando Avanzado (PMA) que han habilitado en el simulacro desarrollado en Serradilla del Arroyo, en pleno Parque Natural de Las Batuecas, Urco Bondía es el coordinador y tiene claro que “la comunicación es fundamental para sofocar el incendio y para salvaguardar la vida” de todos los efectivos que participan en la extinción.

Las comunicaciones por radiofrecuencia y los sistemas de comunicación son distintos en España y Portugal, por lo que deben entrenar métodos que posibiliten un intercambio de información fluido ante emergencias.

En Portugal, todos los efectivos de emergencias del país comparten el mismo sistema de comunicación, denominado SIRESP, sin embargo, en España la cuestión es más complicada, ya que cada región tiene su propio sistema.

Entonces, ¿cómo es posible habilitar un buen entramado de comunicación ante un incendio forestal en el que participen efectivos de Portugal y de regiones españolas de Castilla y León y Extremadura?

La clave se llama “enlace”. Se trata de un efectivo de una determinada administración que se acopla al equipo del otro país, en este caso Portugal o España. De manera que, si el incendio está en Portugal, un efectivo luso acompaña directamente al escuadrón español que se suma a las labores de extinción.

El enlace, comunicado con la dirección del incendio que da las órdenes desde Portugal, indica, a su vez, a los agentes españoles que están sobre el terreno qué es lo que tienen que hacer.

Esta misma figura del “enlace” también servirá para mejorar las comunicaciones en caso de un incendio forestal que esté en el límite de dos regiones españolas limítrofes, ya que cada una tiene frecuencias de comunicación diferentes.

Si el fuego aprieta, los bomberos no tienen frontera en La Raya

Vista del simulacro de incendio forestal entre efectivos de España y Portugal, dentro del proyecto de cooperación hispanolusa ARIEM PLUS, celebrado este martes en el aeródromo de El Maíllo, en Salamanca. EFE/ Carlos García

Ponerse cara 

A través del proyecto ARIEM PLUS, iniciativa financiada por la Unión Europea (UE) mediante el Programa Operativo de Cooperación Transfronteriza entre España y Portugal (POCTEP) (#HistoriasIbéricas), y con un presupuesto de 4.193.521,86 euros, este proyecto ha desarrollado desde 2015 diferentes acciones para mejorar la asistencia recíproca en caso de emergencia entre las regiones fronterizas del Centro y Norte de Portugal con Galicia, Castilla y León y Extremadura.

Uno de los objetivos de este simulacro es el de “ponernos cara”, explica Marco Marques, uno de los responsables de la Guardia Nacional Republicana en el distrito luso de Guarda -fronterizo con Castilla y León-, que acudió al simulacro.

Tienen claro que la instauración de un “enlace”, al que en Portugal denominan “oficial de ligaçao”, podrá resultar muy eficaz, pero tienen que ponerla en práctica sobre el terreno, para que a nivel operativo lo sea.

“Con esta figura lograremos que la comunicación fluya de manera natural y habrá una respuesta operativa adecuada sobre el terreno”, argumentó.

Es la única solución, a la espera de que, por qué no, algún día los efectivos de España y Portugal puedan compartir una radiofrecuencia única en caso de una emergencia medioambiental localizada en la zona fronteriza.

Sin embargo, Marques considera que esta idea “aún está muy lejos” de ser una realidad.

Lo que tienen claro es que, antes de cualquier emergencia, es necesario haber mantenido contacto directo entre los efectivos para que con simulacros de este tipo puedan comprobar lo que hacen bien y lo que deben mejorar.

La evolución en la última década, posibilitada por la cultura de cooperación hispanolusa y los avances tecnológicos, ha permitido que se haya pasado “de tener cero comunicación y no ser capaces de conectar nada más que en persona, a crear unos protocolos donde ya no hay ningún problema de comunicación entre España y Portugal”, insistió Comuñas, que fue el Jefe de Extinción durante el simulacro.

El piloto Hernán Jequier (d) junto al copiloto Sergio Castillo (i) en en el aeródromo de El Maíllo, en Salamanca, donde se ha celebrado un simulacro de incendio forestal entre efectivos de España y Portugal, dentro del proyecto de cooperación hispanolusa ARIEM PLUS, para ser aún más eficientes en las comunicaciones internas ante un fuego. EFE/ Carlos García

Medios aéreos 

Si la comunicación salva vidas, cualquier fallo, por mínimo que sea, en la extinción de un fuego en el que intervienen medios aéreos de Portugal y España puede ser fatal.

