Alemania, España y Portugal toman medidas ante rebrotes locales de coronavirus

Una sanitaria traslada a un paciente en la zona limpia de Covid del Hospital Gregorio Marañón de Madrid (España). EFE/Mariscal

Redacción Internacional (EuroEFE).- Alemania, España y Portugal están adoptando de nuevo restricciones en algunas regiones ante la aparición de rebrotes locales de coronavirus.

Mientras, Roma ha empezado a recibir a los primeros turistas extranjeros y en el Reino Unido continúa la desescalada paulatina con el anuncio de que “pubs”, restaurantes, hoteles y peluquerías reabrirán en julio.

Cierre de la vida pública en dos distritos alemanes

El contagio de 1.553 personas con coronavirus en torno a un matadero del oeste de Alemania obligó este martes a las autoridades regionales a decretar el cierre parcial de la vida pública en los distritos de Gütersloh y Warendorf, mientras los epidemiólogos llamaron a reforzar la prudencia ante este y otros rebrotes locales.

El jefe del Gobierno del estado federado de Renania del Norte-Westfalia, Armin Laschet, anunció esta medida, de la que dijo que “desde el punto de vista de las cifras” en principio sería innecesaria, ya que más allá del rebrote en la empresa cárnica Tönnies, el número de contagiados en el distrito afectado es de 24 personas.

“Eso nos permitiría decir que el foco está localizado, pero vamos a dar un paso más y ordenar el cierre de la vida pública para el distrito de Gütersloh” hasta el próximo día 30, con el objetivo de “calmar” y “obtener claridad” sobre la situación general, indicó en una rueda de prensa. La medida se extendió luego a Warendorf, donde residían algunos trabajadores de la empresa cárnica.

La idea es poder determinar en esta semana con la realización de test masivos hasta qué punto se puede haber extendido el coronavirus entre la población, precisó.

La forma de actuar ha sido la misma que en marzo, cuando los distintos estados federados fueron decretando de forma escalonada el cierre parcial de la vida pública para contener la pandemia.

El primer paso tras detectar el rebrote en el matadero fue el cierre de colegios y guarderías, que ha afectado a 50.000 menores, señaló.

En cuanto a la empresa cárnica, se procedió a su cierre y al aislamiento inmediato de sus 7.000 empleados, aún sin haberles realizado el test pertinente.

Portugal da un paso atrás

De dar ejemplo internacional a tener que implantar desde hoy nuevas restricciones en su capital. Es la transición de Portugal, que lucha por controlar sus brotes entre una enorme presión para no afectar su imagen de país seguro tanto para el turismo como en calidad de anfitrión de la Champions.

La situación de la periferia capitalina, donde desde hace un mes se concentran al menos dos tercios de los nuevos contagios diarios, ha llegado a un punto de inflexión días después de que se conozca que Portugal tiene el segundo peor ratio de nuevos contagios por 100.000 habitantes en Europa, solo superado por Suecia.

El dato ha hecho saltar las alarmas en el estreno de la época estival, cuando el país espera recuperar turismo amparándose en su imagen de destino seguro gracias a una gestión inicial de la pandemia que le permitió mostrar mejores números que sus vecinos europeos.

Su balance de 1.540 fallecidos y casi 40.000 contagiados fue un importante elemento a favor para hacerse con la final a ocho de la Champions el próximo mes de agosto en Lisboa, un evento considerado estratégico por las autoridades que ha tenido otro efecto: incrementar la presión para trabar los rebrotes.

Las nuevas medidas restrictivas que se aplican desde hoy en la región metropolitana de Lisboa, donde prácticamente todo salvo restaurantes cerrarán a las 20.00 horas y donde están prohibidas las reuniones de más de 10 personas, persiguen frenar la pandemia.

Los brotes se concentran en Lisboa y otros cuatro municipios de su periferia: Sintra, Odivelas, Amadora y Loures, donde se han incrementado sobre todo desde el inicio del desconfinamiento el pasado 4 de mayo.

Rebrotes en residencias y explotaciones hortofrutícolas en España

Residencias de ancianos, casos importados, hospitales y explotaciones hortofrutícolas son los escenarios que protagonizan los primeros rebrotes de la COVID-19 tras el fin del estado de alarma en España.

Una cuarta comarca aragonesa, la zaragozana del Bajo Aragón-Caspe, se ha sumado este martes a las tres de Huesca que han vuelto a la fase 2 por diversos focos de coronavirus relacionados con la recogida fruta y que mantienen en alerta a la vecina provincia de Lleida, donde se han detectado 18 casos positivos en una residencia de mayores.

Ante los nuevos brotes una de las palabras clave es “rastreo”, y para rastrear contagios y contactos el próximo día 29 comenzará un simulacro en la isla canaria de La Gomera con la aplicación telefónica española, similar a otras “apps” que ya existen en el mundo, a fin de que pueda estar operativa en otoño.

El Ministerio de Sanidad ha comunicado este martes una muerte y 108 contagios en las últimas 24 horas, 45 de ellos en Aragón, con lo que la epidemia ha causado ya 28.325 fallecidos y 246.752 positivos confirmados mediante pruebas PCR.

