Bruselas sobre fake-news y COVID-19: Rusia actúa, pero los usuarios son peores

La Unidad Militar de Emergencias, UME, durante su despliege en Santiago de Compostela para patrullar y desinfectar algunas zonas, en una ciudad prácticamente desierta. EFE/Lavandeira jr.

Bruselas (EuroEFE).- La Comisión Europea (CE) detectó al inicio del brote de coronavirus desinformación sobre el COVID-19 de origen ruso, pero advierte que quienes más contribuyen a difundir bulos son los propios internautas, por lo que pidió responsabilidad: comprobar las informaciones y recurrir sólo a fuentes creíbles.

“Cualquiera que difunda desinformación, no sólo Rusia, está esencialmente jugando con la vida de la gente. Eso es algo que deben tener en cuenta los usuarios, por los proveedores y por todos los que expanden esa desinformación y generando pánico o desconfianza”, declaró este miércoles en rueda de prensa el portavoz de la CE Peter Stano.

El origen, en Rusia

La Comisión Europea señaló que “al principio de la propagación del coronavirus” Bruselas detectó “que también estaba aumentando la desinformación, mentiras e inexactitudes” y que parte de esa desinformación “provenía de fuera de la UE, también de Rusia o de proveedores que están en Rusia o vinculados de alguna manera a fuentes pro-Kremlin”.

East Stratcom Task Force

La unidad de la CE para luchar contra la desinformación, East Stratcom Task Force, se encarga, a través de su página web euvsdisinfo.eu, de “informar y contribuir a vigilar esta desinformación” en un esfuerzo reforzado y coordinado con los Estados miembros durante la crisis del coronavirus. Sigue la pauta de detectar la fuente, exponerla y rectificar la información.

Esa información también se comparte “con los Estados miembros a través del sistema de alerta rápida” que la CE había habilitado ya antes de la crisis generada por la pandemia.

“Mala fe” y “muy malas intenciones”

Bruselas está también en contacto con “otros socios internacionales como la OTAN, el G7 o Canadá” en ese sentido porque “la actual situación está siendo utilizada con mala fe por algunos actores con muy malas intenciones”.

En paralelo se intenta dialogar con Rusia sobre el asunto, pero “se sabe que la reacción oficial de Rusia es distanciarse y decir que no son ellos”, agregó el portavoz, quien apeló especialmente a la responsabilidad individual.

Los usuarios, también culpables

“Se trata de las vidas de las personas. Todo usuario responsable de las redes sociales debería ser consciente de esto: comprueba, vuelve a comprobar y ve a las fuentes que realmente son creíbles”, dijo ante el hecho de que “la mayoría del contenido problemático lo generan los propios usuarios”.

Por otro lado, la comisaria europea de Valores y Transparencia, Vera Jourova, se reunió recientemente con las grandes plataformas digitales Google, Facebook, Twitter y Microsoft, todos firmantes del código de buena conducta de la CE.

Estas se han comprometido a silenciar “contenido malicioso o dañino” y a “promover fuentes de confianza, como la Organización Mundial de la Salud o las autoridades nacionales”, explicó.

Edición: Catalina Guerrero