Reducir los azúcares añadidos a las bebidas en la UE: reto para 2020

La industria europea de las bebidas refrescantes sin alcohol lleva años inmersa en un proceso paulatino de reducción de azúcares en sus productos, a la par que busca introducir en el mercado bebidas “cero calorías”. El objetivo es adecuarse a las normas de la Unión Europea (UE) y a la legislación internacional, cada vez más firme en el combate contra la obesidad (incluida la creciente obesidad infantil en Europa), según se explica en esta infografía de EURACTIV, socio de EFE.

Hasta la fecha, los fabricantes europeos de bebidas refrescantes sin alcohol, amalgamados en la asociación paneuropea UNESDA, han conseguido una reducción de calorías por término medio del 12% entre 2000 y 2015, según refleja la infografía.

Ahora, la organización europea, en la cual está integrada la española ANFABRA, ha prometido acelerar ese proceso de reducción calórica en sus bebidas hasta lograr una reducción de un 10% extra para 2020.

La Unión Europea, siguiendo recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), se esfuerza en promover la dieta sana (básicamente la “mediterránea”), el ejercicio físico regular y la reducción de la ingesta calórica (incluidas las bebidas refrescantes azucaradas), en una “guerra” contra los azúcares “libres”, considerados los más nocivos para la salud.

¿Impuestos al azúcar, las grasas o la sal?: los “lobbies” ejercen su presión ante la UE

Algunos países han adoptado impuestos específicos al azúcar, la sal o las grasas, entre otros productos, lo cual ha tenido un efecto disuasorio en los consumidores.

No obstante, la aplicación de impuestos más elevados también podrían tener como consecuencia que los consumidores busquen productos más baratos y de peor calidad, aseguran los expertos.

La Comisión Europea explica que los impuestos a los alimentos incrementan la carga burocrática, especialmente si el impuesto se aplica sobre los ingredientes, o si las reglas que definen los productos objeto del impuesto son complicadas.

Los impuestos a las bebidas gaseosas (azucaradas) y a los alimentos grasos también podrían tener un impacto negativo en el empleo y las inversiones, asegura un informe de 2014.

Una quinta parte de la población europea es obesa

En Europa, cerca de la mitad de hombres y mujeres tenía sobrepeso en 2008 y el 23% de mujeres y 20% de hombres era obeso, según datos de la OMS.

La obesidad tiene a menudo como causa la falta de ejercicio físico y una alimentación poco adecuada. Se trata de uno de los principales factores de riesgo para desarrollar enfermedades no contagiosas como el cáncer, la diabetes y patologías cardiovasculares y pulmonares.

Para saber más:

INFOGRAFÍA (en inglés – versión PDF)

 MEPs move to reduce permitted sugar content in baby foods (Parlamento Europeo)

 La OMS recomienda aplicar medidas en todo el mundo para reducir el consumo de bebidas azucaradas

Por EuroEFE