De Irán a la Amazonía, pasando por el “brexit”: las claves del G7

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Madrid/Biarritz (EuroEFE).- Los líderes de Francia, Alemania, Reino Unido, Italia, Estados Unidos, Canadá y Japón, junto a la Unión Europea, cerraron el pasado lunes (26/8/2019) en Biarritz la cumbre del G7, en un contexto marcado por los incendios de la Amazonía o la guerra comercial, que sirvió para acercar posturas en temas polémicos como Irán y cerrar acuerdos en materia comercial o fiscal.

Estas son algunas de las claves de este encuentro:

Irán y EE.UU., camino hacia un encuentro histórico

La cumbre del G7 en Biarritz ha traído como resultado más visible el acercamiento auspiciado por Francia entre el presidente estadounidense, Donald Trump, y el iraní, Hasan Rohaní, que abre la puerta a una reunión que por el momento no ha sido descartada por ninguna de las partes. Así, Estados Unidos e Irán, que rompieron relaciones en 1979 tras el triunfo de la Revolución Islámica, estarían a semanas de mantener un encuentro histórico si se cumplen los designios del presidente francés, Emmanuel Macron.

El G7 convino en que cualquier negociación debe ir encaminada a evitar que Irán se haga con el arma nuclear y a garantizar la estabilidad en la región. Pero las condiciones de Trump van más allá: cualquier nuevo acuerdo nuclear debería abarcar un marco temporal mucho más amplio y evitar que, además de la bomba atómica, Irán tampoco pueda desarrollar misiles balísticos.

En respuesta, Rohaní ha asegurado este martes que, para que la situación cambie y se produzcan “desarrollos positivos”, el país norteamericano debe “eliminar todas las sanciones” impuestas a Irán.

No obstante, Macron  confía en que “se dan las condiciones” para que ambos mandatarios se reúnan porque, a su juicio, se ha producido un cambio relevante en la postura de Teherán, y Trump coincide en que “si las circunstancias son correctas, estaría ciertamente de acuerdo (en reunirme con Rohaní)”, según afirmó el líder estadounidense en una rueda de prensa conjunta.

Además, el trasiego diplomático del fin de semana en Biarritz, con la visita sorpresa el domingo del negociador iraní, Mohamad Yavad Zarif, para reunirse con Macron al margen de la cumbre, sentó las bases de un acercamiento que contó siempre con el conocimiento de Trump.

El presidente francés prefiere hablar de “iniciativa concertada” y no de “mediación”. Pero lo cierto es que EE.UU. e Irán parecen más cerca que antes, después de que Washington abandonase el año pasado el acuerdo nuclear alcanzado en 2015 y de que Teherán retomase las actividades de enriquecimiento de uranio por encima del límite permitido.

20 millones para la Amazonía y una injerencia en la soberanía brasileña, según Bolsonaro

La Cumbre se cerró con el compromiso de movilizar 20 millones de dólares (17,9 millones de euros) para contribuir de inmediato a la extinción del fuego en la Amazonía, que se complementará con un plan a largo plazo que se presentará en septiembre en la Asamblea General de la ONU para la reforestación de las zonas afectadas y la preservación de la biodiversidad.

La crisis en el pulmón verde del planeta se coló en el último momento en la agenda del G7, para lo cual se acordó un paquete financiero pensado con el fin de poder costear principalmente el envío de aviones cisterna a la región, donde hasta el momento, según Macron, 1,2 millones de kilómetros cuadrados han resultado calcinados, dos veces la superficie de Francia.

“La Amazonía es una selva que se reparte entre nueve Estados. Hemos elaborado el plan de forma que sea respetuoso con la soberanía nacional e inclusivo con el conjunto de actores”, destacó el mandatario del país anfitrión en una conferencia de prensa.

Por su parte, el presidente chileno Sebastián Piñera, cuyo país organizará en diciembre la cumbre climática de la ONU (COP25) y a quien invitó Macron a formar parte de los debates, valoró positivamente “los logros obtenidos en este G7” que calificó de “muy significativos, urgentes e importantes”.

“Somos nueve países amazónicos con soberanía en esa región, y eso es una enorme responsabilidad, pero al mismo tiempo somos plenamente conscientes de que el suelo amazónico es clave para todo el planeta, así que en lugar de pelearnos debemos colaborar”, concluyó.

Sin embargo, para el presidente brasileño, Jair Bolsonaro, esa iniciativa es una injerencia en su soberanía. Bolsonaro ha acusado en repetidas ocasiones a Macron de “instrumentalizar un asunto interno de Brasil y de los otros países amazónicos para obtener beneficios políticos personales” y el asunto ha trascendido al terreno comercial tras la respuesta de Macron, quien acusó a Bolsonaro de mentir sobre sus compromisos medioambientales y aseguró que en estas condiciones Francia no ratificará el acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y Mercosur.

