La justicia internacional teme una reescritura de la masacre de Srebrenica

Una mujer protesta en La Haya durante la lectura del veredicto contra el exgeneral serbobosnio Ratko Mladic. EFE/EPA/BAS CZERWINSKI/ARCHIVO

La Haya/Srebrenica (Bosnia-Herzegovina) (EuroEFE).- La glorificación de los criminales de guerra y el riesgo de reescribir la historia de la masacre de Srebrenica, que cumple este sábado su 25 aniversario, preocupan entre los investigadores del extinto Tribunal Penal Internacional para la Antigua Yugoslavia (TPIY).

“Vemos que la cooperación regional está yendo hacia atrás. Hay decenas y decenas de sospechosos de crímenes, algunos relacionados con Srebrenica, que han obtenido cobijo en Serbia y en otros lugares”, lamenta el exfiscal jefe del TPIY Serge Brammertz en un encuentro con varios medios internacionales, entre ellos Efe.

Los sospechosos que se esconden en Serbia o en Croacia podrían ser juzgados en Bosnia-Herzegovina, pero no rinden cuentas de sus actos porque “no se producen extradiciones en relación con los crímenes de guerra”, dice el jurista.

Brammertz es ahora el fiscal jefe del Mecanismo para los Tribunales Penales Internacionales (MTPI), la institución que ha tomado el relevo de los últimos casos del TPIY. La corte mantiene su sede en La Haya y juzga, entre otros, el recurso de apelación del exgeneral serbobosnio Ratko Mladic, condenado en primera instancia a cadena perpetua.

Mladic encabezó las tropas serbobosnias en el asedio a Srebrenica, un enclave que en julio de 1995 estaba supuestamente protegido por cascos azules de la ONU.

Lo sucedido allí marcó un antes y un después en el campo de la justicia internacional. El asesinato de 8.000 hombres y niños serbobosnios musulmanes fue definido por el TPIY, en 2001, como un genocidio, el primero y único hasta ahora en territorio europeo desde el final de la Segunda Guerra Mundial.

 

En su 25 aniversario, existen riesgos de que se intente reescribir la historia de Srebrenica, alerta Brammertz. Define como “extremadamente preocupante” la llamada “Comisión internacional independiente para investigar los sufrimientos de todos los pueblos de la región de Srebrenica en el período de 1992 a 1995” puesta en marcha por la República Srpska, una Cámara autónoma que representa a los serbios de Bosnia-Herzegovina.

“Hemos visto este tipo de cosas una y otra vez”, advierte el fiscal, que recuerda que en la región “se han retirado de libros de texto las referencias al Sitio de Sarajevo o al genocidio de Srebrenica para explicar el conflicto desde diferentes perspectivas”.

“Empecé en 2008 y nunca había oído a tantos glorificadores de negacionistas (de crímenes de guerra) como oigo hoy en día”, asegura.

“Antes al menos se distanciaban de las personas procesadas, pero ya no es el caso. Para muchos partidos políticos en la región, desafortunadamente, se considera valioso tener a alguien en sus filas que ha sido juzgado por crímenes de guerra”, añade.

La historiadora de la Universidad de Utrecht Iva Vukusic comparte con Brammertz que las cicatrices de la guerra, sacadas a la luz en las sentencias del TPIY, ya no despiertan el mismo interés que en el pasado.

Menor presión internacional que antes

“Desde el punto de vista político en la región, es un asunto que ya no le importa a nadie”, lamenta Vukusic, para quien esto ocurre por una menor presión internacional en comparación con la que había en el pasado.

“Antes de ingresar en la Unión Europea (UE), a Croacia se le presionaba mucho para cooperar con el tribunal y que celebrase juicios. Una vez dentro, simplemente se ha dejado de monitorear la situación allí”, explica la historiadora.

La situación se complica a la hora de hablar de Bosnia-Herzegovina o Serbia. “Hoy en día las perspectivas de estos países para que entren en la UE parecen complicadas. La UE no tiene apetito de hacerlo en este momento, es un asunto que ha caído de la agenda”, opina Vukusic.

