El plan de trabajo de Von der Leyen para su primer año en el cargo

EFE/ARCHIVO

¿Qué planea lograr la conservadora alemana Ursula Von der Leyen en su primer año como presidenta de la Comisión Europea (CE)? Este jueves dará algunas claves al respecto al presentar ante el pleno del Parlamento Europeo su programa de trabajo para 2020, del que forman parte un total de 43 propuestas sobre cambio climático, migración, digitalización y otros muchos asuntos que acaba de divulgar el Ejecutivo comunitario.

También en Bruselas, el Banco Europeo de Inversiones (BEI) presentará su informe anual correspondiente a 2019. Uno de los principales objetivos de la entidad es dejar de financiar proyectos ligados a los combustibles fósiles, incluido el gas natural, a partir de finales de 2021. Se trata de una decisión sin precedentes para un inversor internacional y que supone un paso importante en la estrategia europea contra el cambio climático. Además, el BEI prevé aumentar su financiación a iniciativas de acción climática y sostenibilidad de modo que para 2025 supongan el 50 % de sus operaciones e invertir en total un billón de euros en estos proyectos entre 2021 y 2030.

En Londres el primer ministro británico, Boris Johnson, se reunirá este jueves con el secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, para reafirmar la especial relación que mantendrán ambos países tras la salida del Reino Unido de la Unión Europea (UE). A un día del adiós, defensores y opositores del “brexit” preparan actos para la noche del viernes. Por otro lado, el negociador principal de la UE para el “brexit”, el francés Michel Barnier, visita España para entrevistarse con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y conocer las prioridades del país para la relación futura con el Reino Unido.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha vuelto a convocar un comité de emergencia para decidir si declara o no emergencia internacional por el coronavirus de Wuhan, ante los primeros casos de transmisión entre humanos fuera de China. Las grandes aerolíneas han empezado a cancelar sus vuelos a China, tal y como hicieron el miércoles Bristish Airways, Lufthansa, Iberia, KLM o Air France, mientras agencias y turoperadores llaman a la calma, pero abogan por suspender o aplazar los viajes a ese destino.