EE.UU. y Francia acercan posturas sobre la “tasa GAFA”

En materia digital, Francia y EE.UU. lograron un compromiso sobre la llamada en este país “tasa GAFA” -tasa digital-, que grava en Francia a las grandes empresas tecnológicas de este sector. En virtud de este acuerdo, París devolverá a aquellas compañías a las que ya se aplica ese impuesto la diferencia entre lo cobrado y lo que fije el nuevo sistema fiscal internacional en el que trabaja la OCDE.

La aprobación de la llamada “tasa GAFA” (por Google, Apple, Facebook y Amazon) por parte de Francia hizo que Trump amenazara con imponer aranceles a las importaciones de vino francés, lo que a su vez fue seguido con advertencias de represalias comerciales por parte de la Unión Europea. 

El Gobierno francés ha dicho desde que se puso en marcha que renunciará a ese impuesto nacional en cuanto se ponga en marcha el mecanismo internacional. Ese nuevo dispositivo fiscal internacional busca que las grandes tecnológicas, en general estadounidenses, paguen más impuestos en los países donde generan su negocio y no solo allí donde domicilian sus sedes, especialmente en paraísos fiscales.

Merkel recordó, por su parte, que los países de la OCDE tienen “la intención de encontrar una solución conjunta para 2020”, y recalcó que si eso se consigue habría “enormes beneficios para todos”. En concreto, se espera que en 2020 se pueda cerrar un acuerdo en el marco de ese organismo sobre una fiscalidad internacional para todas las compañías, no sólo las del sector digital. 

El debate sobre la vuelta al G8, en conflicto con el “formato Normandía”

Rusia fue expulsada del entonces G8 en 2014, tras la anexión ilegal de Crimea. Sin embargo, Trump ha insistido a lo largo de la Cumbre en su intención de que Rusia vuelva al grupo, lo que ha generado divisiones en el grupo.

“Creo que es mejor tener a Rusia dentro de la tienda de campaña que fuera”, afirmó Trump en una rueda de prensa. Macron, por su parte, destacó que tuvo lugar una larga discusión sobre el conflicto entre Rusia y Ucrania, el principal escollo para la reintegración de Moscú en este grupo. 

Trump manifestó sus dudas acerca de la conveniencia de invitar a Rusia a la cita de 2020, en la que EE.UU. será el país anfitrión: “sería duro” para el presidente ruso, Vladímir Putin, ser invitado después de haber sido expulsado por la invasión y anexión ilegal de la península ucraniana de Crimea en 2014, en lugar de volver a ser miembro de pleno derecho, según el líder del país norteamericano. 

Varios miembros del G7 mostraron su disconformidad -una respuesta que Trump acogió con deportividad-, entre ellos Francia, que dejó claro que su regreso requiere un consenso todavía inexistente, aunque recalcó la importancia de seguir incluyendo a Moscú en el diálogo multilateral. 

Macron se reunió una semana antes del G7 con Putin, en un encuentro en el que no hubo avances sobre el retorno de Rusia, y si bien es potestad del Estado que ejerce la presidencia temporal invitar a otros países a la cumbre, recalcó claramente que el retorno a un G8 precisa unanimidad.

Por su parte, los miembros del llamado formato Normandía, integrado por Rusia, Ucrania, Francia y Alemania, se reunirán en septiembre para avanzar en una desescalada del conflicto ucraniano y obtener “resultados concretos”.

Johnson, pesimista ante un “brexit” con acuerdo

El primer ministro británico, Boris Johnson, confesó este lunes que el encuentro multilateral de Biarritz no ha mejorado “apenas” su optimismo sobre la eventualidad de encontrar un acuerdo de salida de su país de la Unión Europea (UE). “Apenas soy más optimista”, reconoció el “premier” británico.

Johnson, que durante la Cumbre mantuvo encuentros con diferentes líderes europeos y con el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, señaló que la salida negociada “va a ser difícil”. “Hay un desacuerdo profundo”, indicó el primer ministro, que centró el principal punto de discordia en la situación de la frontera entre las dos Irlandas. Ambos se responsabilizaron mutuamente en caso de que el 31 de octubre Reino Unido salga de la UE sin acuerdo,

Para Johnson, la solución del desacuerdo “depende exclusivamente de la voluntad” de los otros miembros de la UE de “abandonar” el acuerdo alcanzado entre Bruselas y el anterior Ejecutivo británico de Theresa May, en particular en lo que se refiere a la las relaciones entre Irlanda e Irlanda del Norte.

