Embajador de Francia: No hay que hacer concesiones a la ultraderecha

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Madrid (EuroEFE).- El embajador de Francia en España, Jean-Michel Casa, cree que “no hay que hacer concesiones a la ultraderecha o a las fuerzas populistas” en Europa, porque es “un cuento de hadas” pensar que se puedan reconvertir. 

En una entrevista con Efe, el diplomático también argumenta que el presidente francés, Emmanuel Macron, nunca ha tratado de inmiscuirse en la política española cuando desde su entorno se advirtió a Ciudadanos de que resultaría inimaginable a nivel europeo que pactara de una forma u otra con la extrema derecha. 

Francia ha demostrado que “ha funcionado muy bien el cordón sanitario” contra la extrema derecha, según Casa

“Macron no se imagina tener un papel en la política española”, comenta con ironía el embajador, que tomó posesión de su cargo en Madrid el pasado 27 de abril. 

“Lo único que ha dicho, él mismo o consejeros de la república francesa o miembros del partido ‘La Republique en Marche’, de manera muy clara, es que en Francia teníamos una política de cordón sanitario muy fuerte contra la ultraderecha”. 

“Y para nosotros -añade-, para el presidente francés, es muy difícil imaginar que un partido centrista liberal en Europa pacte a nivel nacional con algunas fuerzas de ultraderecha”. 

“Nada más, eso no es una injerencia”, insiste el embajador y argumenta que estos debates son legítimos en Europa, porque “hay una política interior europea”. 

“Eso no es introducirse en la política interior española, (sino) solo constatar que, cuando uno está en el grupo centrista-liberal y comparte la misma visión a nivel europeo, es muy extraño que haga pactos, o pactos indirectos o sistemas de gobierno de hecho, con la ultraderecha”. 

Casa, cuya carrera ha estado muy vinculada al proyecto europeo, tanto en París como en Bruselas, asegura que “no hay que hacer concesiones a la ultraderecha o a las fuerzas populistas, nacionalistas, esperando que, si se incorporan al sistema, van a moderarse, a contribuir a una agenda europea progresista”. 

“No, eso son cuentos de hadas. Estas fuerzas son claramente antieuropeístas, antivalores europeos, y no se van a convertir”, advierte Casa, quien fue jefe de gabinete del ministro socialista francés de Asuntos Europeos y luego comisario europeo, Pierre Moscovici, entre 1997 y 2002. 

En su opinión, la política interior francesa demuestra que “ha funcionado muy bien el cordón sanitario” contra el Frente Nacional, a pesar de su peso. 

Es verdad que el FN, rebautizado Unión Nacional -“poco importa, es el mismo fondo, el mismo partido, con la hija o con el viejo padre, esta vieja ultraderecha francesa”- se ha convertido en la segunda fuerza política en Francia, “pero nunca llegará al poder”, afirma tajante Casa. 

“No se puede dar puestos de relevancia, responsabilidad o visibilidad en el sistema europeo a partidos que encarnan totalmente una línea antieuropeísta”, destaca el diplomático francés

El embajador piensa asimismo que “hay que relativizar el empuje de las fuerzas antieuropeas, populistas, xenófobas, con una agenda ultraconservadora o ultraderechista”. 

“El crecimiento de estas fuerzas fue limitado durante las últimas elecciones”, recuerda. 

Además, “se practica muy claramente en el Parlamento Europeo esta política del cordón sanitario, sin dar ningún puesto de responsabilidad o relevancia a los partidos de la ultraderecha, lo que es una decisión unánime de los otros grupos”. 

“No es una política de exclusión o de castigo, sino la traducción de que no se puede dar puestos de relevancia, responsabilidad o visibilidad en el sistema europeo a partidos que encarnan totalmente una línea antieuropeísta, que defienden el fin de la UE o del sistema europeo como ha existido”. 

Esos partidos poseen una agenda contraria a los valores de la Unión y un “discurso anti Ilustración, lo contrario de lo que han sido las bases de la construcción de la Unión Europea”, concluye el diplomático.

Por José Manuel Sanz