El Gobierno alemán decide liberarse del corsé fiscal para combatir al coronavirus

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Berlín (EuroEFE).- El Consejo de Ministros alemán aprobó este lunes suspender sus restricciones legales de endeudamiento y lanzar el mayor suplemento presupuestario desde la II Guerra Mundial para combatir sin manos a la espalda la crisis del COVID-19.

En una reunión extraordinaria -y con la participación remota de la canciller Angela Merkel, que se encuentra en cuarentena- el Consejo de Ministros aprobó un presupuesto suplementario para este año de 156.000 millones de euros, dinero que Alemania obtendrá emitiendo deuda.

El Ministerio de Finanzas prevé un gasto de 122.500 millones en medidas de apoyo al sistema sanitario y a la estructura económica del país, así como una caída de la recaudación de 33.500 millones de euros.

En el ámbito económico, el grueso del gasto irá destinado al fondo de rescate para autónomos sin empleados y empresas de hasta diez trabajadores, que finalmente tendrá una dotación de hasta 50.000 millones de euros.

En el sanitario, la principal partida son 55.000 millones para poder “luchar contra la pandemia” de forma “flexible e inmediata”, pero se han previsto otros 3.500 millones para material de protección y el apoyo al desarrollo de una vacuna contra este nuevo coronavirus.

El suplemento presupuestario precisa de la suspensión temporal de la provisión constitucional denominada “freno de la deuda”, que prohíbe al Gobierno federal endeudarse más del equivalente al 0,35 % del producto interior bruto (PIB).

El Consejo de Ministros aprobó la decisión de suspenderlo, alegando la situación de excepción que supone esta pandemia, pero debe ser el Bundestag (cámara baja) el que este miércoles ratifique la medida, algo que en principio es tan sólo un trámite.

De esta forma, el Estado alemán prevé endeudarse este año tras cinco ejercicios consecutivos de superávit fiscal, dejando de lado la máxima de la estabilidad presupuestaria, enseña de la era Merkel tanto para Alemania como para la Unión Europea.

“Tenemos que hacer esto para que se sepa que vamos a hacer todo lo posible” por defender la salud de los ciudadanos, las empresas y los empleos, aseguró en rueda de prensa el ministro de Finanzas, el socialdemócrata Olaf Scholz.

Merkel sigue en cuarentena

Mientras, Merkel sigue con su agenda en formato teletrabajo, por haber estado en contacto con una persona que dio positivo de COVID-19, y a la espera de los resultados del test para definir su participación en las cumbres por videoconferencia de la UE y el G20.

“Tenemos que esperar a los resultados del test. A partir de ahí se verá”, indicó hoy el portavoz del Gobierno, Steffen Seibert, quien informó el domingo de la cuarentena domiciliaria de la líder alemana, tras revelarse el test positivo del médico que le administró una vacuna el viernes.

El portavoz declinó aventurar cuándo se conocerán esos resultados, aunque sí afirmó que se informará de ello de inmediato.

Tampoco precisó si el esposo de la canciller, Joachim Sauer, está en el mismo domicilio, ya que, dijo no le corresponde dar este tipo de información sobre “asuntos familiares”.

Riesgo de “pronunciada recesión”

Por su parte, el Bundesbank (central) prevé “una pronunciada recesión” en Alemania por la paralización económica que ha causado la pandemia de coronavirus.

El Bundesbank dijo en su boletín de marzo, publicado este lunes, que las medidas para parar la propagación del virus y no sobrecargar el sistema sanitario “tienen grandes efectos económicos”.

“Alemania se enfrenta a retos hasta ahora desconocidos por la pandemia de coronavirus, sobre todo para el sistema sanitario”, según el Bundesbank.

“La caída en una notable recesión es inevitable” y la recuperación económica se producirá cuando se haya reducido de forma efectiva el ritmo de contagio de la pandemia, añade.

Por ello la evolución coyuntural y del mercado laboral está cargada de mucha incertidumbre.

“Los efectos de la pandemia perjudicarán, previsiblemente, la productividad económica, como mínimo, en la primera mitad del año”, consideran los economistas del Bundesbank.

Los sectores más afectados son los orientados al consumo y servicios, que son los que han impulsado la economía desde que comenzó a debilitarse el sector manufacturero en Alemania.

Ralentización de contagios

Mientras, el Instituto Robert Koch (RKI) de virología, el centro competente en epidemiología en Alemania, afirmó este lunes, aunque con ciertas reservas, que observa una ralentización en el crecimiento exponencial de casos de coronavirus en el país.

En una rueda de prensa del RKI, su presidente, Lothar Wieler, señaló que es muy pronto aún para confirmar que las medidas restrictivas adoptadas por el Gobierno alemán hace una semana están surtiendo efecto, pero aseguró que la tendencia que se observa es la de “un ligero aplanamiento en la curva de crecimiento exponencial”.

Comunicó su optimismo acerca de que estas medidas están contribuyendo a aplanar la curva de contagios, pero precisó no poder asegurar todavía al cien por cien esta tendencia.

Según datos del RKI actualizados hasta la pasada medianoche, la cifra de contagios asciende en el país a 22.672, lo que supone 4.062 más respecto al día anterior, y el número de muertos es de 86.

La incidencia a nivel federal se sitúa en 27 contagios por cada 100.000 habitantes, con claras diferencias regionales, algo habitual en toda epidemia, precisa el instituto.

Subrayó, no obstante, que probablemente se producirá una corrección de cifras, ya que no todas las autoridades sanitarias regionales comunicaron durante el fin de semana los nuevos casos confirmados.

En tanto, la Universidad John Hopkins de Estados Unidos, con una actualización más dinámica basadas en datos de diversas fuentes, elevó hoy la cifra de infecciones en Alemania a 24.873 y la de muertos a 94.

Wieler insistió en que se consideran casos de muerte por coronavirus todas aquellas en la que los pacientes dieron positivo en el test.

Desde el RKI se considera buena noticia que 2.809 de los contagiados por coronavirus en Alemania ya se han curado, aunque se precisa que es una estimación “conservadora” y que probablemente la cifra sea aún mayor, ya que se trata sólo de los casos de alta reportados.

También se insiste en la importancia de realizar test de forma estratégica, en primer lugar entre aquellas personas que presentan síntomas, en aquellos que han estado en contacto con casos confirmados y entre el personal sanitario.

Editado por Miriam Burgués