Datos personales, urnas y sondeos

EFE/ARCHIVO

En España está levantando suspicacias la noticia de que el Instituto Nacional de Estadística (INE) pagará a operadoras de telefonía móvil por datos que le permitan estudiar pautas de desplazamiento de los ciudadanos. Pese a que las compañías dicen que la iniciativa respeta plenamente la legalidad, la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha advertido de que la localización de un teléfono móvil es ya de por sí un dato personal.

También en España, la mayor encuesta electoral realizada para los comicios del 10 noviembre refuerza la posición del líder socialista y presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, al mejorar los resultados de su partido y darle dos posibilidades de pactos. El Partido Socialista (PSOE) de Sánchez superaría sus resultados de las pasadas elecciones de abril, con un 32,2 % de los votos, y obtendría entre 133 y 150 diputados (28,67 % y 123 diputados en los anteriores comicios), en un Congreso con 350 miembros. No obstante, el sondeo del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) se llevó a cabo antes de hacerse pública la condena por sedición a los líderes del proceso independentista catalán de 2017 y de que se produjera la exhumación del dictador Francisco Franco, dos asuntos que pueden tener influencia en los votantes y en la participación.

En Eslovaquia no se podrán publicar sondeos sobre intención de voto en un plazo inferior a 50 días antes de la celebración de comicios. Así lo establece una enmienda a la ley electoral aprobada por el Parlamento del país que entrará en vigor en breve y regirá ya en las próximas elecciones legislativas al Consejo Nacional, previstas para el 29 de febrero de 2020. “Este plazo es extraordinariamente largo y no tiene precedentes en Europa”, ha criticado la presidenta eslovaca, Zuzana Caputova.

En el caso del Reino Unido, el primer ministro, el conservador Boris Johnson, parte con ventaja en las encuestas con vistas a los comicios del 12 de diciembre. La Cámara de los Comunes respaldó este martes el adelanto electoral que buscaba Johnson, quien tratará de recuperar la mayoría parlamentaria para ratificar el acuerdo de salida que ha pactado con la Unión Europea (UE). Aunque la propuesta todavía debe pasar por la Cámara de los Lores, se espera que supere todos los trámites y reciba el asentimiento de la reina Isabel II antes del 6 de noviembre. Las del 12 de diciembre serán las terceras elecciones generales en menos de cinco años en el Reino Unido y las primeras que se celebrarán en pleno invierno desde 1923 en un país que suele convocar sus votaciones en mayo o junio para que el buen tiempo favorezca la participación.

 

 

La presidenta electa de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ya ha confirmado a los nuevos candidatos a comisarios de Francia y Hungría, Thierry Breton y Olivér Varhélyi, respectivamente, después de que el Parlamento Europeo rechazase a los nominados originales de ambos gobiernos. La rumana Rovana Plumb tampoco pasó el examen de los europarlamentarios y Bucarest acaba de anunciar que propondrá a Victor Negrescu, exministro para Asuntos de la UE, como su nuevo candidato.

Mientras, en Washington la Cámara de Representantes, de mayoría demócrata, se prepara para votar este jueves si formaliza la investigación para abrir un posible juicio político al presidente Donald Trump por presionar a Ucrania para perjudicar a su rival político y exvicepresidente del país Joe Biden. Los legisladores obtuvieron este martes el testimonio del teniente coronel del Ejército Alexander Vindman, el principal experto en Ucrania del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca y el único de los testigos que han recibido hasta ahora los congresistas que se conectó a la llamada del pasado 25 de julio entre Trump y el presidente ucraniano, Vladímir Zelenski. Su testimonio supuso la quinta confirmación hasta ahora de que Trump condicionó una reunión con Zelenski o la entrega de ayuda militar a Ucrania a una investigación de sus rivales políticos, un tema que podría espolear un proceso de destitución.