Nueve de los países menos corruptos del mundo son de la Unión Europea

Manifestación en Polonia contra la reforma judicial. [EFE/ Radek Pietruszka]

Berlín (EuroEFE).- Catorce de los veinte países menos corruptos del mundo son de Europea Occidental y, entre ellos, nueve de la Unión Europea (UE). Es lo que dice el informe de 2019 de la ONG Transparencia Internacional, que suspende el 67 % de los 180 países analizados.

Pero, recuerda Transparencia, la UE no es inmune a la corrupción. La puntuación media de la zona es de 66, sobre un total de cien puntos. Dinamarca es el país europeo con mejor puntuación (87 puntos), seguido de Finlandia (86), Suecia y Suiza (85).

España no alcanza la media europea, pese a haber mejorado su puntuación: España gana cuatro puntos con respecto al informe anterior, hasta los 62, y asciende a la trigésima posición desde la 41. La mejora sin embargo no le sirve para alcanzar la media europea, situada en los 66 enteros.

En la parte inferior de la región se encuentran Bulgaria (43), Rumanía (44) y Hungría (44).

Con una puntuación de 53, Italia aumentó ha mejorado once puntos desde 2012, los mismos que Grecia, que ahora está con 48 puntos. Ambos países, recuerda Transparencia Internacional, han adoptado medidas y han creado una agenda legislativa anticorrupción.

Los conflictos de intereses, el abuso de los recursos estatales para fines electorales, la divulgación insuficiente respecto a la financiación de los partidos políticos y las campañas, y la falta de independencia de los medios son las lagunas más frecuentes en la lucha contra la corrupción, según recuerda Transparencia.

Los países ex-comunistas

Según Transparencia, la  mayoría de los estados miembros de la UE postcomunistas están luchando para abordar la corrupción de manera efectiva pero hay otros, como Hungía, Polonia y Rumanía, que han adoptado medidas para socavar la independencia judicial, lo que debilita su capacidad para enjuiciar casos de corrupción de alto nivel.

En la República Checa (56), los recientes escándalos que involucran al primer ministro y sus esfuerzos para obtener dinero público a través de subsidios de la UE para su empresa ponen de manifiesto una sorprendente falta de integridad política, de Transparencia internacional.

Los escándalos también apuntan a un nivel insuficiente de transparencia en el financiamiento de campañas políticas.

El caso de Malta

Según Transparencia, en Malta la corrupción está socavando el estado de derecho. Una falta significativa de integridad política contribuye a que los políticos oculten riqueza ilícita. detrás de compañías secretas.

Con una puntuación de 54,  Malta ha caído seis puntos desde 2015 y es un ejemplo significativo de declive. Recuerda Transparencia que el hecho de que solo dos partidos políticos se hayan alternado durante décadas ha facilitado los comportamientos corruptos. Por eso no es de extrañar, recuerda Transparencia, que dos años después del asesinato de la periodista Daphne Caruana, el país esté sumido en la corrupción y, pese a los esfuerzos de la familia de ésta para avanzar en la investigación, el caso parece haberse empantanado en los procedimientos judiciales.

Una manifestación en noviembre de 2019 pide justicia por el asesinato de la periodista Daphne Caruana. EFE/EPA/DOMENIC AQUILINA

Según Transparencia, escándalos relacionados con los papeles de Panamá, el colpaso de un banco maltés y la concesión de un “visado de oro” que facilita la ciudadanía para los grandes inversores extranjeros han facilitado la caída de Malta en el índice de Transparencia Internacional.

Como en años anteriores, Dinamarca y Nueva Zelanda son los países percibidos por sus ciudadanos como los más limpios, con 87 puntos sobre 100 posibles, mientras que en el otro extremo se sitúan Somalia (9), Sudan del Sur (12) y Siria (13), según el Índice de Percepción de la Corrupción (CPI). Además, hay un “pasmoso número” de países que registran una mejora mínima o nula.

Hartazgo global y protestas

La ONG, además de ordenar a los países por su grado de transparencia, destaca en esta ocasión el creciente hartazgo de la población con la corrupción, que está cristalizando en múltiples protestas por todo el mundo.

“La frustración con la corrupción gubernamental y la falta de confianza en las instituciones delata la necesidad de una mayor integridad política. Los gobiernos deben afrontar urgentemente el papel corruptor del ‘gran dinero’ en el financiamiento de los partidos políticos y acabar con su influencia en nuestros sistemas políticos”, asegura la presidenta de TI, la argentina Delia Ferreira.

El informe resalta que “las protestas, de América Latina al Norte de África, de Europa oriental a Asia central, coparon titulares cuando los ciudadanos marcharon en Santiago (de Chile), Praga, Beirut y otras ciudades para dar voz a su frustración en las calles”.

Por eso, prosigue el texto, “es esencial mantener al ‘gran dinero’ fuera de la política para asegurar que los procesos de decisión se hagan en favor de la ciudadanía y para limitar las opciones de la corrupción”. En riesgo está, advierte la organización, la democracia en su conjunto.

TI se permite aquí una nota de optimismo al apuntar que “los movimientos anticorrupción en todo el mundo ganaron fuerza porque millones de personas se juntaron para denunciar la corrupción de sus gobiernos”.

También critica que el G7 no ejerza de líder en este ámbito: con respecto al año pasado Canadá ha perdido cuatro puntos, Reino Unido tres y Estados Unidos dos. Alemania y Japón están estancados e Italia, el peor clasificado de este grupo, gana un entero.

“La falta de progreso real contra la corrupción en la mayoría de países es decepcionante y tienen un profundo impacto negativo sobre los ciudadanos de todo el mundo”, valora Patricia Moreira, directora gerente de TI.