Irlanda y el Reino Unido vuelven al gran escollo del “brexit”: la frontera

Los primeros ministros irlandés (izq) y británico, Boris Johnson, en su última reunión celebrada en Dublin el pasado mes de septiembre. [EFE/EPA/AIDAN CRAWLEY]

Continúan las negociaciones contra el reloj para solucionar el escollo de la frontera irlandesa y posibilitar un acuerdo sobre el “brexit” que pueda ser aprobado en el próximo Consejo Europeo.

Este jueves en Londres vuelven a reunirse los primeros ministros británico, Boris Johnson, e irlandés,, Leo Varadkar. Es la primera reunión bilateral desde que Johnson hizo público su plan fronterizo, que no ha gustado a nadie en la UE.

Por “problemas de agenda”, la reunión prevista entre los negociadores británico, Stephen Barclay, y europeo, Michel Barnier, ha sido aplazada hasta el viernes. Desde Londres se han dado las negociaciones como prácticamente rotas, el presidente de la Comisión Europea, Jean Claude Juncker, aún no excluye que se alcance un acuerdo, y Barnier que en el momento actual no se está “en el punto de considerar y de encontrar un acuerdo”, y aunque reconoce que es difícil, todavía es posible. Desde luego, la incertidumbre es máxima.

Pero hay vida más allá del “brexit”. En Luxemburgo, los ministros de Economía y finanzas de la UE abordan este jueves los progresos en la lucha contra el blanqueo de capitales. Esta reunión sigue a la decisión adoptada esta madrugada por los ministros de la eurozona sobre la financiación del presupuesto del euro. El presidente del Eurogrupo, Mario Centeno, anunció la decisión a través de las redes sociales, aunque este jueves se darán los detalles. Según el ministro francés, Bruno Le Maire, se han pactado la movilización de los recursos, la toma de decisiones y la tasa de cofinanciación.

En Copenhague continúa una cumbre de alcaldes del Grupo de Acción Climática (C40). Son más de 90 grandes urbes que hablan sobre como transformar en medidas concretas el objetivo común de reducir las emisiones contaminantes. Además de alcaldes, hay representantes políticos, empresariales y científicos. Como ha dicho la alcaldesa de París y presidenta en los últimos años del C40, “el tiempo se agota”.

En Siria continúa la guerra. Turquía ha iniciado una ofensiva militar en el norte del país con la excusa de luchar contra el grupo terrorista Estado Islámico (EI). La alta representante de la Unión para Asuntos Exteriores, Federica Mogherini, ha instado al gobierno turco a “detener la acción militar unilateral”, porque las hostilidades “menoscaban más la estabilidad de toda la región, empeorarán el sufrimiento de los civiles y provocarán más desplazamientos”. Pero Mogherini reconoce también que “Turquía es un socio clave de la Unión Europea”.