El eurodiputado Nacho Sánchez Amor, al frente de la misión de la UE en las elecciones en Mozambique

El eurodiputado Nacho Sánchez Amor, al frente de la misión de la UE en las elecciones en Mozambique

Bruselas/Maputo (EuroEFE).- El eurodiputado socialista español Ignacio Sánchez Amor encabezará la Misión de Observación Electoral (MOE) comunitaria para los comicios generales de Mozambique del 15 de octubre, anunció la Alta Representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Federica Mogherini.

Según explicó Mogherini en un comunicado, “las elecciones de 2019 en Mozambique llegan en un momento importante en la historia del país, cuando el progreso hacia un acuerdo de paz integral abre el camino a la reconciliación permanente y la aceleración de las reformas”.

Por su parte, Sánchez Amor señaló que estos comicios tienen lugar “en el contexto de cambios importantes en la estructura administrativa del país, especialmente con la descentralización de aspectos claves de la gobernanza”.

“Mi objetivo es proporcionar un aporte positivo, a través de evaluaciones imparciales y objetivas y recomendaciones constructivas, a un proceso global creíble, transparente e inclusivo”, agregó el eurodiputado español, que se desplazará a Mozambique el 31 de agosto junto con un equipo de analistas que permanecerá allí hasta que se complete el proceso electoral.

A la primera comitiva se unirá un grupo de 76 observadores para el día de los comicios y otros 32 a largo plazo que se desplegarán por el país.

Sánchez Amor, quien será el observador jefe de la MOE, afirmó que después del proceso electoral la UE continuará “trabajando con las autoridades mozambiqueñas para implementar las recomendaciones de misiones de observación anteriores”.

La UE ha enviado misiones de observación a todos los comicios que ha celebrado Mozambique desde 1994.

Fin de las hostilidades militares

El presidente de Mozambique, Filipe Nyusi, y el líder de la opositora Resistencia Nacional Mozambiqueña (Renamo), Ossufo Momade, rubricaron este jueves un pacto de cese definitivo de las hostilidades militares, lo que supone un paso más hacia la paz definitiva que se negocia desde 2015. 

El acuerdo se firmó en una ceremonia en la región de Gorongosa -en la central provincia de Sofala, donde la Renamo tiene su principal base- y precede a un futuro acuerdo de paz definitivo que, según el Ejecutivo mozambiqueño, debería cerrarse en Maputo en unos días. 

“El acto que acabamos de marcar muestra nuestro compromiso con la paz permanente y duradera”, declaró Nyusi en Gorongosa, según recogió el diario O Pais. 

Momade, por su parte, consideró que el acuerdo ratifica la confianza entre el Gobierno y la Renamo, pero también pidió a las fuerzas de seguridad mozambiqueñas que no haya caza de brujas contra los exrebeldes en esta nueva etapa que se abre con el acuerdo. 

El pacto de cese de hostilidades había sido anunciado por Nyusi este miércoles en el Parlamento, donde el presidente también resaltó que se está avanzando en el proceso de registro oficial de los combatientes de la Renamo para implementar los acuerdos de desarme, desmovilización y reintegración en la sociedad. 

“Este momento histórico reafirma nuestra esperanza de un futuro sonriente y precede a la firma del Acuerdo de paz de Reconciliación de Maputo, que debería celebrarse aquí, en la capital, en cuestión de días”, afirmó Nyusi este miércoles en su comparecencia parlamentaria. 

En junio pasado, tras más de tres años de negociaciones, el presidente mozambiqueño había anunciado que la paz definitiva se firmaría antes de este agosto, una marca que finalmente no se ha logrado. 

Ambas partes tienen la vista puesta en las elecciones presidenciales y legislativas que se celebrarán el próximo 15 de octubre, y estos pasos hacia la paz se producen antes de la visita oficial del papa Francisco la primera semana de septiembre. 

El gubernamental Frente de Liberación de Mozambique (Frelimo), antigua guerrilla marxista, y la Renamo, creada por los servicios secretos de Sudáfrica y la antigua Rodesia (Zimbabue), fueron los dos contendientes de una cruenta guerra civil (1977-1992) que causó alrededor de un millón de muertos. 

Las tensiones entre ambos bandos, sin embargo, resurgieron en la primera mitad de esta década, con la Renamo denunciando su supuesta exclusión del sistema democrático mozambiqueño. 

Tras alcanzar una nueva tregua en septiembre de 2014, la Renamo aceptó concurrir a las elecciones de octubre de ese año, pero volvió a las armas al no reconocer la victoria del Frelimo (en el poder desde la independencia de Portugal en 1975). 

Las actuales negociaciones de paz entre ambas partes dieron comienzo en 2015, pero solo a finales de 2016 se acordó un alto el fuego sin límite seguido de un Memorándum de Entendimiento, firmado en agosto de 2018, que establecía el guión a seguir para el desarme de la Renamo. 

El militar argentino Javier Pérez Aquino ha estado a cargo de la dirección del Grupo de Trabajo Conjunto para la Desmilitarización, Desmovilización y Reinserción de la Renamo. 

Por Aida Sánchez (edición: Catalina Guerrero)

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