Caos en Italia y en Alemania con los test a los que llegan desde zonas de riesgo

Un pasajero pasa ante el control de tempoeratura de la estación de Milán. [EFE/EPA/Matteo Corner]

Roma/Berlín (EuroEFE).-  Italia introdujo desde este jueves la obligación a que se sometan a un test de coronavirus a quienes procedan de España, Grecia, Malta y Croacia, pero cumplir esta normativa está resultando difícil, pues aún no se han habilitado los aeropuertos, puertos o estaciones, muchos no reciben información y nadie controla si realmente se realizarán los test. En el estado alemán de Baviera, los resultados se retrasan.

Los medios de comunicación del país hablan de “caos” a la hora de describir cómo se ha puesto en marcha la ordenanza del ministerio de Sanidad que introdujo los test para quienes regresen de estos cuatro países, considerados de riesgo ante el aumento de los casos internos y al ser lugar de vacaciones de los italianos.

Italia obliga a quienes entren en el país a haber realizado una prueba para detectar el coronavirus 72 horas antes del ingreso o someterse al test en las 48 horas siguientes de su llegada.

Un escaner de temperatura en la estación de Milán. EFE/EPA/Matteo Corner

Algunos pasajeros llegados este jueves a los principales aeropuertos italianos recibieron un folleto en el que les explicaban que tenían que llamar a los centros de salud de la localidad donde se dirigían para someterse a la prueba y la policía recogía sus datos.

Pero muchos otros turistas o residentes que volvían de sus vacaciones no recibieron ninguna información o número de teléfono al que dirigirse.

Los medios se preguntan si los centros sanitarios, ya desbordados, serán capaces de elaborar las pruebas en tiempo rápido a los turistas, ya que realizan miles de test cada día para los controles normales sobre la difusión del virus.

Por otra parte, los ambulatorios donde llaman los turistas no reciben información en su idioma o aún no han sido informados de cómo gestionar estas pruebas e incluso sugieren que es necesario pagar 69 euros por uno de los test.

Asimismo, se denuncia que cada región está aplicando la ordenanza ministerial de manera diferente y mientras que algunas obligan al aislamiento mientras se espera el resultado de la prueba, otras no lo contemplan.

Por el momento, en los aeropuertos aún no se ha dispuesto ningún tipo de espacio para realizar las pruebas y algunos aseguran que será muy difícil que se puedan practicar por motivos logísticos.

“Es logísticamente impensable”, explicó el presidente de la autoridad portuaria Rodolfo Giampieri.

Alemania también tiene problemas con los test

La demora en la transmisión de resultados de 44.000 test de la COVID-19 realizados en las autopistas de ingreso a Alemania por Baviera, de los cuales 900 dieron positivo, han puesto en entredicho a las autoridades de ese “Land” alemán y desatado la alarma por los posibles contagios que puedan derivarse.

El primer ministro de Baviera, Markus Söder, y su ministra de Sanidad, Melanie Huml, se comprometieron a una “rápida” solución al atasco generado en la transmisión de los datos a los afectados, que días después de regresar de vacaciones esperan aún sus resultados. Los esfuerzos se centran ahora en comunicarse lo antes posible con los afectados y rastrear los contactos de éstos, indicó Huml.

“Ha ocurrido un grave error en la implementación de los test, no en nuestra estrategia”, admitió Söder, quien anunció que se reforzarán los recursos y personal destinado a este cometido. Huml seguirá en el cargo, pese a haber ofrecido -“por dos veces”, según Söder- su dimisión, en medio del escándalo generado por el caso.

Una sanitaria italiana realiza un PCR a un conductor en Roma. EFE/EPA/ANSA/CLAUDIO PERI [EFE-EPA]

Baviera, con 52.436 contagios verificados desde el principio de la pandemia, es el segundo “Land” alemán en número de infectados tras Renania del Norte-Westfalia.

Baviera fue de los primeros estados federados que ofreció test gratuitos a los viajeros de regreso de sus vacaciones en el extranjero. Las pruebas se realizan en aeropuertos, en estaciones de ferrocarril o autopistas, además de centros sanitarios.

Desde el pasado sábado esas pruebas son obligatorias para quienes proceden de regiones de riesgo, entre las que se encuentran cinco comunidades autónomas españolas -Cataluña, Aragón, Navarra, País Vasco y Madrid-, así como regiones de Bélgica, Bulgaria y Rumanía, además de Luxemburgo, en lo que compete a la Unión Europea (UE).