El menudeo se resiente, pero la entrada de droga a la UE sigue pese al coronavirus

Vista del material incautado en la Operación Donkey en España. EFE/Fernando Villar/ARCHIVO

Bruselas (EuroEFE).- Las restricciones impuestas en los países de la Unión Europea para frenar la pandemia de COVID-19 han reducido la distribución de droga en la calle, pero el grueso de las importaciones desde el exterior se ha mantenido por la continuidad del transporte de bienes, sobre todo marítimo.

Así se recoge en un informe elaborado por Europol y el Centro Europeo de Vigilancia de las Drogas y la Drogadicción y publicado este viernes, que analiza el impacto de la pandemia en el mercado de la droga europeo.

“La interrupción en la cadena de suministros del tráfico de drogas se ve sobre todo al nivel de la distribución debido a las medidas de distanciamiento social”, apunta el informe, que indica que los consumidores han cambiado el tráfico en la calle por métodos de compra alternativos.

Se ha detectado un mayo uso de las redes sociales, las aplicaciones que encriptan la comunicación o los mercados en la internet profunda para comprar la droga, así como un cambio en el modo de entrega, con menos encuentros cara a cara en favor de las entregas a domicilio o los envíos postales y más pagos sin efectivo.

“Es posible que estos cambios, una vez establecidos, persistan en el tiempo”, dice el informe.

 

El transporte de grandes cantidades de droga entre un Estado y otro no ha cesado a pesar de los mayores controles de fronteras puesto que estas han seguido abiertas para el tráfico de mercancías, aunque ha cambiado la logística, con algunos distribuidores usando permisos falsos para cruzar de un país a otro pretendiendo ser trabajadores transfronterizos.

También han aparecido algunos “métodos oportunistas” para camuflar las drogas introduciéndolas en cargamentos de productos sanitarios, con la esperanza de que la gran demanda hiciese los controles fronterizos más laxos.

Así, en abril se detectaron 14 kilos de cocaína escondidos en una entrega de mascarillas en una aduana del Reino Unido.

Donde menos se ha notado la pandemia ha sido en la importación a gran escala de droga hacia la UE, que se ha mantenido en niveles previos a la pandemia en las llegadas por vía marítima.

Las entradas en transporte aéreo, sin embargo, han caído “drásticamente” debido al cierre del espacio aéreo en muchos países.

“La información disponible sugiere que el tráfico mayorista de cocaína, que ya estaba en niveles históricamente altos en Europa, no se ha visto afectado por la pandemia”, dice el informe, que destaca que el número de incautaciones se ha mantenido similar a antes del brote en la mayoría de países.

Apunta, no obstante, que en algunos Estados se ha detectado un aumento de los precios y disminución de la pureza de esta droga, lo que indica “escasez localizada de la oferta”.

El tráfico de heroína, por su parte, también ha continuado por las principales rutas -la de los Balcanes, en particular- si bien en algunos lugares la disponibilidad de esta droga ha disminuido y el precio ha aumentado, lo que apunta a una escasez de la oferta o al uso de sustancias alternativas como los opioides sintéticos.

En cuanto al cannabis, la pandemia ha exacerbado la interrupción de las llegadas desde Marruecos que ya se había notado antes del brote debido a la cooperación de las autoridades marroquíes y españolas, apunta el informe.

Esto, sumado a que muchos consumidores han acumulado reservaas por la pandemia, ha llevado a un aumento del precio y disminución de la oferta.

Por su parte, la demanda de drogas sintéticas de uso recreacional, en particular el MDMA, pero también las anfetaminas, ha disminuido “significativamente por el cierre de los clubes y la cancelación de eventos”, aunque su nivel de producción no ha disminuido.

El informe se ha elaborado con información proporcionada por expertos en drogas, Europol y fuentes de información abierta.

Editado por Miriam Burgués