El primer ministro británico sí consiguió la promesa de Trump de un acuerdo bilateral de comercio “bastante rápido” y de amplio alcance una vez que el país abandone el bloque comunitario. Para Trump, Johnson “es el hombre adecuado para culminar el ‘brexit'”, según declaró de forma enfática el líder estadounidense, quien añadió que será “un fantástico primer ministro”.

Boris Johnson subrayó por su parte que “vamos a tener un acuerdo fantástico una vez que solucionemos algunos obstáculos”. El objetivo de ambas partes es que el futuro acuerdo potencie el comercio bilateral, pero cualquier mejora en la balanza comercial en favor de cualquier lado será a expensas del otro.

Para Trump, que siempre ha mostrado su apoyo al “brexit”, una vez que los británicos salgan del bloque europeo “no tendrán el obstáculo, el ancla alrededor del tobillo”, que según él supone la pertenencia a la UE. 

Iniciativas globales sobre salud y mujer

En el seno de la cumbre del G7, la UE anunció que aportará un total de 636 millones de euros en ayudas a iniciativas internacionales destinadas a promover la lucha contra el sida, la malaria y la tuberculosis, así como a favor de la igualdad y el empoderamiento de las mujeres.

Por una parte, tal como anunció Donald Tusk, la UE contribuirá con unos 550 millones de euros al Fondo Global contra el sida, la malaria y la tuberculosis, una iniciativa internacional puesta en marcha en 2002 con el objetivo de erradicar estas tres epidemias para 2030. La meta es movilizar 12.600 millones entre 2020 y 2022, para lo que se celebrará una conferencia de donantes en Lyon (este de Francia) en octubre.

Por otra parte, la UE se unirá a la iniciativa del Banco de Desarrollo Africano “Acción Financiera Afirmativa para las Mujeres en África”, con una aportación de unos 85 millones de euros que “ayudará a desarrollar 100.000 negocios dirigidos por mujeres”, según indicó Tusk. 

Por último, los países europeos harán una contribución inicial de un millón de euros al fondo creado por los premios Nobel de la Paz de 2018, Nadia Murad y Denis Mukwege, para indemnizar a las víctimas de violencia sexual durante conflictos armados.

Trump sale victorioso de la guerra comercial

Trump terminó la cumbre del G7 con una victoria en su particular guerra comercial con China, después de que el Gobierno de Pekín le pidiera volver a la mesa de negociaciones en busca de un acuerdo.

 El agravamiento de la tensión comercial había hundido las bolsas y preocupado a los socios de Trump en el G7. Justo antes de que la cumbre diera comienzo, Trump anunció nuevos aranceles, mientras que China se opuso “firmemente a un recrudecimiento de la guerra comercial” y prefiere “negociaciones tranquilas”, según el viceprimer ministro del país asiático, Liu He. 

Tras el encuentro multilateral de Biarritz, Trump anunció que las nuevas conversaciones con el presidente chino, Xi Jinping, podrían comenzar “muy pronto”, incluso si no hay ninguna garantía de que ambos gobiernos vayan a alcanzar un acuerdo, y no descartó retrasar o cancelar los aranceles.

Por su parte, Macron le avisó de que se mantendrán “vigilantes” para que proteja los intereses “de todo el mundo”.

Biarritz, blindada ante la “contracumbre”

El Gobierno francés obligó a los organizadores de la cumbre a llevar sus protestas lejos de Biarritz, que se convirtió en una ciudad blindada.

Pese a la celebración de una concurrida marcha entre las ciudades fronterizas de Hendaya (Francia) e Irún (España) no se produjeron los temidos disturbios y los “chalecos amarillos” apenas hicieron acto de presencia en unos actos reivindicativos dominados por la izquierda independentista vasca.

Por su parte, los responsables de la “contracumbre” denunciaron la “tensión” generada por el dispositivo policial y se quejaron de que se ha pisoteado su derecho a manifestarse: “Este Estado policial tiene como objetivo borrar nuestros mensajes políticos”, subrayó la portavoz de la ONG Attac, Aurélie Trouvé, en un acto en Biarritz, quien dijo que ha habido “más de un centenar de detenciones” y “decenas de heridos”. 

 

Información elaborada con información de los enviados especiales de Efe a Biarritz (Edición: María Moya y Luis Alonso)

Para saber más:

Comunicado oficial de los miembros del G7

Dosier: El “brexit” se cuela en la agenda de la cumbre del G7