Una de cal y otra de arena para Boris Johnson

EFE/ARCHIVO

El primer ministro británico, Boris Johnson, ha superado una barrera que se le resistió en tres ocasiones a su antecesora en el cargo, la también conservadora Theresa May, y ha conseguido el respaldo preliminar del Parlamento a su acuerdo del “brexit”. Sin embargo, los diputados se han negado a tramitar en solo tres días la ley que implementa el pacto, como él exigía.

Esa negativa parlamentaria a tramitar de urgencia el acuerdo frustra las expectativas del primer ministro de abandonar la Unión Europea (UE) el 31 de octubre, tal como se ha comprometido en repetidas ocasiones, al menos de manera acordada. Johnson aseguró que mantiene en marcha los preparativos para una eventual ruptura abrupta, aunque recalcó que su intención es ahora trabajar para que el divorcio se produzca con base en el acuerdo que tiene el visto bueno del Parlamento. Mientras tanto, el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, avanzó que “recomendará” a los Veintisiete que acepten la prórroga que se vio obligado a solicitar Johnson el fin de semana pasado y que retrasaría el “brexit” hasta el 31 de enero de 2020.

Según el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, el proceso del “brexit” ha sido una “pérdida de tiempo y de energía”. Así lo dijo este martes en un debate en el Parlamento Europeo (PE) sobre los resultados de la última cumbre europea. “De verdad es doloroso gastar tanto tiempo en este mandato lidiando con el ‘brexit’ cuando yo no he pensado en otra cosa que en cómo la Unión Europea puede hacer las cosas mejor para sus ciudadanos”, criticó el luxemburgués. Juncker está de salida, pero no el negociador de la UE para el “brexit”, Michel Barnier, quien desde mediados de noviembre será el director de un nuevo equipo de trabajo dentro de la Comisión Europea encargado de las relaciones con el Reino Unido.

Este miércoles el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, presentará la agenda de la reunión de ministros aliados de Defensa del jueves y viernes en Bruselas en la que se abordará la situación tras la ofensiva turca en Siria. De momento las milicias kurdosirias se han retirado de la franja fronteriza a la que Ankara y Moscú entrarán para patrullar conjuntamente en el norte de Siria, por lo que el fin de la tregua, durante la que los kurdos debían salir, ha pasado sus primeras horas sin que se hayan registrado hostilidades. Desde el comienzo de la actual campaña militar turca en el norte de Siria, unas 176.000 personas se han visto desplazadas de sus hogares, según los últimos datos de la Oficina de Coordinación Humanitaria de la ONU (OCHA) en el país.

En Naciones Unidas lleva años discutiéndose la amenaza de los “robots asesinos”, armas capaces de decidir y ejecutar ataques sin intervención humana. Son ya una realidad al alcance de varios gobiernos, pero el mundo sigue dividido sobre cómo responder. La Campaña Para Detener los Robots Asesinos, una coalición de 130 ONG respaldadas hasta ahora por 29 Estados, está promoviendo la negociación de un tratado internacional para prohibir este tipo de armamento. Los intentos para frenar a los “robots asesinos” se han encontrado hasta ahora con la oposición de grandes potencias, como Estados Unidos y Rusia, que están invirtiendo en su desarrollo.