Tras la propuesta histórica de la CE, ahora hay que llegar a un acuerdo

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, con mascarilla, durante la sesión del Parlamento Europeo en la que presentó su plan de reconstrucción. [EFE/EPA/OLIVIER HOSLET]

Tras el día “histórico” para la UE, en el que la Comisión Europea presentó su plan económico para responder a la crisis provocada por el coronavirus, ahora toca negociar, encontrar el punto común entre los más austeros y los más necesitados. Los jefes de Estado y de Gobierno se reunirán el 19 de junio. Pero el acuerdo todavía tardará.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, tituló la propuesta sobre el fondo de reconstrucción de 750.000 millones de euros y el marco presupuestario 2021-2027 como “UE: nueva generación”. .El presidente del Parlamento Europeo, David Sassoli, ha dicho que “es el Día-D de la Europa del Siglo XXI”. Von der Leyen mostró su confianza en que pueda convencer a los países austeros

Pero al menos ya dos de los austeros se han pronunciado: Austria insiste en priorizar créditos y en que no haya una “unión de deuda”; y Suecia rechaza la propuesta por incluir subvenciones. El presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, tiene a partir de este momento la hercúlea tarea de encontrar el punto de acuerdo. Dijo que intentará llegar a un acuerdo antes del parón veraniego. La próxima presidencia de la UE, que será la de Alemania, ya ha dicho que se esforzará en lograr un acuerdo bajo su mandato.

El presidente del Parlamento Europeo, David Sassoli, y los líderes de los grupos políticos en el PE se reunirán virtualmente conla canciller alemana Angela Merkel y el presidente del Bundestag, Wolfgang Schäuble, de cara a la presidencia alemana entrante del Consejo que tendrá lugar el 1 de julio.

Mientras, en algunos países europeos el virus de la crispación se va expandiendo a medida de que parece retroceder el coronavirus. En París, el gobierno desvela las grandes líneas de la segunda fase de la desescalada, que acelerará la vuelta a la normalidad con la reapertura prevista de bares, restaurantes o sitios culturales. En el Reino Unido, el primer ministro, Boris Johnson sigue inmerso en una crisis política a cuenta de su asesor, Dominic Cummings, acusado de saltarse el confinamiento. Y en España, la bronca política está eclipsando los avances contra la pandemia.

Problemas en la industria del automóvil en Europa. En España, Nissan cierra su planta de Barcelona, de la que directa o indirectamente dependen 25.000 empleos. El presidente de Francia, Emmanuel Macron, quiere convertir a Francia en el centro de la producción de vehículos eléctricos en Europa, para lo que ha prometido 8.000 millones de euros para PSA y Renault. Falta por ver la contrapartida social.

Nissan cierra su planta en Barcelona y Renault quiere concentrar el principal de su producción en Francia. EFE/EPA/STEPHANIE LECOCQ

Mientras, el alto represantante de la UE para la política exteiror, Josep Borrell, interviene ante el Consejo de Seguridad de la ONU para analizar la cooperación entre dicha organización y la Unión Europea.

Continúa la actividad en el Parlamento Europeo. La Comisión de Transportes y turismo debate recomendaciones sobre cómo los países europeos deben ir levantando gradualmente las restricciones para viajar, para permitir la reapertura de los negocios y para que la gente pueda disfrutar de unas vacaciones seguras este verano.