Se reactiva la limpieza del camalote en el río Guadiana

Camalote en el río Guadiana a su paso por Mérida

Imagen de Archivo del 14 de septiembre de 2011 del río Guadiana a su paso por Mérida, en donde había un brote de "camalote", planta invasora de origen amazónico. EFE/ Jero Morales [Jero Morales/EFE]

Mérida (EuroEFE).- La lucha contra el camalote no da respiro en el río Guadiana. Más de un centenar de operarios han retomado las labores de limpieza, en una nueva fase tras el periodo estival, en tramos del Guadiana con presencia de esta planta invasora con graves consecuencias para la flora y fauna autóctona.
Un trabajo para el que se ha solicitado la presencia de efectivos de la Unidad Militar de Emergencias (UME), que podrían incorporarse a partir de finales de octubre.
Así lo ha anunciado este lunes el presidente de la Confederación Hidrográfica del Guadiana (CHG), Samuel Moraleda, en las jornadas celebradas en Mérida sobre el proyecto europeo “Actuaciones para el control y eliminación del camalote en el tramo transfronterizo del río Guadiana” (ACECA), una iniciativa de colaboración entre administraciones españolas y portuguesas contra la especie invasora.

“Guerra de guerrillas” 

Y es que la lucha frente a las especies invasoras requiere de un esfuerzo de coordinación y colaboración entre las distintas administraciones transfronterizas que trabajan mano a mano en el proyecto ACECA, cofinanciado por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (Feder), a través del Programa Interreg España-Portugal (POCTEP) 2014-2020, con la creación de una red de alerta prospectando un total de 202 masas de aguas en la búsqueda de ejemplares de camalote en charcas, graveras y brazos muertos del río Guadiana que funcionan como reservorios y fuentes de reintroducción del camalote en el río.

La UME ya colaboró en el plan integral dirigido por la CHG y coordinado por la Delegación del Gobierno en Extremadura, en el que también participaron la empresa pública Tragsa y la Universidad de Extremadura, puesto en marcha en septiembre de 2018, que movilizó a 300 efectivos y retiró más de 170.000 toneladas de la especie.
Este plan de choque suscrito el pasado año cuenta con dos “frentes fundamentales”, la retirada masiva de la especie invasora, que se produce a partir de la bajada de las temperaturas a mediados de octubre y principios de noviembre, y la inspección y vigilancia intensiva en tramos sin camalote para retirar cualquier brote durante el resto del año, explicó Moraleda.

Un ejemplar de camalote o "jacinto de agua"

Imagen de archivo del 12 de diciembre de 2005 de un tramo del Guadiana afectado por el camalote, una planta amazónica invasora. EFE

En este sentido, destacó los resultados “más que positivos” del proyecto ACECA y este plan de choque que “permiten ver el futuro con un cierto optimismo de cara a la eliminación de esta especie invasora en el Guadiana”.
En la actualidad se ha retirado aproximadamente el 50 por ciento de la superficie afectada ya que, según explicó, el año pasado había 160 kilómetros cubiertos de los que se han extraído de forma completa 80, no obstante, “puede haber algún brote”.
Por este motivo continúan las labores de mantenimiento y conservación mediante la retirada masiva de camalote en puntos estratégicos “para evitar que se propague hacia aguas abajo”.
“Tenemos más de 25 kilómetros de río aguas arriba eliminados y seguiremos haciéndolo hacia aguas abajo” desde la desembocadura del Zújar, pasado el municipio de Medellín, hasta Valdetorres, precisó.
Además, añadió, hay implantadas barreras fijas, se ha automatizado el sistema de retirada y la CHG mantiene contacto con la Escuela de Caminos de la Universidad de Ciudad Real para diseñar alguna metodología que facilite acercar el camalote a los lugares de extracción, una intervención que actualmente se hace mediante embarcaciones.
Por su parte, el jefe de área de Calidad Ambiental de la CHG, Nicolás Cifuentes,  destacó la “importancia” del proyecto ACECA, ya que cuenta con una inversión que supera los 5,6 millones de euros, 4,2 de ellos aportados por la CHG.
Por otro lado, el director general de Sostenibilidad de la Junta, Jesús Moreno, señaló que ACECA “mejora” la toma de decisiones a través de puntos de vigilancia para controlar  el camalote “tanto en el Guadiana español como para evitar su entrada en Alqueva”, ya que, según ha afirmado, la especie aún no ha pasado la frontera.
“Existe un mapa en el se observan puntos con presencia de la especie dispersos por toda España, pero está claro que el Guadiana es la zona más afectada”, ha apuntado.
Casi 50 especies invasoras causan “graves deterioros” en Extremadura y pérdidas millonarias en Europa
En Extremadura hay 47 especies invasoras que ocasionan “graves deterioros” en la biodiversidad, por lo que el Gobierno regional ha establecido la inspección y seguimiento de 382 masas de agua -charcas, graveras y brazos muertos de río- para su detección temprana.
“No somos de las comunidades autónomas con mayor presencia de estas especies, sin embargo, el número no deja de crecer en los últimos años”, afirmó este lunes el director general de Sostenibilidad de la Junta, Jesús Moreno, en las citada jornada sobre el protocolo de actuación conjunta España-Portugal para el control del camalote.
Explicó que la invasión de especies exóticas es la segunda causa de pérdida de biodiversidad a nivel mundial, un fenómeno que se ha producido durante siglos.
El aumento del ritmo al que se producen las invasiones biológicas en las últimas décadas provoca que no haya tiempo suficiente para adaptarse a la presencia de estos “nuevos inquilinos” y se produzcan desequilibrios ecológicos,  aseguró Moreno.
Además del impacto ambiental, las especies exóticas invasoras causan un impacto económico y sociosanitario ya que modifican hábitos de ocio como la navegación o la pesca deportiva y facilitan la transmisión de enfermedades como ocurre con el mosquito tigre en la transmisión del dengue, la fiebre amarilla y la fiebre del Nilo Occidental, la transmisión de salmonelosis por tortuga de Florida, y enfermedades neurológicas como la de Aujeszky por el mapache.
El coste anual en Europa, según la Junta, es de 12.000 millones de euros derivados de las pérdidas en producción de cosechas agrícolas y forestales.
En el caso del camalote, cuando su población cubre la superficie del río Guadiana, es responsable de cambios en la calidad del agua y la dinámica del resto de especies con las que coexiste, además del elevado coste económico que generan, pues la lucha contra esta especie ha supuesto una inversión de 42 millones de euros desde su aparición en 2004, y la Confederación Hidrográfica del Guadiana (CHG) ha previsto emplear otros cuatro millones anuales en los próximos cuatro años.
Por ello, Moreno ha hecho un llamamiento a la población para que se tengan en cuenta estos impactos antes de adquirir una planta o una mascota y ha subrayado que la información sobre su procedencia es “clave” para evitar la propagación de especies invasoras que deterioran “gravemente” los hábitats naturales.
Editado por Catalina Guerrero
Esta noticia forma parte de la serie “Historias Ibéricas de cohesión europea”, #HistoriasIbéricas, un proyecto pionero de colaboración entre Efe y la agencia portuguesa Lusa financiado por la Dirección de Política Regional de la Comisión Europea.
Para saber más: 

La lucha contra el camalote no da respiro en el río Guadiana. Un proyecto europeo ayuda a España y Portugal a combatir esta especie invasora.