En Murcia, la consejería de Salud vigila un foco de nuevos casos confirmados en los últimos días, vinculados a los pasajeros de un vuelo procedente de Bolivia y que ha provocado, al menos, 17 contagios.

Se trata de tres personas que al llegar a España tendrían que haber guardado una cuarentena, algo que incumplieron, e hicieron vida normal en Murcia y Cartagena, donde han contagiado a varias personas, aunque no se han registrado casos en entornos laborables.

Una situación similar en Galicia ha provocado un brote en el Barbanza, comarca en la que se registraron nueve positivos en Ribeira y A Pobra, y donde se han investigado un total de 104 casos.

El primero de esos contagios fue el de la hija de una persona que regresó a Galicia tras haber estado en Brasil durante “un tiempo” y que tomó un vuelo de vuelta desde el país sudamericano a Lisboa sin que presentase síntoma alguno.

Ante esta multiplicación de casos, la portavoz del Gobierno español, María Jesús Montero, ha asegurado este martes que la pandemia de coronavirus está controlada y sigue la evolución prevista y que por ello el Ejecutivo no está estudiando volver a decretar el estado de alarma “ni en el corto ni el medio plazo”.

Montero ha señalado que, si la situación cambiara de forma drástica, se activarían todos los mecanismos para frenar la propagación del virus, y ha recordado que la legislación vigente permite limitar la movilidad para grupos y en lugares reducidos. Previamente, la vicepresidenta Carmen Calvo había dicho que el Ejecutivo no descartaba reactivar el estado de alarma si hay una propagación de riesgo y que podría hacerlo por territorios.

Los turistas vuelven con timidez a Roma

Las imágenes inéditas que dejó la pandemia de coronavirus en Roma, con una Piazza Navona o una Fontana de Trevi desiertas, poco a poco van quedando en el pasado y la ciudad eterna empieza a recibir a los primeros turistas extranjeros, aunque pasará tiempo hasta que se vuelva a la anterior normalidad.

En la torre de Babel que era antes la fila del Coliseo, donde cientos de turistas hablaban en chino, japonés o inglés, ahora hay tan solo un puñado de personas y el italiano es el idioma predominante, apenas disputado por algunas frases en alemán o francés.

Italia adelantó al 3 de junio la apertura de las fronteras con los países de la Unión Europea para intentar salvar una fatídica temporada turística, pero sigue muy lejos de recuperar el número de visitantes que llegaban al país antes de la pandemia.

Según datos de la Agencia Nacional para el Turismo (ENIT), los vuelos reservados para viajar a Italia este verano han caído casi un 90 % respecto al año pasado, un desplome que pone en jaque los hoteles y comercios turísticos del centro de Roma, muchos de ellos con la persiana bajada.

El turismo desde países cercanos como Francia o Países Bajos es el único que muestra una muy leve recuperación, frente al frenazo de los vuelos procedentes de China, que en el periodo entre el 1 de junio y el 19 de julio ha visto caer un 99 % los vuelos reservados a Italia.

Por ello, es muy difícil encontrar turistas españoles en la Fontana de Trevi o en la escalinata de Plaza de España, algo impensable hace apenas seis meses.

 

Continúa la desescalada paulatina en Reino Unido

El primer ministro británico, Boris Johnson, dio este martes luz verde a una desescalada paulatina por la pandemia de la COVID-1 al anunciar en el Parlamento la reapertura de “pubs”, restaurantes, hoteles y peluquerías en Inglaterra a partir del 4 de julio, paso considerado el más importante para reactivar la economía del Reino Unido.

La economía británica sufrió en abril, el primer mes completo del confinamiento por el coronavirus, una contracción del 20,4%.

En una declaración en la Cámara de los Comunes, el jefe del Gobierno autorizó la reapertura de estas instalaciones siempre que cumplan con las medidas de distanciamiento social e higiene necesarias para evitar un posible rebrote de la COVID-19.

También revisó el distanciamiento físico para reducirlo de dos a no menos de un metro, lo que permitirá a los “pubs”, restaurantes y hoteles reabrir sus puertas el 4 de julio, después de que los dueños de estos establecimientos advirtieran de que podían caer en la ruina económica con la medida vigente.

Además, quienes residan en dos domicilios distintos en Inglaterra, ya sea familiares o amigos, podrán reunirse otra vez dentro de sus casas e incluso pasar una noche, siempre que sean cautelosos y mantengan un distanciamiento físico.

El plan afecta solo a Inglaterra, dado que las otras regiones británicas aplican sus propias medidas y no avanzan tanto en la desescalada, a excepción de Irlanda del Norte, donde los hoteles, bares y restaurantes reabrirán el 3 de julio.

Johnson informó de que las discotecas, los gimnasios y la piscinas deberán permanecer cerradas.

El “premier” señaló que las medidas pueden ser revertidas si hay nuevos brotes y recalcó que el país debe permanecer “vigilante”, pero de momento, matizó, “no hay riesgo de un segundo pico” de infección.

Editado por Miriam Burgués