Una unidad móvil para dar asistencia médica y social a mayores aislados

Una unidad móvil para dar asistencia médica y social a mayores aislados

Una mujer es atendida en la unidad móvil de REDMAY en Braga (Portugal)/José Coelho [José Coelho]

Oporto (Portugal) (EuroEFE/Lusa) – Viven lejos de los centros urbanos y sin acceso a servicios de salud o sociales. Pero gracias a una unidad móvil, que ha entrado en servicio por un proyecto europeo transfronterizo entre España y Portugal, hoy muchas personas mayores salen de sus casas y tienen derecho a asistencia médica y social.

El reloj marca las 16:00 horas cuando, en una sala de la Junta de Distrito de la parroquia de Arentim e Cunha, que pertenece al municipio de Braga, el telón de un pequeño escenario se abre para ofrecer una obra de teatro.

Aquí, los mayores son los protagonistas. No sólo de obras de teatro, sino de historias de una vida que va de la mano de la soledad y el aislamiento.

Una unidad móvil para dar asistencia médica y social a mayores aislados

 

UNA RED DE PROXIMIDAD

Han pasado pocos días desde que la unidad móvil, financiada en el marco del proyecto ibérico REDMAY, pasó por aquí y se instaló; en su remolque, asistencia social, cuidados médicos, actividades lúdicas, recreativas y tecnológicas.

“Esta unidad pretende crear una red de proximidad entre los servicios sociales y de promoción de la salud mental con las personas mayores”, explica Cláudia Igreja, funcionaria del Ayuntamiento de Braga y responsable del proyecto REDMAY en esta ciudad.

Iniciado en octubre de 2015, este proyecto enmarcado en el Programa de Cooperación INTERREG V-A España-Portugal (POCTEP) (#HistoriasIbéricas) delineó varias estrategias, pero todas siguen el mismo principio: promover la calidad de vida y combatir el aislamiento social.

“Hemos verificado que la proximidad ha sido muy importante para las personas”, cuenta Igreja, que reveló que, desde junio, la unidad móvil, que ya pasó por cuatro parroquias del municipio de Braga, atendió a 434 personas, con edades comprendidas entre los 55 y los 98 años.

Dentro de la unidad, que tiene una rampa de acceso al jardín de la Junta de Distrito, además de equipamientos de rastreo médico, existen también dos monitores. ¿El objetivo? Aproximar esta población a las nuevas tecnologías.

“Es un sistema personalizado, a través de un toque consiguen acceder a juegos, lecturas y hasta establecer contacto con un familiar o un nieto”, explicó la responsable, que añadió que el sistema busca también “la estimulación cognitiva”.

Una unidad móvil para dar asistencia médica y social a mayores aislados

LA XUNTA DE GALICIA, LÍDER DEL PROYECTO

Además de acompañar a la población a través de estas unidades móviles, el proyecto REDMAY, que tiene como coordinador a la Conselleria de Política Social de la Xunta de Galicia y como socios a la Universidad de Vigo y al Ayuntamiento de Braga, presta también asistencia domiciliaria a los vecinos que, por motivos de incapacidad o enfermedad, no consiguen salir de sus casas.

En estos casos, el proyecto asegura la instalación de un “sistema de seguridad pasiva” y de un “sistema tecnológico idéntico al de la unidad móvil” en sus televisiones, para que, a pesar de que no pueden salir, estén acompañados y “tengan acceso al exterior”.

Fue precisamente el hecho de no saber si la población iba a salir de sus casas lo que más preocupó a Neusa Coelho, la asistente social del equipo y que, en declaraciones a Lusa, cuenta lo “desafiante” que consigue ser este proyecto.

“Mi mayor preocupación, en el inicio del proyecto, fue saber si tendría participación porque estamos trabajando con una población ya sénior, que no sale de casa, vive aislada y sola, en un territorio muy deprimido, porque no tiene dinamismo”, recuerda.

DAR CONTINUIDAD

Neusa Coelho cree que una de las plusvalías de este proyecto es la capacidad de ofrecer una “respuesta concreta” sobre el estado de salud de las personas. A su juicio, la asistencia médica y social de estas poblaciones, por las entidades públicas, debería ser repensada.

“Las respuestas tienen que ser repensadas, más flexibles y diversificadas, para que se puedan establecer relaciones afectivas. Todos estos elementos tienen que estar en la respuesta a (las necesidades de) esta población”, subrayó.

La unidad móvil acompañará hasta finales de año a la población residente en las 10 parroquias que aún le faltan por visitar en el municipio de Braga, según el concejal de Políticas Sociales del Ayuntamiento, Firmino Marques.

Marques admite que el proyecto “ha superado las expectativas” y que, por eso, el objetivo del municipio es, en 2020, “darle continuidad”.

“Ya estamos pensando en el futuro y en 2020, naturalmente, tendremos este servicio como parte integrante de las políticas sociales del municipio de Braga para la población que más lo necesita”, concluye.

Al otro lado de la frontera, el proyecto REDMAY, que cuenta con una financiación de 1,12 millones de euros, está siendo desarrollado en 20 localidades de las cuatro provincias de Galicia – Coruña, Pontevedra, Ourense y Lugo-, y ya ha asistido a 495 personas.

Esta crónica forma parte de la serie “Historias Ibéricas de cohesión europea”#HistoriasIbéricas, Un proyecto pionero de colaboración entre Efe y la agencia portuguesa Lusa financiado por la Dirección de Política Regional de la Comisión Europea.

Por Sofia Cortez (edición: Catalina Guerrero)

André Sá (vídeo)

José Coelho (foto)

Para saber más:

 Fondo Europeo de Desarrollo Regional

 Política Regional de la Comisión Europea en España 

 Programa Interrreg V-A España-Portugal (POCTEP) 2014-2020