Bruselas considera “prematuro” hablar de una posible destitución de Phil Hogan

El comisario europeo de Comercio, el irlandés Phil Hogan. EFE/EPA/STEPHANIE LECOCQ/Archivo

Bruselas/Dublín (EuroEFE).- La Comisión Europea (CE) consideró este miércoles “prematuro” hablar de la posible destitución del titular de Comercio, el irlandés Phil Hogan, tras una serie de polémicas en las que se ha visto envuelto, y recalcó que su presidenta, Ursula von der Leyen, continúa evaluando las explicaciones que ha ofrecido.

“Es prematuro hablar de un cambio en la composición del Colegio (de comisarios), no estamos en eso hoy”, indicó la portavoz de la CE Dana Spinant durante la rueda de prensa diaria de la institución.

Spinant recordó que “es prerrogativa de la presidenta establecer la distribución de las carteras y la organización, así como los miembros del Colegio”.

Pero en cualquier caso, insistió en que es “prematuro” hablar de las conclusiones de la evaluación que está llevando a cabo Von der Leyen, quien ha recibido de Hogan un extenso memorando sobre sus actividades este verano en Irlanda y que este martes hizo público el propio comisario.

“Von der Leyen estudia detenidamente el informe”, señaló la portavoz, y añadió que la presidenta “está en contacto con el comisario Hogan sobre ello”.

Insistió en que “es todo lo que podemos decir en este momento” y recalcó que Von der Leyen se pronunciará “cuando tenga la imagen completa sobre este asunto”, un tema “importante” que la política alemana “se toma con seriedad”, aseguró.

En su declaración a la presidenta de la CE, Hogan detalla su periplo por Irlanda a lo largo de agosto, cuando se le acusó de participar en una cena organizada por un club de golf que no cumplía las medidas sanitarias contra la COVID-19, moverse entre condados donde se había decretado confinamiento y ser detenido por la Policía al volante mientras utilizaba el teléfono móvil.

 

Hogan ha pedido disculpas y ha argumentado las razones por las que cree que no infringió las normas de salud pública durante su estancia en su país.

Pese a que el Gobierno irlandés ya ha dicho que ha perdido la confianza en Hogan, recae en la presidenta de la Comisión Europea la responsabilidad de mantener o destituir a un comisario.

La portavoz comunitaria insistió en que Von der Leyen quiere que “nada comprometa” el trabajo de la Comisión en relación con la gestión de la pandemia u otros asuntos importantes, y recordó que por ejemplo el pasado viernes, cuando ya había salido a la luz la polémica con Hogan, la CE anunció medidas de deshielo comercial con Estados Unidos.

Preguntada además por si Hogan guardó cuarentena al regresar a Bruselas tras sus vacaciones irlandesas, Spinant remitió al propio comisario para obtener “información más detallada”, pero apuntó que “de contactos previos creemos que ha seguido las directrices del Gobierno belga tras su retorno de Irlanda”.

Y sobre la posibilidad de que Von der Leyen estudie otros papeles de apoyo a la declaración de Hogan sobre sus actividades en agosto, la portavoz rehusó dar detalles e indicó que “el documento que importa es el puesto a disposición del público” por cuestiones de transparencia, con “hechos y circunstancias” sobre lo ocurrido.

El Gobierno irlandés insiste en que Hogan incumplió las normas

Mientras, el Ejecutivo de coalición de la República de Irlanda -formado por el primer ministro, Micheal Martin (del Fianna Fáil), y su “número dos”, Leo Varadkar (de Fine Gael)- continúa la presión sobre Hogan después de que saliera a la luz su asistencia a la controvertida cena, en la que había más de ochenta personas, durante su estancia en Irlanda entre el 31 de julio y el 21 de agosto

“Está claro que hubo una violación de las directrices sanitarias por parte del comisario Phil Hogan desde que él viajó a Irlanda”, señaló anoche una breve nota del Gobierno.

Según los medios irlandeses, el Gobierno considera que la decisión sobre el futuro de Hogan está en manos de Von der Leyen y el Taoiseach (primer ministro) no ha hablado con ella directamente.

Sobre la controvertida cena, -que ya ha costado su puesto al ministro de Agricultura irlandés, Dara Calleary- Hogan reconoció que no se debería haber celebrado y que él no debería haber asistido.

Editado por Miriam Burgués