Por primera vez en Europa los narcotraficantes utilizan un submarino para introducir droga

Vista general del puerto del Aldán, en cuyo litoral la Guardia Civil ha interceptado un submarino cargado con unos 3.000 kilos de cocaína de gran pureza. [EFE/Salvador Sas]

Vigo (EuroEFE).- Por primera vez se detecta un submarino para introducir droga en Europa. La Guardia Civil ha interceptado este domingo un “narcosubmarino” que ha viajado más de 7.000 kilómetros cargado con 3.000 kilos de cocaína. Dos personas han sido detenidas.

Fuentes de la investigación han indicado a Efe que se trata de la primera vez que un sumergible es detectado en Europa para introducir droga, y que este método ha sido empleado en ocasiones por organizaciones de narcotraficantes para llegar a Estados Unidos con cargamentos de cocaína.

La droga, probablemente cargada en Colombia, recorrió durante veinte días más de 7.000 kilómetros en línea recta con tres tripulantes a bordo del submarino, dos de los cuales, de nacionalidad ecuatoriana, se encuentran detenidos.

Las fuerzas de seguridad continúan buscando a un tercer narcotraficante, de nacionalidad española, que  consiguió escapar a nado enfundado en un traje de neopreno.

Las pesquisas se centran ahora en determinar qué organización de narcos era la receptora de la droga aunque, según fuentes próximas al operativo, integrado por Policía Nacional, Guardia Civil y Agencia Tributaria, se trata de un grupo “muy fuerte”.

De momento, la Policía Nacional tiene en su punto de mira a tres organizaciones de narcotraficantes gallegos como posibles destinatarias de la droga, todas ellas “potentes”, según fuentes próximas a la investigación, que además de conexiones con Colombia cuentan con capacidad económica para disponer de medios logísticos complejos como un submarino de unos 2,5 millones de euros.

La Guardia Civil ha interceptado un submarino cargado con unos 3.000 kilos de cocaína de gran pureza. EFE/Salvador Sas

Las fuentes consultadas han recordado que los agentes que trabajan en las unidades de lucha contra el crimen organizado y el tráfico de drogas llevan “mucho tiempo” siguiendo la pista al empleo de submarinos por parte de organizaciones de narcotraficantes.

Hay organizaciones de narcotraficantes colombianos, han insistido las mismas fuentes, que tienen capacidad para operar de este modo una o dos veces al año.

Aunque las primeras pesquisas cifran que la embarcación está cargada con 3.000 kilos de cocaína de gran pureza, las fuentes no descartan que la cantidad sea superior ya que hay fardos tanto en el interior del submarino como en el fondo del mar. Los tripulantes trataron de deshacerse de parte de la mercancía cuando fueron sorprendidos por las fuerzas de seguridad.

La reconstrucción de la travesía del submarino que hacen los investigadores sitúa el inicio de la navegación hace más de veinte días desde Colombia.

Fue después cuando las fuerzas de seguridad recibieron información de que una embarcación sospechosa navegaba por el Atlántico hacia las costas gallegas pasando por las de Portugal, si bien fuentes cercanas a la investigación han apuntado a Efe que el destino final estaba más cerca de las costas asturianas.

El objetivo era trasladar la droga a otra embarcación, una operación que los tripulantes no llegaron a hacer y que, con toda probabilidad, fue la razón para que decidieran hundir el submarino y darse a la fuga.

Semisumergibles rudimentarios

Los llamados narcosubmarinos empleados desde hace tiempo en Sudamérica por los cárteles y que ahora han llegado a España son unos semisumergibles rudimentarios, muchas veces artesanales, que navegan a ras de agua y están fabricados de fibra de vidrio, con un alto riesgo de hundimiento para los que los tripulan.

El capitán de navío Alejandro Cuerda, de la sección de submarinos del Estado Mayor de la Armada, resume así a Efe estos “artefactos” fabricados en Sudamérica y que sirven para transportar grandes cantidades de droga sin ser detectados, aunque con muchos riesgos.

La Guardia Civil prepara el reflotamiento del “narcosubmarino”
localizado en la Ría de Aldán con unos 3.000 kilos de cocaína. EFE/ Salvador Sas

Lo primero que deja claro es que estos aparatos no pueden ganarse el calificativo de submarinos, sino más bien sumergibles y, en muchos casos, semisumergibles, como el de 20 metros de eslora hundido frente a la ría de Aldán, en Pontevedra, proveniente de Colombia.

“Son bastante rudimentarios dentro de la complejidad que tiene navegar en inmersión. Muchas veces son artesanales, no tienen un doble casco para aguantar la presión y simplemente lo que hacen es navegar a ras de agua, como si fuera la parte sumergible de un barco”, explica Cuerda.

Pero los riesgos que entraña la “epopeya”, la “hazaña”, que comporta un viaje de 5.000 millas (unos 8.000 kilómetros) para cruzar el Atlántico con estos sumergibles son muy altos.

“Si ya de por sí es arriesgada la vida en los submarinos, imagínese en estos semisumergibles que no tienen un casco resistente de acero y están construidos en fibra de vidrio…”, opina Cuerda, que resume así navegar debajo del agua: “El mar quiere entrar dentro y no le dejas que entre, es una lucha con el medio”.