Preocupación por los rebrotes de COVID-19 y debates para la segunda cumbre europea de julio

Macron y Rutte

Macron (iz) y Rutte (d) en La Haya, el 23 de junio de 2020. [EFE-EPA]

Mientras crece la preocupación en España y otros socios de la Unión Europea (UE) por los numerosos rebrotes de coronavirus y se estudia la posibilidad de dar marcha atrás en algunos planes de “desescalada”, Europa sigue preparándose para la cumbre de la reconstrucción “post COVID-19”, programada para mediados de julio próximo, bajo la presidencia alemana del Consejo de la UE.

En clave española, este miércoles se lleva a cabo la primera sesión de control al Gobierno en el Congreso tras el fin del estado de alarma y en víspera de que la Cámara Baja debata el decreto de medidas para la “nueva normalidad” que el PP está dispuesto a apoyar siempre y cuando el Ejecutivo acepte algunas de sus demandas para profundizar en la recuperación económica.

En relación al fondo de reconstrucción europeo, el presidente francés, Emmanuel Macron, trató ayer martes de limar diferencias con el primer ministro holandés, Mark Rutte, en una reunión en La Haya en la que intentó cerrar las grietas surgidas durante la pandemia y subrayar la urgencia de llegar a un acuerdo en la cumbre del 17 y 18 de julio sobre el fondo de recuperación de la UE tras el coronavirus.

Fue el primer encuentro entre ambos dirigentes desde la pandemia y tenía el objetivo de romper la oposición de Rutte a mutualizar la deuda en la UE y al fondo de recuperación europeo, de 750.000 millones de euros, para hacer frente al impacto económico de la enfermedad.

Aunque los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea intentarán alcanzar un acuerdo sobre el plan de recuperación económica, no se descarta que sea necesaria una segunda reunión para cerrarlo.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha advertido de que, en función de cómo se desarrolle la cumbre, podría ser necesaria una cumbre adicional en julio, indicaron fuentes parlamentarias a Efe.

En el contexto “post pandemia” y ante nuevos rebrotes de COVID-19, Alemania, España y Portugal han tomado medidas extraordinarias, con nuevas restricciones en algunas regiones.
Mientras, Roma ha empezado a recibir a los primeros turistas extranjeros y en el Reino Unido continúa la desescalada paulatina con el anuncio de que “pubs”, restaurantes, hoteles y peluquerías reabrirán en julio.

En medio de las críticas de la oposición por la gestión de la pandemia, el Parlamento británico interpela este miércoles al primer ministro, Boris Johnson, tras anunciar una amplia desescalada, pese a que en las últimas horas el país ha registrado 171 muertes, hasta contabilizar cerca de 43.000 muertos.

En Alemania, el contagio de 1.553 personas con coronavirus en torno a un matadero del oeste del país obligó a las autoridades regionales a decretar el cierre parcial de la vida pública en los distritos de Gütersloh y Warendorf, mientras los epidemiólogos llamaron a reforzar la prudencia ante este y otros rebrotes locales.

La aparición de nuevos brotes en España y el resto de la UE estaba prevista, pese a lo cual se ha acelerado la redacción de nuevos protocolos y planes de contingencia a la espera de que el Congreso español apruebe este jueves el decreto de la “nueva normalidad”.

En ese mismo contexto, una cuarta comarca aragonesa, la zaragozana del Bajo Aragón-Caspe, se ha sumado este miércoles a las tres de Huesca que han vuelto a la fase 2 por diversos focos de coronavirus relacionados con la recogida fruta, que mantienen en alerta a la vecina provincia de Lleida, donde se han detectado 18 casos positivos en una residencia de mayores.

Ante los nuevos brotes una de las palabras clave es “rastreo”, y para rastrear contagios y contactos el próximo día 29 comenzará un simulacro en la isla canaria de La Gomera con la aplicación telefónica española, similar a otras “apps” que ya existen en el mundo, a fin de que pueda estar operativa en otoño.

El Ministerio de Sanidad comunicó ayer una muerte y 108 contagios en las últimas 24 horas, 45 de ellos en Aragón, con lo que la epidemia ha causado ya 28.325 fallecidos y 246.752 positivos confirmados mediante pruebas PCR.

Por otra parte, en relación con el turismo, uno de los principales “motores” de la economía española, el ministro de Asuntos Exteriores alemán, Heiko Maas, mostró en Valencia “su admiración y respeto” por el esfuerzo realizado en España frente a la pandemia de coronavirus y por su preparación “exhaustiva” para poder recibir turistas de forma segura.

Así lo aseguró al martes en una rueda de prensa tras mantener una reunión en la Delegación del Gobierno con su homóloga española, Arancha González Laya, para analizar asuntos comunes para ambos países una semana después del levantamiento en Europa de las recomendaciones de no viajar.

Tras reconocer que el riesgo de contagio “no se excluye por completo”, ha asegurado que el Gobierno le ha informado de las capacidades del sistema sanitario y de los índices y umbrales a partir de los cuales habría que intervenir, entre los que ha citado la detección de más de 50 nuevas infecciones en una semana por 100.000 habitantes.

Y en relación con el golpe económico que ha supuesto la pandemia, el gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, cree que hay que conseguir que la crisis económica que ha dejado el coronavairus no se profundice, enfrentando los daños estructurales en el país y que la pandemia ha dejado al descubierto.

El Gobernador insistió el martes en la necesidad de sanear las cuentas públicas a medio plazo, una vez se consolide la reactivación económica, así como en acordar unas reformas estructurales basadas en “consensos amplios”.

En una comparecencia ante la comisión de Reconstrucción, Hernández de Cos ha apostado por mantener las ayudas al empleo y a las empresas, así como las condiciones de los expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE) vinculados al COVID o los avales, pero priorizando la viabilidad de los negocios.