Bruselas pide no bajar la guardia ante la reapertura de las fronteras durante el próximo verano

Cuatro personas disfrutan del buen tiempo y del calor en la playa de la Malvarrosa, en Valencia (España). EFE/Kai Försterling/ARCHIVO

Redacción Internacional (EuroEFE).- La Comisión Europea (CE) llamó este lunes a los países a no bajar la guardia y asegurar el rastreo, testado y vigilancia de posibles infectados por coronavirus con vistas a la reapertura de las fronteras durante el próximo verano. España permitirá la entrada de turistas extranjeros a partir del 1 de julio, mientras que Italia rechaza los “corredores turísticos” y pide unidad y coordinación europea.

La comisaria europea de Sanidad, Stella Kyriakides, participó en una videollamada con los ministros responsables en ese ámbito.

“Mi mensaje a los ministros de Sanidad: la lucha contra la COVID-19 no ha terminado. Una coordinación continuada de los rastreos, las pruebas y la vigilancia son claves para la reapertura de las puertas del sector turismo y los viajes seguros”, escribió la comisaria en su cuenta en Twitter.

En su discurso ante los ministros europeos, Kyriakides insistió en que la salud pública debe ser la principal prioridad y que la UE debe garantizar un rastreo “rápido, efectivo”, lo que exigirá una estrecha coordinación, según fuentes europeas.

La comisaria dejó claro que, aunque el virus se transmite más despacio, no ha desaparecido, por lo que retomar los viajes y el turismo debe ser acompañado de medidas de seguridad.

“No podemos permitirnos relajar las restricciones y poner en peligro lo que hemos conseguido en los meses recientes”, advirtió.

España busca impulso en el turismo extranjero

Con la pandemia en retroceso, España dio este lunes nuevos pasos hacia la normalidad económica y social, con la reactivación parcial de Madrid y Barcelona, sus dos principales ciudades, mientras el Gobierno trata de impulsar el regreso del turismo extranjero, una de las mayores fuente de ingresos del país.

Después de ocho días consecutivos con menos de cien muertos diarios y menos de quinientos nuevos casos cada día, todo el país está ya en pleno desconfinamiento, con casi la mitad de su territorio en la primera fase y la otra mitad (47 %) en otra más avanzada.

Estas cifras hacen posible que Gobierno tenga una mirada de futuro más optimista y se permita valorar la flexibilización de algunos plazos o medidas consideradas imprescindibles hace unas semanas.

Por ejemplo, la supresión de la cuarentena para los visitantes extranjeros a partir del 1 de julio anunciada por el Ejecutivo del socialista Pedro Sánchez como forma de ayudar al debilitado sector turístico que afronta el inicio de la temporada de verano fuertemente castigado por la pandemia.

El turismo es el primer sector de la economía española, ya que representa el 12,3 % del producto interno bruto (PIB), y antes del estallido de la pandemia daba trabajo en España a 2,45 millones de personas, el 12,7 %de todos los empleos del país.

España es el segundo país del mundo en llegadas de turistas extranjeros y en 2019 entraron en España 83,7 millones de visitantes, que gastaron 92.278 millones de euros.

Italia rechaza los “corredores turísticos”

En Italia, su ministro de Asuntos Europeos, Vincenzo Amendola, rechazó la propuesta de “corredores turísticos” y acuerdos bilaterales que faciliten el turismo entre países europeos con niveles similares de contagios por coronavirus y afirmó que la Unión Europea tiene que coordinarse y mostrarse unida.

“Es necesario coordinarse en el cuadro de la unidad europea. No aceptamos corredores o acuerdos bilaterales, solo la libertad de movimiento, como la Comisión Europea ha recomendado en sus documentos”, declaró el ministro en una rueda de prensa telemática con los medios internacionales en Italia.

Amendola también pidió unidad en la respuesta europea a la crisis del coronavirus y dijo que es fundamental que la UE acuerde un fondo de recuperación con recursos financieros “ambiciosos” que proteja la competitividad del mercado único europeo.

Respecto al turismo, remarcó que Italia abrirá sus fronteras con los países de la UE a partir del 3 de junio sin necesidad de cuarentenas para tratar de reactivar el turismo, y dijo que de momento seguirán cerradas para ciudadanos de fuera del espacio Schengen hasta el 15 de junio, como ha indicado la Comisión.

