Científicos piden prudencia con el desconfinamiento ante una posible segunda ola de contagios

Vista de la Puerta de Brandenburgo con cientos de sillas desplegadas frente a ésta, durante una protesta simbólica contra el estado de confinamiento por parte del sector gastronómica alemán. [EFE/ Omer Messinger]

Ginebra/Berlín (EuroEFE).- Los países europeos piensan en la desescalada del desconfinamiento, a la vista de que las muertes y las infecciones por coronavirus se reducen y el impacto económico se agrava. Pero tanto la OMS como instituciones científicas han pedido cautela y advertido ante la posibilidad de una segunda oleada de contagios.

La OMS ha sido clara este sábado. La evidencia científica reunida hasta el momento no ofrece certeza de que una persona que ha contraído el coronavirus, se ha recuperado y ha generado anticuerpos esté protegida contra una segunda infección, lo que deja sin respaldo la idea de un “pasaporte de inmunidad”.

La OMS sale así al paso de las afirmaciones de algunos gobiernos de que la detección de anticuerpos del SARS-CoV-2 (nombre oficial dado al nuevo coronavirus) en una persona podría ser suficiente para extender un “certificado” o “pasaporte de inmunidad” que indicara que ya no puede contagiar a otros.

En una guía para todos sus Estados miembros y que es producto del análisis de los resultados de varios estudios, investigaciones y artículos científicos, la OMS explica que la mayoría de ellos muestra que la gente que se recupera de la enfermedad desarrolla anticuerpos contra el virus, pero que en algunos casos su presencia en la sangre es muy baja.

Por tanto, destaca, “a 24 de abril ningún estudio ha evaluado si la presencia de antivirus al SARS-CoV-2 confiere inmunidad a infecciones posteriores en humanos”.

“La gente que asume que es inmune a una segunda infección porque ha recibido un resultado positivo (del test de serología) puede ignorar las medidas sanitarias, así que el uso de esos certificados podría aumentar el riesgo de transmisión”, advierte.

Varios países esperan que sus poblaciones desarrollen una “inmunidad colectiva” o “de grupo” conforme más y más personas se vayan contaminando y curando del coronavirus.

Sin embargo, la OMS considera que los resultados preliminares de las pruebas de serología que se hacen para detectar cuántas personas pueden haber tenido contacto con el virus indican que su proporción es bastante baja, incluso en los países más afectados.

Asimismo, la OMS alerta de que esas pruebas deben ser capaces de distinguir entre infecciones del SARS-CoV-2 y las causadas por cualquier de los seis coronavirus humanos que se conocen.

Cuatro de ellos causan la gripe común, el quinto el MERS (Síndrome Respiratorio de Oriente Medio) y el último el SARS.

“La gente infectada por cualquier de estos virus puede producir anticuerpos que se confunden con los producidos en respuesta al SARS-CoV-2”, precisó la OMS

Virólogos alemanes advierten del peligro de una segunda ola de coronavirus

Varios virólogos alemanes han advertido del peligro de que haya una “segunda ola” de la pandemia del coronavirus, con consecuencias probablemente más graves, y han llamado a no bajar la guardia.

“Todavía estamos al comienzo de la pandemia, eso es algo que olvidan muchos”, ha en declaraciones a la revista “Der Spiegel” Melanie Brinkmann, del Centro Helmholtz para el Estudio de Enfermedades Infecciosas.

“El Gobierno ha enviado una señal equivocada con el relajamiento de las medidas y me temo que muchos ya no se tomen el virus en serio e intensifiquen otra vez sus contactos”, agregó.

Christian Drosten, director del Departamento de Virología del Hospital Universitario de La Charité en Berlín, dice que una segunda ola de la pandemia puede ser más peligrosa que la primera porque ahora el virus está en todas partes y podría reproducirse con mayor velocidad.

Drosten expresa además su preocupación por que los éxitos de las medidas tomadas hasta ahora y el levantamiento de algunas restricciones lleven a que se pierda la consciencia del riesgo que sigue existiendo.

A diferencia de Brinkmann, Drosten no critica el levantamiento de restricciones pero si la tendencia a considerar que éstas no eran necesarias y que la epidemia se hubiera ralentizado por sí sola.

“Existe la tesis de que la reducción de contactos no hubiera sido necesaria”, dijo Drosten en declaraciones que publica hoy el diario “Süddeutsche Zeitung” de Múnich.

Esa tesis se basa en que el factor de reproducción R -que señala cuantas personas contagia en promedio un infectado- había empezado a bajar ya antes de las restricciones.

A ello, Drosten responde que el gran número de test que se realizaron a partir de marzo distorsionan la curva de la evolución de R.

“Los datos muestran que las informaciones y las advertencias sobre la epidemia llevaron a que la población se impusiera restricciones antes de que el Gobierno tomara medidas. Me acuerdo que a mediados de marzo en Berlín las calles estaban casi vacías”, dijo el virólogo.

