Debate en Alemania para acortar la cuarentena del COVID de 14 a cinco días

Deutschland

El director del Instituto Robert Koch, Lothar Wieler (primer plano), el director del Instituto de Virología La Charité de Berlín, Christian Drosten (segundo), y el ministro alemán de Sanidad, Jehns Spahn, en una rueda de prensa en Berlín, el 9 de marzo de 2020. [EFE-EPA]

Berlín (EuroEFE).- La propuesta del virólogo alemán Christian Drosten de acortar la cuarentena obligatoria ante la sospecha de un posible contagio con el coronavirus de 14 a cinco días ha sido recibida positivamente por los expertos en sanidad de todo el espectro político.

El diputado socialdemócrata Karl Lauterbach calificó la propuesta en declaraciones al diario “Welt” de “muy razonable” y afirmó que “la aceptación de la cuarentena sería notablemente mayor en la sociedad”.

Reconoció que explicar este cambio de postura a la población requerirá un esfuerzo adicional, “pero si las conclusiones científicas hacen parecer razonable una modificación de las medidas, hay que hacerlo”.

Se refirió en particular al hecho de que la mayoría de personas ya no son contagiosas pasados cinco días de la aparición de síntomas, a pesar de que el test PCR dé positivo.

Precisamente en esa misma línea se expresó Drosten, quien ya se había pronunciado por primera vez a favor de acortar el periodo de cuarentena en agosto y lo ha vuelto a hacer ahora en su podcast para la radiotelevisión regional NDR, que ha vuelto a retomar tras el receso estival.

“El período contagioso comienza dos días antes de la aparición de síntomas y acaba, si lo contemplamos de manera realista, cuatro o cinco días después”, manifestó, aunque matizó que no se puede descartar del todo un riesgo residual de contagio.

Una cuarentena más corta sería el límite de la tolerancia epidemiológica

Drosten dijo llegar con su propuesta de acortar la cuarentena al “límite de tolerancia de la epidemiología”, pero argumentó que la única manera de evitar un confinamiento durante catorce días de clases enteras y centros de trabajo es hacerlo “corto” y realizar un test tras cinco días de aislamiento.

Un segundo argumento en esta línea es que una y otra vez hay personas que rompen e incluso se saltan la cuarentena ante la imposiblidad de las autoridades locales de perseguir a los infractores e imponer sanciones.

En opinión de la portavoz de asuntos de sanidad de los liberales en el Parlamento, Christine Aschenberg-Dugnus, acortar la cuarentena aumentaría su aceptación entre la población, minimizaría su impacto entre los afectados y “al mismo tiempo debilitaría a los conspiranoicos y negacionistas del coronavirus”.

La experta en sanidad de los verdes Kordula Schulz-Asche estimó que se trataría de un “buen compromiso” y agregó que para la amplia población “podría tener sentido guardar inicialmente una cuarentena acortada” si existe la sospecha de haber estado en contacto con una persona infectada y “concluirla con un test negativo”.

La portavoz en temas de sanidad del grupo parlamentario conservador, la cristianodemócrata Karin Maag, señaló que en estos momentos tanto el ministerio competente como el Instituto Robert Koch (RKI) de virología están analizando los estudios actuales relativos al tema de la cuarentena a petición de los gobiernos federal y de los estados federados.

El objetivo es presentar en colaboración con los socios europeos un informe al respecto y sobre esa base tomar la decisión sobre la conveniencia de acortar la cuarentena.

En tanto, la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) se vio ratificada por las declaraciones de Drosten que, según el experto en Sanidad de la formación, Detlev Spangenberg, “confirman” la postura del partido de que “las medidas tomadas hasta ahora se hicieron de manera precipitada y desequilibrada”.