Italia dio este lunes un nuevo paso al levantar algunas de las restricciones impuestas para contener la pandemia, como la reapertura de centros deportivos y piscinas en muchas regiones, mientras registró 300 nuevos contagios, el menor número desde finales de febrero.

El país sigue doblegando el avance de la COVID 19: los contagios totales se sitúan en los 230.158, lo que supone un aumento de solo 300 respecto al domingo, la mitad (148) en la región de Lombardía, la más afectada por esta crisis sanitaria.

Alemania busca atajar los signos de descontrol

Por su parte, el Gobierno alemán trata de contener la impaciencia de algunos “Länder”, decididos a acelerar la desescalada confiando en la madurez ciudadana, pese a la alarma ante los brotes de contagios surgidos tras aliviarse las restricciones.

No atenerse a las normas en un restaurante o en un oficio religioso puede generar nuevos casos, como ocurrió en un comedor de Leer (centro) o en una comunidad baptista de Fráncfort (oeste), recordó el portavoz del Gobierno, Steffen Seibert.

Catorce personas dieron positivo y más de un centenar quedaron en cuarentena por comer o estar en contacto con quien estuvo en ese restaurante, cuyo nombre “Alte Scheune” -“Viejo granero”- ocupaba hoy los informativos de televisiones públicas y privadas.

Asimismo, unos 107 fieles de una pequeña comunidad baptista de Fráncfort dieron positivo tras asistir a un oficio en ese centro de techos bajos y dimensiones al parecer insuficientes para garantizar el distanciamiento físico

“Querer ir demasiado rápido puede echar por tierra los progresos logrados en diez semanas”, insistió el portavoz gubernamental, para recordar las llamadas a la prudencia de la canciller, Angela Merkel.

Alemania tiene ahora 9.100 pacientes activos de los 178.570 casos verificados por el Instituto Robert Koch (RKI) desde que se certificó el primer contagio con la COVID-19, el 27 de enero. La cifra de muertos está en 8.257; la de pacientes recuperados en 161.000 y el factor de reproducción de la infección en 0,89.

Pero en la ciudad-estado de Berlín se activó el semáforo rojo tras ascender ese factor al 1,3. Hace una semana reabrieron los restaurantes, teóricamente bajo estrictas normas -1,5 metros entre las mesas, se anotan los nombres de los comensales y en un mismo grupo no puede haber personas de más de dos hogares.

En la práctica las normas se diluyen, sea en restaurantes o, más aún, en los picnics repartidos en parques o márgenes de los canales berlineses, algunos con filas interminables de jóvenes sentados junto a la orilla, con su música, su bebida y su merienda.

Los mercados al aire libre en Reino Unido reabrirán en junio

Mientras, el primer ministro británico, Boris Johnson, anunció este lunes la reapertura de los mercados al aire libre a partir del próximo 1 de junio y del resto de comercios minoristas “no esenciales” desde el día 15, como parte de las medidas de desescalada en el Reino Unido.

En la rueda de prensa diaria celebrada virtualmente desde Downing Street, Johnson precisó que, además de los mercados callejeros, también los centros de exposición de vehículos (los “showroom”) podrán reabrir en esa misma fecha.

El “premier” indicó que la naturaleza “abierta” de esos lugares implica que representan un menor riesgo de contagio que los espacios cerrados.

El resto de “comercios minoristas no esenciales” podrán reanudar su actividad desde mediados del próximo mes, si esos entornos se consideran “seguros”.

Johnson se congratuló de que el país está “realizando progresos” en la contención del coronavirus y afirmó que se está avanzando “en la dirección adecuada”, cuando el número de muertes por la enfermedad se cifra ahora en 36.914, tras sumar en las últimas 24 horas otros 121 decesos por el virus.

Luz verde a los eventos culturales en Austria

El mundo de la cultura se reactivará en Austria a partir de este viernes en un paso que, si bien va acompañado de diversas medidas para prevenir contagios, se espera abra las puertas a versiones modificadas de destacados eventos, como el prestigioso Festival de Salzburgo.

