Felipe VI reivindica la memoria de las víctimas: “Es una exigencia moral”

De izquierda a derecha en la foto, tomada el 11 de marzo de 2020 en París: la Reina Letizia, el Rey Felipe VI, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, y la primera dama francesa (2, izq) Brigitte Macron. [EFE-EPA]

París (EuroEFE).- Felipe VI afirmó este miércoles que “ni la barbarie, ni el odio triunfarán” frente a la dignidad, el respeto al otro y la democracia y reivindicó la memoria de las víctimas del terrorismo por ser “una exigencia moral” y un elemento “indispensable” para derrotar a los violentos.

El rey de España presidió junto al presidente francés, Emmanuel Macron, el homenaje por el Día Europeo de las Víctimas del Terrorismo, celebrado en la plaza de Trocadéro de París en medio de la preocupación por la expansión del coronavirus, que hizo que las autoridades no se estrecharan la mano.

Con la Torre Eiffel de fondo y ante las banderas de España y Francia, Felipe VI subrayó que la colaboración de ambos países en materia antiterrorista en el ámbito político, policial y judicial ha sido “un modelo para el resto de Europa”.

LA MEMORIA, FACTOR “INDISPENSABLE”

El rey recordó que este trabajo coordinado fue “esencial” para derrotar a la banda terrorista ETA, cuya última víctima mortal fue el policía francés Jean-Serge Nérin en marzo de 2010, para quien tuvo palabras de recuerdo.

También destacó la cooperación frente al terrorismo yihadista, que golpeó primero a Madrid en 2004, con el atentado del 11 de marzo que provocó 192 muertos, la mayor masacre en suelo europeo, y en los últimos años a Francia, en ciudades como París, Niza y Estrasburgo.

Para el monarca, la memoria de las víctimas es un factor “indispensable” para acabar con el terror por representar “una exigencia moral” y “una referencia ética para el sistema democrático”.

Según don Felipe, la dignidad, la justicia, el respeto al otro y la democracia hacen a las naciones “más fuertes y libres”.

“Ni la barbarie, ni el odio triunfarán”, proclamó el monarca en su discurso pronunciado íntegramente en francés en presencia de la reina Letizia.

Felipe VI expresó el deseo de España de acoger el próximo año la jornada europea de recuerdo a las víctimas e invitó a Macron a visitar el Memorial que se prevé abrir este año en la ciudad de Vitoria.

ACTUAR CON “DETERMINACIÓN”

El presidente francés aseguró que la amenaza del terrorismo no conseguirá hacer renunciar a los ciudadanos a su modo de vida, ni a “la libertad de creer o no creer, de pensar, de dibujar, de blasfemar”.

“Los terroristas esperaban dividirnos y no han hecho más que unirnos. Han sembrado el miedo y han recogido la determinación. Lo único que nos han dado es hambre de vivir”, dijo Macron, quien destacó la necesidad de seguir actuando con “unidad, recuerdo y acción”.

El mandatario francés garantizó que su país “actuará con toda la determinación” contra los responsables de esos actos criminales, porque “la República se lo debe a las familias de quienes cayeron”.

Al igual que el rey, alabó la unidad contra el terrorismo entre Francia y España que contribuyó al fin de ETA.

Además de la esposa de Macron, Brigitte, al acto asistieron los expresidentes François Hollande y Nicolas Sarkozy, cuyos gobiernos tuvieron un papel destacado en la colaboración con España.

REPRESENTANTES DE VÍCTIMAS ESPAÑOLAS

Como escenario del homenaje, Macron eligió la explanada de Trocadéro, a pocos metros de donde se firmó la Declaración Universal de los Derechos Humanos en 1948, con cuya lectura arrancó el acto.

Durante el homenaje, representantes de ciudades francesas atacadas por el terrorismo dejaron un recuerdo ante un olivo como símbolo de la paz.

La interpretación de la Marsellesa y del Himno de la Alegría a cargo de un coro de niños puso el colofón al evento.

La inquietud por el coronavirus no impidió la celebración del acto, si bien el número de invitados se redujo de unos 1.200 a 900, entre ellos, víctimas y familiares, también españolas, y representantes de servicios de emergencia y de la policía.

La visita de los reyes a París comenzó con un almuerzo en el Palacio del Elíseo.
Macron y su esposa les recibieron sin apretones de manos, ni besos, en línea con las medidas de prevención contra la epidemia.

El mandatario francés optó por lanzar un beso al aire a la reina para saludarla y estrechar el brazo del rey como señal de afecto.