El algoritmo perfecto: virus+desconfianza=miedo viralizado

Un autobús turístico vacío circula por la plaza de Neptuno, este jueves en Madrid. El Ministerio de Sanidad ha confirmado este miércoles 2.002 casos de coronavirus en España (363 más que ayer) y 47 fallecidos (once más), y casi la mitad de ellos -tanto los contagios como las muertes- se han dado en la Comunidad de Madrid. EFE/ Chema Moya

Madrid (EuroEFE).- Virus+desconfianza=miedo viralizado; así es como ha descrito el profesor de Psicología José Ramón Ubieto la situación de pánico generalizado que se está extendiendo a causa del coronavirus, aunque es taxativo: “el pánico se genera y desaparece con la misma rapidez”.

José Ramón Ubieto es profesor de Psicología y Ciencias de la Educación en la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) y especialista en el análisis del comportamiento, y en una entrevista con EFE analiza cómo y por qué se están desencadenando las emociones colectivas y si están justificadas o no determinadas reacciones.

El miedo es libre, y en estas circunstancias aún más

Las autoridades sanitarias desaconsejan el uso de mascarillas, pero es uno de los productos que antes se han agotado en las farmacias; las autoridades desaconsejan hacer acopio de productos y garantizan el suministro y la distribución, pero los ciudadanos se han lanzado a hacer compras masivas, sobre todo en las zonas más azotadas por el virus.

Otra imagen de clientes en un supermercado de Madrid el 10 de marzo de 2020 haciendo acopio de comida y otras mercancías. EFE

El sentimiento de miedo, según José Ramón Ubieto, se ha instalado como un temor colectivo y está poniendo de manifiesto una crisis generalizada de confianza, porque en su opinión los ciudadanos desconfían de los organismos e instituciones más autorizadas, como la Organización Mundial de la Salud, de los políticos y de los medios de comunicación.

A su juicio, todas las crisis son muy difíciles de gestionar, y las crisis epidémicas aún más; “es necesario alertar, pero hay que evitar sembrar el pánico”, y ha incidido en la dificultad que entraña encontrar el límite entre una cosa y la otra.

Cómo gestionar la incertidumbre

“El origen está en el tratamiento que cada sociedad hace de la incertidumbre”, ha manifestado a EFE el profesor de Psicología, y ha observado que hace años esa incertidumbre se resolvía “a través de la providencia” pero ahora la sociedad ha depositado toda su confianza y sus incertidumbres en la ciencia y en la tecnología.

Según Ubieto, son muchos los elementos que están confluyendo y desencadenando el sentimiento de miedo colectivo, y cita la falta de respuesta, “de momento”, por parte de la ciencia, el exceso de información (según el profesor se vuelcan demasiados datos que no están convenientemente procesados y analizados) y el “efecto imagen” (calles desiertas, mascarillas, supermercados vacíos).

Una persona camina por el centro de Genova frente a tiendas cerradas por la orden que en este sentido se ha dado por emergencia nacional por coronavirus. Todos los establecimientos en toda Italia (excepto farmacias y supermercados) están obligados a cerrar
como parte de las nuevas medidas drásticas anunciadas por el Primer Ministro Conte para combatir la propagación de la nueva enfermedad de coronavirus COVID-19. El cierre nacional debe finalizar el 3 de abril. EFE / EPA / LUCA ZENNARO

 

Y sobre todos ellos, este especialista en comportamientos cita el de la incertidumbre; “los primeros días parecía una simple variante de la gripe, pero parece que es algo más”; “los niños, que parecía que no se contagiaban, sí se contagian”.

Datos sí, pero no “a cielo abierto”

El conteo constante de casos “no añade ningún plus a la información y contribuye al pánico”, según el profesor de Psicología, quien ha incidido en la importancia de la transparencia, y en la necesidad de la información veraz y rigurosa, pero considera “un error” proporcionar toda la información y todos los datos “a cielo abierto.

A su juicio, la idea de que “la transparencia es un valor supremo” es un concepto “equivocado”, y ha precisado que todos los datos necesitan ser contrastados, procesados y analizados por los expertos antes de ser volcados para evitar errores y interpretaciones erróneas que también contribuyen al pánico.

Todos estos elementos (la incertidumbre ante el comportamiento del virus, la desconfianza, el exceso de información y las imágenes) justifican el miedo colectivo que se ha instalado en la sociedad, pero ha incidido en que el pánico “se genera y desaparece con la misma rapidez”.

Cuando la tasa de contagio se reduzca, la sociedad “percibirá que la situación empieza a estar controlada” y la sensación de miedo desaparecerá, y mientras eso llega el profesor insiste en la relevancia de extremar el cuidado del lenguaje y de las palabras para no contribuir a extender el pánico.

José Ramón Ubieto ha explicado que se pueden hacer muchas cosas para “aminorar” y gestionar el miedo colectivo, pero controlarlo “es muy complicado; casi imposible”, y ha advertido además sobre la prevalencia de las redes sociales y la cantidad de falsedades, bulos o conspiraciones que circulan por ellas y se hacen también virales.