Paradoja del coronavirus: el éxito de las medidas hace que muchos las cuestionen

Berlín/Madrid/Roma (EuroEFE).- El Instituto Robert Koch de Virología ha expuesto este viernes una paradoja: el éxito de las medidas contra el coronavirus hace que muchos la cuestionen. Advierte que la situación sigue siendo crítica en Alemania, que no se debe …

Las medidas de restricción de contactos se decidieron el 23 de marzo y el que la población se anticipara y mostrara disciplina en el cumplimiento de las medidas es ahora utilizado para cuestionarlas.

“El éxito se instrumentaliza como argumento de que nada de lo que se hizo era necesario”, dijo.

“Eso ayuda a determinadas fuerzas políticas que dicen que ahora hay que darle una oportunidad a la economía. Aunque una relajación puede llevar a perjudicar a la economía pues probablemente al final habría que tomar medidas más restrictivas”, agregó.

Presiones al gobierno británico por la cuestión del desconfinamiento

El Gobierno británico afronta crecientes presiones internas para poner sobre la mesa una hoja de ruta que permita vislumbrar el fin del confinamiento de la población por la COVID-19 y reactivar la economía del Reino Unido. Ya se han superado los 20.000 muertos

Los medios británicos han descrito en los últimos días un Ejecutivo dividido en dos bandos: uno encabezado por el ministro de Salud, Matt Hancock, que aboga por mantener todas las medidas hasta que se haya minimizado el riesgo de una segunda oleada de la enfermedad, y otro liderado por el titular de Economía, Rishi Sunak, quien apuesta por acelerar la vuelta a la actividad de las empresas.

Una piedra pintada con la frase “Dios, ayúdanos con el corona”. EFE/EPA/PHILIPP GUELLAND

El equilibrio entre ambas posturas no se romperá, previsiblemente, hasta que el primer ministro británico, Boris Johnson, retome las riendas del Gobierno, una vez termine la convalecencia que sigue para recuperarse de la COVID-19.

Al inicio de la pandemia, Johnson fue menos drástico en sus planes para contener la propagación de la enfermedad respecto a otros mandatarios europeos.

La presión sobre el Ejecutivo para detallar un programa de salida del confinamiento ha aumentado después de que la ministra principal escocesa, Nicola Sturgeon, publicará un plan sobre cómo se gestionará en la región la reapertura de los colegios, las empresas y los locales de ocio cuando llegue el momento de relajar las medidas de distancia social.

Francia prepara el desconfinamiento con las autoridades locales para evitar una segunda ola

A dos semanas del fin del confinamiento en Francia, el Gobierno prepara con los cargos locales y los actores económicos y sociales la hoja de ruta de la vuelta a la normalidad, progresiva en sectores como la educación o la restauración.

El primer ministro francés, Édouard Philippe, tiene ocupada su agenda este sábado y domingo con reuniones que giran en torno al transporte, la distribución de mascarillas o la realización de test, considerados temas esenciales.

El Ejecutivo no quiere precipitarse en sus medidas ante el temor a una segunda ola epidémica.  El número de muertos se acerca hasta loa 22.300 y los 125.000 contagiados.

Francia ha sobrepasado ya las 50.000 pruebas de detección al día, según anunció el ministro de Sanidad, Olivier Véran, y quiere llegar al menos a entre 500.000 y 700.000 por semana cuando el próximo 11 de mayo se levante el confinamiento.

Las autoridades coinciden en que hacerle la prueba a los más de 60 millones de franceses sería “imposible”, por lo que se dará prioridad a los sospechosos y a quienes hayan estado en contacto con casos confirmados de coronavirus.

Es uno de los muchos ejes pendientes de un plan que la ministra de la Cohesión Territorial, Jacqueline Gourault, consultará el lunes con asociaciones de cargos locales antes de su presentación oficial, sin fecha fijada pero prevista para antes de finales de mes.

El presidente francés, Emmanuel Macron, dejó claro el jueves en una videoconferencia con alcaldes que el desconfinamiento progresivo debe elaborarse a través de una colaboración estrecha con los distintos representantes territoriales.

España confirma la tendencia a la baja

La pandemia de coronavirus confirmó su tendencia decreciente en España y por segundo día consecutivo se produjeron más altas de pacientes recuperados (3.353) que nuevos casos (2.944), informó este sábado el Ministerio de Sanidad.

Sin embargo, hubo un ligero repunte de once fallecidos respecto a ayer, hasta sumar 378. En total la COVID-19 ha provocado 22.902 muertes en España desde el inicio de la pandemia, mientras que los pacientes curados de la enfermedad llegan a 95.703.

De acuerdo siempre con el recuento oficial, en las últimas 24 horas se registraron 2.944 nuevos contagios, un 1,5 % más respecto a los confirmados ayer, con lo que llegan a un total de 205.905.

“Seguimos la tendencia observada en los últimos días”, dijo este sábado el portavoz de Sanidad para la pandemia, el doctor Fernando Simón, quien insistió en que eso “es una buena noticia”.

“La pandemia está claramente en posible control y nos pueden permitir plantear situaciones de futuro”, concluyó el doctor Simón de cara a posibles medidas de alivio del confinamiento decidido por el Gobierno español el pasado 14 de marzo.

Edición: Luis Alonso