“Hoy intentamos un gran paso en la cultura”, se reabre así “una perspectiva más, muy importante para nosotros”, dijo el ministro austríaco de Salud, Rudolf Anschober, al presentar la próxima etapa de desescalada de las restricciones impuestas para frenar la pandemia.

Los actos culturales serán de nuevo posibles a partir del 29 de mayo, con limitaciones del auditorio que aumentarán progresivamente desde un centenar a un millar de personas en recintos cerrados, y algo más permisivas al aire libre.

Eso sí, “en cuanto se superan las cien personas, la cultura se podrá ‘consumir’ exclusivamente sentado”, destacó el ministro, tras resaltar que todo el plan está supeditado a que las cifras de contagio se mantengan bajas.

De lograr ese objetivo, en julio los actos bajo techo podrán contar con hasta 250 asistentes (500 al aire libre) y, dependiendo del visto bueno de las autoridades locales, en agosto 750 (1.250 al aire libre).

El Festival de Verano de Salzburgo, unas de las citas de teatro y música clásica más importantes de Europa y que este año cumple su primer centenario, se celebrará entre el próximo 1 y 30 de agosto, con un programa reducido a menos de la mitad debido a las restricciones contra el coronavirus.

Así lo anunció la dirección del certamen tras una reunión con la comisión directiva del festival, que fijó la presentación de un total de 90 funciones en 30 días en seis escenarios, en lugar de las hasta ahora previstas 200 en 44 días y en 14 sitios diferentes.

Grecia entra en la cuarta fase de la desescalada

Grecia entró este lunes en la cuarta fase de desescalada de la crisis del coronavirus con la reapertura de bares y restaurantes, un sector clave de la economía helena y uno de los más perjudicados por la pandemia tras dos meses y medio de cierre.

Mientras en algunas ciudades la gente se lanzó a la calle a tomar un café, una costumbre sagrada en la vida cotidiana de este país, en la capital imperó la cautela y las terrazas de cafés y restaurantes fueron recibiendo a clientes poco a poco.

El protocolo de seguridad prevé que solo puedan funcionar los establecimientos con espacios abiertos o semiabiertos.

Por cada dos metros cuadrados debe haber un cliente como máximo; entre las mesas debe haber una distancia de al menos 1,70 metros, con un número máximo de seis personas, salvo en el caso de familias. El uso de la mascarilla es obligatorio para el personal.

Para posibilitar al sector mantener estas distancias, el Gobierno ha autorizado que cada cafetería y restaurante pueda duplicar el espacio de la vía pública que venía utilizando, sin que por ello vea aumentadas las tasas municipales, pero solo en el caso de que haya espacio suficiente y el vecindario no sufra molestias.

Con la entrada en la cuarta fase se restablece además el tráfico marítimo con todas las islas.

El Gobierno ruso recomienda no viajar al extranjero este verano

Por otro lado, el primer ministro ruso, Dmitri Mishustin, recomendó este lunes encarecidamente a los rusos que se abstengan de viajar al extranjero este verano debido a la amenaza que representa la pandemia.

“Lo mejor y lo más seguro (para los rusos) es pasar las vacaciones en su propio país”, dijo Mishustin durante una reunión del consejo coordinador de la lucha contra la COVID-19.

Mishustin, quien fue dado de alta recientemente tras contraer el coronavirus, recordó que la Organización Mundial de la Salud (OMS) aún no ha recomendado levantar las restricciones sobre los viajes internacionales.

“La situación epidémica en los países extranjeros varía. Nadie puede garantizar al visitante una protección ante el virus. Por unos días de descanso se puede pagar un precio muy alto”, alertó.

El jefe del Gobierno ruso aconsejó a sus conciudadanos “no precipitarse”, pese a que la lucha contra la propagación del coronavirus ha tenido “ciertos éxitos”, y recordó que “la infección llegó del exterior”.

“Por eso, consideramos conveniente abstenerse de los viajes turísticos al extranjero. Hay que excluir incluso la más mínima posibilidad de una segunda entrada del coronavirus en Rusia“, insistió.

Rusia informó este lunes de 8.946 nuevos casos de coronavirus, con lo que ascendieron a más de 350.000 los contagios detectados desde que la pandemia de la COVID-19 llegó al país, donde la letalidad de la enfermedad es poco más del 1%.

Editado por Miriam Burgués