Aislamiento global

Una mujer se protege con una mascarilla en las calles de Madrid. EFE/Mariscal

El coronavirus está obligando cada vez a más países y regiones a aislarse del resto mediante el cierre de fronteras. Los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea (UE) celebrarán este martes una videoconferencia para aprobar medidas destinadas a atajar la pandemia, incluida la posibilidad de una prohibición temporal de entrada a territorio comunitario.

La propuesta de Bruselas de restringir durante 30 días el acceso a la UE desde terceros países persigue limitar la expansión de la enfermedad y facilitar la absorción de los pacientes por los sistemas de salud, uno de los grandes problemas a los que se enfrentan los gobiernos en esta crisis. La medida recoge excepciones para ciudadanos comunitarios, científicos o trabajadores fronterizos, entre otros, y no limita la entrada para el transporte de bienes, puesto que “el flujo de bienes a la UE debe continuar para asegurar el suministro”.

También en América el cierre de las fronteras a los extranjeros se extiende como medida de prevención para frenar el coronavirus, enfermedad que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ya considera “grave”, al tiempo que expertos de su país anunciaron este lunes que ya ensayan en humanos una vacuna contra el virus.

 

 

Mientras tanto, los ministros de Economía y Finanzas de la UE no acordaron este lunes medidas adicionales para paliar el golpe económico del brote de coronavirus, aunque cifraron el impacto de las acciones fiscales ya adoptadas en el 1 % del PIB y se comprometieron a tomar más si fuera necesario. El miedo a que la expansión del virus paralice la actividad económica se volvió a adueñar de las principales bolsas europeas, que cerraron con descensos de entre el 4 % y el 8 %, aunque en algunos momentos de la sesión las pérdidas fueron muy superiores. Wall Street también volvió a hundirse y sufrió su peor día desde 1987 con pérdidas de su principal indicador, el Dow Jones de Industriales, del 12,93 % y casi 3.000 puntos.

Una de las últimas advertencias sobre el virus lanzadas por el director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, tiene que ver con que los infectados con COVID-19 pueden todavía contagiar a otros tras recuperarse, por lo que su aislamiento debe continuar al menos dos semanas después de que dejen de tener síntomas.

La pandemia ha dejado en segundo plano otras crisis graves como la de los miles de migrantes y refugiados que desde hace más de dos semanas acampan en la frontera turcogriega. El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, mantendrá este martes una teleconferencia con la canciller federal alemana, Angela Merkel, y con el presidente francés, Emmanuel Macron, para abordar el asunto.