Una jornada de reivindicación “virtual” por primera vez en el Día Internacional del Trabajo

Una funcionaria trabaja este martes en la oficina de Correos de Cibeles. EFE/Luca Piergiovanni

Tras 125 años de historia, el Primero de Mayo se celebra en 2020 en internet, con manifestaciones virtuales en las redes sociales y reivindicaciones de empleo digno y de protección para quienes lo han perdido por la pandemia.

La Comisión Europea ha sido la institución europea que más temprano ha salido a esa “manifestación” virtual en las redes sociales para rendir “homenaje a todos los trabajadores esenciales que hacen nuestras vidas más fáciles y seguras en tiempos de #coronavirus. ¡Muchas gracias a todos!”, se puede leer en su cuenta en Twitter.

En España, los sindicatos llaman a los trabajadores en este Primero de Mayo a reivindicar con manifestaciones virtuales en las redes sociales un empleo más digno y una protección para quienes lo han perdido por la pandemia. Bajo el lema “Trabajo y servicios públicos. Otro modelo económico y social es necesario”, las principales organizaciones sindicales, UGT y CCOO, han convocado una jornada de reivindicación “virtual” por primera vez en la historia del Día Internacional del Trabajo, que incluyen manifestaciones online y un concierto homenaje. Los secretarios generales de CCOO y UGT, Unai Sordo y Pepe Álvarez, llevarán a cabo un acto homenaje a los trabajadores esenciales de esta pandemia, como los del ámbito sociosanitarios, del cuidado de personas, supermercados, cadenas de alimentación, transporte o limpieza, y pronunciarán sus discursos antes de dar comienzo a una manifestación virtual.

España es el país de la UE que más empleo perdió por la pandemia según una estadística publicada la víspera, entre varias que dibujaron un panorama económico sombrío debido a la COVID-19. La pandemia de coronavirus ha provocado ya durante el primer trimestre de 2020 caídas históricas del producto interior bruto (PIB) de la Union Europea (UE) y la eurozona, y se ha hecho notar también en los datos de desempleo de marzo, cuando la mayoría de Estados miembros comenzó a aplicar medidas de confinamiento. Según una primera estimación publicada este jueves por la oficina de estadística comunitaria, Eurostat, el PIB de los países del euro cayó un 3,8 % en el primer trimestre de 2020 respecto al último de 2019, mientras que el del conjunto del club comunitario retrocedió un 3,5 %. En ambos casos son los desplomes trimestrales más pronunciados desde que Eurostat inició la serie histórica en 1995, precisó ese organismo. Por ello, el Banco Central Europeo (BCE) quiere convencer a los bancos de que presten a las empresas y hogares, dado que la economía de la zona del euro sufre una “contracción de una magnitud y velocidad sin precedentes en tiempos de paz” que podría llegar al 12 % este año, dijo su presidenta, Christine Lagarde. El BCE contempla una recuperación a partir de 2021, aunque su titular consideró “que es difícil predecir la duración de la recesión”.

El Gobierno español ha remitido a la Comisión Europea la actualización del Programa de Estabilidad 2020 y su Plan Nacional de Reformas, cuyo contenido exponen este viernes la vicepresidenta económica del Ejecutivo, Nadia Calviño, y la ministra de Hacienda y portavoz del Gobierno, María Jesús Montero. El nuevo cuadro macroeconómico, remitido la pasada noche a Bruselas, incluye una revisión en la que el impacto de la emergencia sanitaria “rompe” la tendencia del déficit y es notable.  “Esperamos que la comisión europea lo reciba con actitud colaboradora”, dijo Montero este jueves ante el Congreso de los Diputados.

Mientras, los responsables ministeriales y de las consejerías de Sanidad en España vuelven a reunirse para seguir avanzando en los preparativos de la desescalada en un Primero de Mayo sin reivindicaciones laborales en las calles y a pocas horas de que los ciudadanos puedan salir a pasear y hacer deporte individualmente. La primera prórroga del estado de alarma fue autorizada por el Congreso sin votos en contra, pero la cuarta corre el riesgo de no salir adelante. Entre una y otra, mes y medio durante el que el apoyo parlamentario al Gobierno ha bajado casi a la misma velocidad que subía la tensión política. En el frente sanitario, una buena señal es que el hospital de campaña del recinto ferial de Ifema, en Madrid, cierra sus puertas este viernes cuarenta días después de comenzar a recibir sus primeros pacientes, pero deja preparadas sus instalaciones ante la posibilidad de que vuelva a ser necesario abrirlo si hay un rebrote de la COVID-19.

Ansiedad, pensamientos obsesivos de contagio, agravamiento de los trastornos alimentarios… Los profesionales de la psiquiatría advierten de los riesgos del confinamiento para las personas con enfermedad mental y alertan del aumento que ya se está produciendo en las urgencias psiquiátricas y de la “sobrecarga” que está por venir.  Son patologías que habrá que tomar en cuenta cuando casi la mitad de los países europeos (21 de 44) están ya relajando las medidas de aislamiento social tomadas para frenar la pandemia de COVID-19, pero “hay que seguir alerta”, afirmó este jueves el director regional para Europa de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Hans Kluge. Mientras, virólogos alemanes advirtieron en contra de apostar por la “inmunidad de rebaño”.

Mientras que otros países vecinos relajan las medidas, el Reino Unido permanece fiel a las restricciones contra la pandemia de coronavirus, tras situarse como el tercero del mundo en el número de muertos a causa de la enfermedad. Su primer ministro, Boris Johnson, es precisamente uno de los mandatarios mundiales que han sufrido en su propio cuerpo la enfermedad. Poco después de recibir el alta médica, Johnson se ha convertido en el cuarto líder en 170 años que tiene un hijo durante su paso por Downing Street, un club en el que le acompañan David Cameron, Tony Blair y Lord John Russell.