En un mundo cada vez menos multilateral, las posibilidades de que otros conflictos como el de Siria o el de Yemen puedan ser escrutados por tribunales internacionales, como fue el caso de la Antigua Yugoslavia, parecen limitadas. No obstante, el legado del TPIY quedará para los anales de la historia y podría servir como futura referencia.

Para Vukusic, el progreso “nunca es lineal” en el campo de la justicia internacional. “(El presidente de la República Srpska, Radovan) Karadzic y Mladic pensaron que jamás irían a juicio. Yo también pensé que eso no ocurriría nunca, pero la situación política cambió y terminaron ante un juez”, recuerda.

Von der Leyen insta a superar las diferencias

La presidenta de la Comisión Europea (CE), Ursula von der Leyen, ha instado este sábado a “apoyar a aquellos que quieren superar las diferencias y ayudar a quienes necesitan la recuperación”.

“Un cuarto se siglo después, aún está abierta la herida en la conciencia europea”, declaró Von der Leyen en un comunicado de vídeo enviado al acto conmemorativo, televisado en directo, con el que Bosnia-Herzegovina rinde homenaje a las víctimas de la masacre.

“El pasado no puede volver ni cambiar, pero es nuestro deber actuar para que nunca más se repita el genocidio. Este día nos recuerda cuán importante es apoyar a aquellos que quieren superar las diferencias y ayudar a aquellos que necesitan la recuperación”, añadió la jefa de la CE.

Tras pedir reconciliación en Srebrenica y en Bosnia-Herzegovina, e instar a los líderes bosnios dirigir el país “reconociendo los sufrimientos y con el respeto mutuo”, Von der Leyen resaltó la perspectiva de que las naciones balcánicas se integren en la Unión Europea (UE).

“Está abierta la vía que puede llevar a Bosnia-Herzegovina y a los demás países de los Balcanes Occidentales a la UE”, subrayó en su vídeo.

Cada 11 de julio miles de personas de dentro y fuera del país acuden a este acto en el Centro conmemorativo de Potocari, pero este año, debido a la pandemia de COVID-19 y la prohibición de reuniones multitudinarias, muchos participan de forma telemática.

El centro conmemorativo de Potocari alberga los restos de 6.643 personas. Sus cadáveres fueron exhumados en diferentes fosas comunes en el este bosnio.

Este sábado recibirán sepultura otras nueve víctimas identificadas de la matanza.

Pedro Sánchez envía un “mensaje de reconciliación”

Por su parte, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, ha enviado un “mensaje de reconciliación” a la ceremonia de homenaje a las víctimas en el que expresa el apoyo de España a la integración de Bosnia-Herzegovina en la UE.

“La reconciliación es el germen y la clave del proyecto europeo, de sus principios y también de sus valores fundamentales, de una Unión Europea de la que ese país (Bosnia-Herzegovina) espera legítimamente a ser parte y cuya aspiración mi país apoya fervientemente”, declaró Sánchez.

En su participación telemática (por vídeo) en la conmemoración celebrada en el Centro memorial de Potocari, el mandatario español aludió a la matanza de Srebrenica hace un cuarto de siglo como “la tragedia más oscura y abominable en Europa después de la Segunda Guerra Mundial”.

Con este motivo, envió un “mensaje de reconciliación, de solidaridad, de concordia y de esperanza”.

“Esta Europa solidaria de hoy nació de las cenizas del mayor y el más doloroso conflicto, del momento más oscuro de nuestro continente, y con la reconciliación y la solidaridad de enemigos históricos. Este es mi mensaje”, dijo Sánchez.

“Redoblemos nuestros esfuerzos para que la reconciliación en Bosnia-Herzegovina se convierta en una realidad sobre la que aceptar y reforzar el gran proyecto común de su país, la integración en la UE para que las aspiraciones de sus ciudadanos se vean cumplidas, para que podamos hablar de ciudadanos y personas sin fronteras”, añadió.

Editado por Miriam Burgués