“Imagínate que se queda un helicóptero sin recibir comunicación y no sabe que se incorpora un hidroavión; pues si ocurre eso, puede haber un accidente y es mortal”, explicó Comuñas.

Hernán Jequeir, chileno, es uno de los pilotos de helicóptero en el equipo con más horas de vuelo en extinción de incendios forestales. Tiene su base de operaciones en el aeródromo de El Maíllo (Salamanca), desde donde ha partido con su aeronave hacia la zona del fuego simulado de Serradilla del Arroyo.

“En el caso de los medios aéreos, si nosotros -los efectivos españoles- acudimos a un incendio en Portugal, nos pasamos a la frecuencia portuguesa y si vienen a España se cambian a nuestra frecuencia”, comentó Jequier.

Jequier lleva diecisiete campañas consecutivas de extinción de incendios en la provincia de Salamanca. “He acudido a muchos fuegos en la frontera y jamás tuve problema alguno”.
Para preservar aún más la seguridad de los medios aéreos, éstos tienen su propia banda de frecuencia a la que no accede nadie más, salvo el Jefe de Extinción que está sobre el terreno.

En un fuego puede haber hasta una veintena de medios -entre helicópteros y aviones- actuando a la vez, por lo que el Jefe de Extinción da órdenes a un avión de coordinación que, a su vez, dirige a los efectivos aéreos que tienen la misión de arrojar agua.

Además, los bomberos que sacuden las llamas con el “batefuego” han de estar informados de cada descarga aérea para retirarse, ya que si les cae encima, les puede herir de gravedad.

Si el fuego aprieta, los bomberos no tienen frontera en La Raya

Un dron de la Agencia de Emergencia Gallega (AXEGA) en funcionamiento durante el simulacro de incendio forestal entre efectivos de España y Portugal, dentro del proyecto de cooperación hispanolusa ARIEM PLUS, celebrado este martes en el aeródromo de El Maíllo, en Salamanca. EFE/ Carlos García

Los drones, el futuro 

“Cualquier servicio moderno de emergencias no puede prescindir de una herramienta polivalente como puede ser un dron”, asegura José Antonio Argibay, de la Axengia Galega de Emergencias (Axega), entidad que coordina el proyecto ARIEM PLUS desde 2015 y a través del cual ha adquirido aeronaves no tripuladas para usarlas en emergencias.

Los usan como “apoyo a la intervención, en inspecciones medioambientales o para búsqueda de personas desaparecidas”.

Recientemente, los drones de los que disponen fueron usados en el término portugués de Lindoso, en la frontera con Galicia, para comprobar que la extinción de un incendio forestal había sido correcta.

De esta manera, sobrevolaron la zona calcinada para certificar de manera precisa y rápida que ya no había ningún foco secundario en llamas.

“Los drones son captadores de información que pueden ser fundamentales a la hora de tomar la decisión más correcta”, explicó Argibay.

Gracias a la adquisición de este tipo de aeronaves, desde Axega intervienen con estos medios desde 2016 tanto en España como en Portugal.

“Se llegarán a hacer descargas de agua en los incendios desde aeronaves no pilotadas”, vaticinó.

Tras el simulacro, efectivos portugueses de la GNR, la Agencia de Protección Civil (PROCIV) y bomberos voluntarios compartieron comida en el aeródromo de El Maíllo con los agentes medioambientales de España, efectivos de la Guardia Civil y los pilotos de helicóptero.

Objetivo cumplido, ponerse cara y mejorar la comunicación para ser más eficaces.

 

Carlos García (texto, foto y vídeo)

Ismael Rivera (montaje de vídeo)

Roberto Castañares (pódcast)

Mar Marin (edición)

Catalina Guerrero (coordinación)

(Este reportaje forma parte de la serie “Historias Ibéricas de cohesión europea”#HistoriasIbéricas, un proyecto pionero de colaboración entre Efe y la agencia portuguesa Lusa patrocinado por la Dirección de Política Regional de la Comisión Europea)

Para saber más: 

 Política Regional de la Comisión Europea en España 

► Programa Interrreg V-A España-Portugal (POCTEP) 2014-2020